La Tercera

Hong Kong sufre caída del turismo y efectos económicos tras cinco meses de protestas

Tripulantes estadounidenses sobre la cubierta del USS Blue Ridge en abril, en Hong Kong. Foto: AFP

La llegada de viajeros en octubre cayó un 43,7% interanual, experimentando el mayor desplome desde el 2003. Las autoridades ya pusieron en marcha un plan para mitigarlo.

China anunció este lunes que prohibirá a los buques y aeronaves militares de Estados Unidos hacer escala en Hong Kong, en respuesta a la “Ley de Derechos Humanos y Democracia” aprobada por Washington la semana pasada. Además, endurecerá las sanciones contra organizaciones estadounidenses, como Human Rights Watch y Freedom House, por supuestamente “apoyar el movimiento anti-China” en la excolonia británica.

Esta es otra de las consecuencias de las masivas protestas que surgieron en junio contra el proyecto de ley de extradición, que usualmente terminan en violentos enfrentamientos entre los manifestantes y la policía. Hasta marzo, Hong Kong era una de las megalópolis más visitadas del mundo. Sin embargo, las manifestaciones han tenido un fuerte impacto en el turismo, que representaba un 5% de su PIB. Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Irlanda, Singapur y Japón son algunos de los países que han recomendado a sus ciudadanos no viajar al territorio.

Industria turística

En octubre, la llegada de turistas cayó un 43,7% (interanual) debido a las protestas, experimentando la mayor caída desde mayo de 2003, cuando la ciudad sufrió un brote de Síndrome Respiratorio Agudo Severo.

El efecto en la industria del turismo generó, además, un desplome en las ventas minoristas. El Departamento de Censos y Estadísticas reveló este lunes que las ventas al por menor disminuyeron un 24,3% en octubre, el mes más importante para el sector turístico en Hong Kong, porque muchas personas llegan de China continental a pasar su semana de vacaciones tras la celebración de la fiesta que conmemora la fundación de la República Popular China.

Esto ha afectado también a las marcas de lujo, que abundan en Hong Kong y dependen principalmente del flujo de turistas. Louis Vuitton, por ejemplo, tiene ocho locales en Hong Kong, tres en Shanghai y cuatro en Beijing. Eso sí, los expertos creen que, al menos en el corto plazo, las industrias no deberán tomar medidas tan drásticas. Sin embargo, si esta crisis se extiende, podrían verse obligadas a reducir su espacio de venta o incluso empezar a cerrar locales.

La economía hongkonesa ya entró oficialmente en recesión, bajando su PIB un 2,9% en el tercer trimestre, la mayor caída que ha experimentado en los últimos 10 años.

Por eso, las autoridades locales ya pusieron en marcha un plan para intentar mitigar los problemas económicos, con el objetivo de impulsar el PIB en un 2% de aquí al próximo año.