Brasil da inicio a inédita campaña tras oficialización de candidaturas

Jair Bolsonaro durante una protesta por el asesinato de policías en Brasilia, en 2015.

El PDT confirmará mañana a Ciro Gomes y el PSL hará lo mismo el domingo con Bolsonaro. En el caso de Lula, el PT insistiría en su candidatura hasta que la Justicia la impugne.


El término de la Copa del Mundo marcó el inicio de otra disputa en Brasil: la que en octubre definirá al nuevo inquilino del Palacio de Planalto. Si bien el inicio formal de la propaganda electoral está fijado recién para el 16 de agosto, la oficialización de, al menos, dos candidaturas presidenciales por parte de sus partidos este fin de semana, virtualmente lanzará una campaña que es considerada como “relámpago”, según describió ayer el diario carioca O Globo.

El plazo fijado para que las convenciones partidarias elijan sus coaliciones y candidato se extiende desde mañana hasta el 5 de agosto. Y serán los polos opuestos los primeros en salir a la cancha.

Según el diario Folha de Sao Paulo, el Partido Democrático Laborista (PDT) confirmará mañana la candidatura del exministro Ciro Gomes, el mismo al que las encuestas ubican en segundo lugar en los escenarios que excluyen de la disputa al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT), preso en Curitiba desde abril. Por su parte, el Partido Social Liberal (PSL) se reunirá el domingo para proclamar al diputado ultraconservador Jair Bolsonaro como su abanderado, quien encabeza las encuestas sin el líder petista en competencia.

A pesar de estar bien situados en los sondeos, los dos han enfrentado dificultades para conquistar el apoyo de otros partidos, asegura el diaro Folha. Con Lula en la cárcel, Ciro intenta ocupar espacios en la izquierda, pero choca con el arraigo electoral del expresidente y con la disposición del Partido de los Trabajadores (PT) a inscribirlo como candidato, pese al veto impuesto por la Ley de la Ficha Limpia.

Incluso en la cárcel e impedido de hablar en público, Lula conserva el 30% de las preferencias en los sondeos y tiene posibilidades de transferir buena parte de ese caudal electoral al abanderado que designe en el caso que finalmente sea declarado inelegible por su situación judicial. Esta perspectiva ha hecho que el Partido Socialista Brasileño (PSB) dude en sumarse a la campaña de Ciro.

El postulante del PDT ha buscado así acercarse a colectividades de centro, como el Partido Popular (PP) y el Partido de la República (PR), además del Partido Demócratas (DEM).
“La falta de apoyo partidista es el principal riesgo para la candidatura de Ciro. La búsqueda de apoyo de partidos dispares como el PSB y el DEM retrata el desafío de su candidatura. A pesar de las buenas cifras en las encuestas, resultado del vacío petista, el pedetista aún no ha logrado movilizar al campo de la izquierda”, explica a La Tercera Rafael Cortez, analista de la consultora

Tendencias de Sao Paulo.

Por su parte, Bolsonaro sale por ahora aislado, sin alianzas, según destacó O Globo. Con el PR descartado de una eventual alianza, el candidato presidencial del PSL sumó ayer un duro revés: el Partido Republicano Progresista (PRP) abortó la nominación del general Augusto Heleno, que comandó las tropas de la ONU en Haití, como su compañero de fórmula.
En el caso de Lula, “la estrategia del PT sigue siendo la misma”, afirma a este medio Sylvio Costa, fundador de Congresso em Foco, un grupo que vigila y rastrea la corrupción legislativa en Brasil. “El PT insistirá en la candidatura de Lula hasta que sea prohibida por la Justicia. Entonces el partido colocará un sustituto. El nombre más probable es el del exalcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad”, comenta. Pero advierte: “Siempre hay posibilidades de recursos judiciales. Es decir, esa controversia jurídica sobre la candidatura de Lula aún tiene para largo”.

La guerra entre el PT y el PDT en busca de la alianza con el PSB “es tan o más explosiva” que las alianzas en la centroderecha, que abarca a Henrique Meirelles (Movimiento Democrático Brasileño, MDB), Álvaro Dias (Podemos) y Geraldo Alckmin (Partido de la Social Democracia Brasileña, PSDB), destaca el diario Correio Braziliense. En el caso de Alckmin, su candidatura deberá ser confirmada en una convención fijada para el 4 de agosto. Aunque el exgobernador de Sao Paulo parece tener todo a su favor salvo los votos, el director de la encuestadora Datafolha, Mauro Paulino, cree que “Alckmin todavía puede crecer y alcanzar el desempeño de 2006, cuando también comenzó bajo, y llegó a la segunda vuelta”.

Seguir leyendo