Cristina K comparecerá ante tribunal federal a fin de mes por presunta corrupción

Cristina Fernández deja una corte federal en Buenos Aires, en septiembre pasado.

Las audiencias durarán al menos un año y se extenderán más allá de las elecciones presidenciales de octubre, para las que la exmandataria estudia presentar su candidatura.


El martes 26 de febrero, la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner se sentará por primera vez ante un tribunal federal. Ese día, comenzará el juicio oral en una de las cuatro causas por corrupción que ya fueron elevadas a juicio. Fernández deberá responder si es cierto que, durante su gobierno, se benefició con contratos millonarios de obras públicas al empresario patagónico Lázaro Báez, un excajero de banco que se convirtió en millonario gracias a su amistad con el fallecido expresidente Néstor Kirchner. Las audiencias durarán al menos un año y se extenderán más allá de las elecciones presidenciales de octubre, para las que la exmandataria estudia presentar su candidatura.

Fernández compartirá el banquillo con Báez, que ya está preso, y con el exministro de Planificación Julio De Vido, responsable de las inversiones del Estado en infraestructura durante los 12 años de Ejecutivos kirchneristas. Los jueces escucharán a los defensores de otros 13 procesados y las versiones de 138 testigos. Este será el primer juicio oral que enfrente la expresidenta, pero no el único que puede iniciar este año: hay otras tres causas a la espera de que los jueces le pongan fecha y no será una sorpresa que la expresidenta se dedique a la campaña con todos esos procesos abiertos. Lo único seguro es que podrá transitar los juicios en libertad, porque los fueros que tiene como senadora la protegen de cualquier arresto. El Senado, donde el peronismo es mayoritario, ha advertido de que mantendrá la protección judicial de Fernández hasta que haya una condena en firme -de la Corte Suprema-, algo que puede demorar años.

Los abogados de Fernández intentaron posponer el inicio del juicio con el argumento de que faltaban diligencias, pero el tribunal encargado rechazó el pedido y confirmó la fecha de las audiencias. La expresidenta intentó también, sin éxito, que la causa pasara de la justicia federal a los juzgados de Santa Cruz, por considerar que fue en esa provincia donde se desarrollaron los hechos investigados.

Un día antes de su presencia ante el juez, Fernández tendrá otra audiencia, pero con el juez Claudio Bonadio, que está a cargo de la investigación de los llamados “cuadernos de la corrupción”. La expresidenta sumará su testimonio al de otros 100 exaltos funcionarios y empresarios, sospechados de participar de una trama de corrupción para cartelizar las obras públicas a cambio del pago de sobornos.

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