El clan Fujimori en su momento más oscuro

Keiko, líder de Fuerza Popular, estará detenida por 10 días, acusada de recibir aportes ilegales de Odebrecht en 2011. Los Fujimori viven un calvario: Keiko está arrestada, su padre a un paso de volver a la cárcel y Kenji suspendido.


Los Fujimori viven momentos muy oscuros en Perú, un pasar tan adverso como lo que vivieron en 2000, cuando Alberto Fujimori se fugó a Japón y renunció a la Presidencia vía fax. Tan dramático como las dos derrotas presidenciales de Keiko, en 2011 y 2016 y tan difíciles como la anulación del indulto al expresidente la semana pasada.

En una sorpresiva medida, Keiko quedó detenida justo cuando prestaba declaración en el Ministerio Público en Lima, para luego ser traslada -esposada según la prensa peruana-, hasta la Dirección de Investigación Criminal de la Policía Nacional (Dirincri), tras una orden detención preliminar por 10 días. Ello, por presunto delito de lavado de activos.

El dictamen del juez, Richard Concepción, afecta también a otras 19 personas, entre ellas los exministros Jaime Yoshiyama y Augusto Bedoya.

“En el presente caso, se evidencia grave peligro de fuga de parte de Keiko Sofía Fujimori Higuchi, porque ha constituido una organización criminal en el interior del partido político Fuerza 2011 (hoy Fuerza Popular)”.

El arresto es uno de los golpes más duros para el clan Fujimori. Esto, porque el exmandatario está a un paso de volver a la cárcel, mientras que su hijo Kenji fue suspendido como congresista meses atrás. Además tiene lugar justo cuando el fujimorismo intentaba negociar el envío a la cárcel de Alberto Fujimori -tras la anulación de su indulto- a cambio de un arresto domiciliario.

“Persecución disfrazada”

Horas después de su detención, Keiko se defendió a través de una carta escrita de su puño y letra publicada a través de su cuenta de Twitter, en la que criticó que se le haya intervenido cuando “voluntariamente” se había presentado a rendir testimonio. “La persecución se ha disfrazado de justicia en nuestro país. Me han perseguido 18 años y nunca han mostrado una prueba”, señaló. Y más adelante, haciendo referencia al indulto de su padre, aseguró: “No van a truncar nuestro proyecto político”.

Y es que las acusaciones de manejo irregular de fondos en la campaña presidencial de 2011, por aportes recibidos de la constructora brasileña Odebrecht, entre otros, han calado profundo en la popularidad de Keiko, quien cuenta con un 83% de rechazo y solo un 11% de aprobación, según la última encuesta de Datum. A lo anterior se suma que Fuerza Popular no solo perdió la mayoría en el Congreso en enero, sino que también sufrió un nuevo revés en las municipales del domingo. Los politólogos limeños también atribuyen su caída en los sondeos a las enormes peleas que ha tenido con Kenji, visto como el genuino defensor de su padre.

Precisamente, según los expertos, el nuevo capítulo judicial de los Fujimori pondrá nuevamente en evidencia las rencillas familiares entre hermanos, que se disputan el legado político de su padre.

“La familia Fujimori está pasando por un pésimo momento”, dijo a La Tercera el experto en gobernabilidad y analista político, Luis Nunes. A su juicio, esto tiene una fuerte presión mediática sobre Keiko que tendrá que defenderse con sus abogados. “Todo pareciera indicar que esta prisión preliminar puede convertirse en prisión preventiva después de los 10 días”, dijo.

La reversión del indulto revivió las rencillas entre Keiko y Kenji. La líder de Fuerza Popular se opuso en su momento al indulto, mientras que Kenji fue quien negoció con Pedro Pablo Kuczynski el perdón para su padre.

Para el politólgo peruano Enrique Castillo, “el impacto para la familia es muy fuerte, porque hasta ahora Ollanta Humala, Alejandro Toledo y Kuczynski eran los que tenían más problemas legales. Y si bien Keiko tenía este tipo de acusaciones no se preveía que hubiera un proceso de cárcel para ella”.

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