Bolsonaro pide “juicio justo” ante el inicio del proceso que puede inhabilitarlo políticamente

Expresidente Jair Bolsonaro. REUTERS/Marco Bello

El ultraderechista comparó su situación con los opositores del régimen nicaragüense de Daniel Ortega o a la expresidenta boliviana Jeanine Áñez, a quien, según él, se le encarceló acusada de dañar la democracia. "Eso es lo que pretenden hacerme”, dijo.


El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, pidió este miércoles un “juicio justo”, un día antes de que el Tribunal Superior Electoral (TSE) inicie un proceso que puede convertirlo en el primer ex mandatario de aquel país en ser inhabilitado políticamente en el caso de que se determine que incurrió en abuso de poder por atacar el sistema electoral.

“Le pido primero a Dios, luego a los jueces, en especial a Alexandre de Moraes y a (Benedito) Gonçalves, del Tribunal Superior de Justicia (STJ), tribunal reconocido y respetado por todos nosotros, que den un juicio justo”, declaró en una entrevista con CNN Brasil.

En este contexto, sostuvo que, lo que le “está pasando”, lo está “viendo pasar en Nicaragua, donde (Daniel) Ortega persigue los derechos políticos y hasta mete presos a sus opositores. Eso es lo que hizo Bolivia no hace mucho. Jeanine Áñez, cuando regresó la formación de Evo Morales, decidieron meterla en la cárcel con la acusación de que había atacado la democracia. Eso es lo que pretenden hacerme”, manifestó.

Bolsonaro hizo referencia a la opositora boliviana Jeanine Áñez, encarcelada desde marzo de 2021 por el caso conocido como “Golpe de Estado I” por su participación en la crisis política que provocó que Morales tuviera que renunciar a su triunfo electoral en 2019, en medio de denuncias de supuesto fraude electoral y una violenta crisis, con protestas de ambos lados, un motín policial y la presión de los militares.

El exmandatario brasileño, además, consideró que el TSE ha hecho una montaña de un grano de arena, ya que “apenas había hablado sobre cómo funcionaba el sistema electoral”, sin haber “mencionado la palabra fraude”, cuando citó en el Palacio de Planalto a un nutrido grupo de diplomáticos extranjeros para persuadirles de la inseguridad del sistema electoral del país.

“Invité a los embajadores, se presentaron alrededor de 60, o sus representantes y hablé sobre el sistema electoral brasileño, cómo es en la práctica. Comenté la investigación de 2018 que se inició y no concluyó sobre un posible fraude. Esto fue lo que pasó”, explicó.

También dijo que dos meses antes, el juez del Tribunal Supremo Federal, Edson Fachin, se reunió con decenas de embajadores a quienes les habló sobre los comicios. “Entonces las posibles críticas y observaciones no fueron ataques, fueron la respuesta que le di al juez Fachin”, aseguró.

Este escenario de sacarle de la arena política durante los próximos ocho años, llegaría justo para las elecciones presidenciales de 2030 lo contempla el propio Bolsonaro, quien ha intentado desde entonces restar importancia a aquel encuentro, en el cual, entre otras cosas, se lanzaron infundios sobre las urnas electrónicas.

Además de este jueves, los siete jueces que conforman la corte tendrá dos sesiones más, el 27 y el 29 de junio, para alcanzar un acuerdo. Sin embargo, entre bastidores surge el temor de que alguno de ellos, en especial Kassio Nunes Marques -designado por Bolsonaro-, solicite más tiempo para analizar el caso.

En tal caso, la votación en el seno del TSE se aplazaría otros 30 días, pero al estar de vacaciones al cumplirse ese plazo, la siguiente reunión no tendría lugar hasta el 22 de agosto. Aún así, se podría solicitar otra prórroga de 30 días más, pero ya requeriría del aval del presidente del tribunal, Alexandre de Moraes.

A pesar de que saliera airoso en esta ocasión, el escenario que tiene ante sí Bolsonaro no es nada esperanzador, pues el TSE tiene en sus cajones otras 16 demandas contra él que podrían certificar su inhabilitación, como la que denuncia la creación de una red de desinformación contra sus rivales, o la de abuso de poder político y económico por distribuir programas de subsidios sociales en campaña.

Se suman además otras tres acciones que investigan si utilizó los desfiles militares del 7 de diciembre de 2022 en Río de Janeiro y Brasil por el Bicentenario de la Independencia de Brasil con fines electoralistas. Fuera del TSE, está la investigación del Tribunal Supremo por su supuesta responsabilidad intelectual en los ataques de sus seguidores a las instituciones el 8 de enero de 2023.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.