Al menos 76 personas fueron detenidas en París en una nueva jornada de protestas contra la reforma de pensiones impuesta por el gobierno del presidente Emmanuel Macron y presentada el jueves recurriendo al Artículo 49.3 de la Constitución, que implica la aprobación de cualquier norma sin votación siempre y cuando no se imponga una moción de censura.

Las movilizaciones se produjeron este sábado en toda Francia, con especial incidencia en París, donde a las 20.00 horas intervino la Brigada Motorizada de Represión de Acción Violenta (BRAV-M) de la Policía y empleó gases lacrimógenos contra “alborotadores que intentan crear barricadas e incendiar cubos de basura”, según una fuente policial.

“Ante la presencia de multitud de maleantes, los convocantes han pedido disolver la manifestación”, apuntó la misma fuente, citada por el diario ‘Le Figaro’.

La jornada en la capital francesa estuvo marcada por una polémica prohibición de las manifestaciones en la plaza de la Concordia y los Campos Elíseos, dado el riesgo para el orden público y la seguridad. Además, la fuente policial advirtió que las personas que intenten juntarse en estas zonas serán desalojadas y probablemente multadas.

En cambio los manifestantes irrumpieron en el centro comercial Halles de París. Los vídeos publicados en redes sociales muestran a los manifestantes entrando en las instalaciones del centro comercial a pesar de la oposición de los guardias de seguridad.

En el marco de estas protestas el sindicato Confederación General de Trabajadores (CGT) informó del cierre de la refinería de Total Energies en Normandía. “Las refinerías paran en huelga una tras otra. El movimiento promete ser mayor que el de octubre de 2022 ¡Además de los depósitos de petróleo están en huelga! ¡LLENAD EL TANQUE!”, publicó el sindicato en Twitter.

También se produjeron movilizaciones con miles de asistentes en ciudades como Marsella, Toulouse, Nantes o Gap. En Marsella se contabilizaron 1.500 asistentes en la plaza del General De Gaulle, según la Policía. En Nantes fueron casi 9.000 los asistentes, según ‘Ouest France’.

Desde la oposición continúan criticando al gobierno, diciendo que “no está respetando la Constitución” y acusándolo de “gobernar contra el pueblo”, en palabras del diputado de La Francia Insumisa Antoine Léaument.

Para el lunes está prevista una nueva cita para que se debata el texto de la reforma con el protagonismo una vez más en Los Republicanos, cuyo apoyo podría propiciar la aprobación de una moción de censura contra el gobierno de Macron.

Al hilo de la votación de la moción de censura, el ministro de Economía, Bruno Le Maire, criticó a la oposición en una entrevista con ‘Le Parisien’ en la que emplazó a Los Republicanos a “recuperar el ánimo” y a “abandonar toda postura política”. Para Le Maire es “una payasada” que los diputados conservadores puedan votar junto a la extrema izquierda.

Se tiene previsto que al menos cuatro de los 61 diputados de Los Republicanos en la Asamblea Nacional votarán a favor de la moción de censura del grupo LIOT -Libertad, Independientes, Ultramar y Territorios-.