Futuro ministro de seguridad de AMLO proyecta receta mexicana para la paz

Un patrulla de policía transita por las calles de Ciudad Juárez en México, el 6 de agosto.

El próximo encargado de la seguridad pública en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador dijo a La Tercera que perfeccionarán los cuerpos policiales.


“México en Paz” fue el eslogan con el que el Presidente Enrique Peña Nieto llegó al poder, en 2012. Sin embargo, el próximo 1 de diciembre le entregará el mando a Andrés Manuel López Obrador con cifras récord de homicidios, desapariciones y el Ejército desplegado en las calles para hacer frente a la violencia.

México terminó el 2017 con 28.711 asesinatos, la cifra oficial más alta desde que se inició el registro a nivel nacional en 1997. Y en el primer semestre de 2018 se registraron 15.973 homicidios, superando en 18% el récord histórico establecido el año pasado en el mismo período. Esto equivale a 88,7 homicidios diarios.

Es por eso que el martes pasado el mandatario electo participó en Ciudad Juárez en el primer Foro Escucha para Trazar la Ruta de Pacificación del País y la Reconciliación Nacional, “con el fin de recoger, particularmente de las víctimas, su sentir, sus propuestas, sus sugerencias, sus críticas”, explicó a La Tercera el secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo. “En este proceso de reflexión nacional buscamos encontrar conjuntamente propuestas que nos regresen la paz y la tranquilidad prontamente al país”, añadió.

Tal como lo prometió López Obrador durante la campaña, Durazo señala que lo primero para hacer frente a la violencia es “combatir la corrupción en el aparato público y en paralelo en los cuerpos de seguridad, particularmente en las policías”. “Lamentablemente, nuestro país figura en uno de los lugares más altos de corrupción a nivel mundial, lo que nos habla de un aparato público corrupto. Y dentro de éste, la policía tiene todavía niveles superiores de corrupción. Porque no hay crimen organizado que no vaya de la mano de la protección policial, pero al mismo tiempo no hay protección policial al crimen organizado que no vaya patrocinada o apoyada por un gran político o por un alto funcionario público”, señala Durazo. En este sentido explica que se iniciará un programa emergente de capacitación y profesionalización “para mejorar la ética hacia los cuerpos de seguridad”.

Al mismo tiempo se pondrá en marcha un programa de mejoramiento de las condiciones socioeconómicas de las policías. “Actualmente tenemos policías que ganan US$ 150 al mes. Tenemos policías escasamente preparados, con sueldos muy bajos, sin prestaciones sociales adecuadas, sin jubilaciones dignas”, advierte.

El futuro ministro añade que con estas medidas no solo quieren incidir en los niveles de seguridad, sino que también en los niveles de impunidad. “En México lamentablemente, no lo celebro, tenemos niveles de 99% de impunidad. Esto quiere decir que un criminal tiene 99% de posibilidades de salir ileso de su acto criminal, por lo que consecuentemente tenemos que combatir la impunidad”, dice.

En 2006, el entonces presidente Felipe Calderón determinó que el Ejército de México saliera a las calles a luchar contra el crimen organizado y hasta la fecha siguen desplegados cumpliendo esas labores. “Nosotros consideramos que la seguridad pública es una responsabilidad del ámbito civil. Sin embargo, en este momento, por los niveles de inseguridad en el país, sería ingenuo retirar al Ejército de las calles. Hay zonas o regiones del país en donde la única presencia del Estado mexicano es precisamente la fuerza militar. Retiraremos paulatinamente al Ejército de las calles en forma proporcional a como vayamos avanzando en este programa emergente de capacitación y profesionalización de las fuerzas policiales, que entrarán al relevo del Ejército en las calles”, indica Durazo.

Sobre los plazos para implementar estas medidas, señala que comenzarán de inmediato con el programa emergente de capacitación y profesionalización de la policía. “Estimamos que en el transcurso de un año, ¿podríamos multiplicar la capacidad para formar cuadros, mandos y policías que serían precisamente los que entrarían al relevo del Ejército en las calles. A los 180 días vamos a hacer un corte de caja sobre los avances de nuestros programas, pero estimamos que en el transcurso de los primeros tres años del gobierno habremos logrado regresar a los cuarteles a un número significativo de militares”, cuenta.

¿Qué regiones son las más urgentes en México?

Lo digo con pena y con preocupación: prácticamente no hay en este momento una región del país que goce de niveles adecuados de seguridad. Aun en este contexto hay zonas de la República cuyos índices de violencia y de criminalidad son aún más altos, como el caso de Ciudad Juárez, que en algún momento fue una de las ciudades más inseguras del mundo. Pero luego vino un trabajo social extraordinario que logró reducir los índices de inseguridad, al grado de poner a Ciudad Juárez entre las ciudades más seguras del país. Ahora esa región tiene un repunte dramático, está Tamaulipas que también tiene niveles muy altos de incidencia delictiva; Guanajuato, que fue históricamente un estado tranquilo, se encuentra ahora también con niveles altos de violencia, derivados particularmente del crimen organizado que se dedica al robo de combustibles, y por supuesto la zona de Guerrero. Creo que son las áreas con problemas más agudos de inseguridad.

Durante la campaña de López Obrador se mencionó que se barajaba una ley de amnistía. ¿Cómo responde a las críticas que recibió?

En campaña hubo una perversión del sentido de la propuesta de López Obrador. Pretendieron identificar la posibilidad de una amnistía con una propuesta de pactar con el crimen organizado. Nada de eso; aun ante la eventualidad de una amnistía, que sí está en nuestros escenarios. Tendremos que acotar los eventuales beneficios de una ley de amnistía a las limitaciones que le impone el derecho internacional. Todos los que hayan cometido crímenes de lesa humanidad, los extorsionadores, los violadores, a quienes hayan cometido violaciones a los derechos humanos, los feminicidas, quedan exentos de una eventual ley de amnistía.

¿Cómo piensan aplicar la justicia transicional?

La justicia transicional forma parte de las posibilidades que estaríamos dispuestos a promover con el fin de lograr la pacificación y la reconciliación. En otros países la justicia transicional ha sido exitosa y estamos estudiando esas experiencias. Pero estamos buscando construir una receta mexicana para lograr la paz y la tranquilidad en México”.

#Tags


Seguir leyendo