La mujer que complica al nominado de Trump para la Corte Suprema

Manifestantes expresan su apoyo a Christine Blasey Ford, la mujer que acusó a Brett Kavanaugh de agresión sexual, en el Capitolio en Washington. Foto: Reuters

La defensa de la académica Christine Blasey Ford señaló que la denunciante “desea testificar” tras la acusación de agresión sexual, pero que aquello no sucederá el lunes. Su declaración pone en riesgo la eventual confirmación de Brett Kavanaugh como juez de la Suprema. La mujer dice haber recibido amenazas de muerte.


Una noche de verano en 1982, una adolescente de 15 años asistió a una fiesta en una casa en las afueras de Washington D.C. La adolescente estudiaba en un colegio privado de élite para niñas en Maryland. Esa noche compartió junto a un grupo de hombres adolescentes que conoció en el lugar y en el que estaba el actual candidato del Presidente Donald Trump para ocupar el cargo de juez en la Corte Suprema, Brett Kavanaugh. En aquella fiesta, hace 36 años, se habría producido la escena de agresión sexual que hoy tiene en vilo la confirmación de Kavanaugh para este cargo clave y vitalicio.

Christine Blasey Ford, profesora de psicología en la Universidad Palo Alto de California, de 51 años, rompió el silencio el domingo, justificando su denuncia como una “responsabilidad cívica”. Solo en 2012 había mencionado el episodio en una terapia de pareja a la que acudió con su esposo. Sin embargo, las anotaciones del terapeuta no indican el nombre del “adolescente” supuestamente agresor.

A fines de julio, Blasey Ford envió una carta bajo la condición de anonimato a la senadora de California, Dianne Feinstein, demócrata clave en el Comité Judicial, denunciando que Kavanaugh la había agredido sexualmente. La senadora remitió el asunto al FBI y la académica salió públicamente a declarar su versión el domingo en The Washington Post. Kavanaugh, por su parte, ha sido enfático en sostener que es inocente.

La profesora nunca ha ejercido un rol político, como se ha intentado afirmar en su contra. Su carrera se basa exclusivamente en títulos y logros académicos. Luego de estudiar psicología, obtuvo maestrías en psicología y un doctorado en diseño de investigación sobre psicología educacional de la University of Southern California, y ha colaborado en más de 50 libros científicos y publicaciones relacionadas con el abuso y el abandono infantil, el aumento postraumático luego de los atentados del 11 de septiembre.

Si bien se le reconoce como demócrata, puesto a que ha donado dinero al partido, estas donaciones no han superado los US$ 100, entre 2013 y 2017, según los datos de la Comisión Electoral Federal.

El día de la audiencia

Ante este agitado escenario político, la votación del Comité Judicial del Senado para aprobar o no a Brett Kavanaugh en la Corte Suprema -que debía haber sido ayer-, tuvo que ser aplazada sin fecha. Eso sí, el Comité fijó para el lunes una audiencia entre Blasey Ford y Kavanaugh, sin embargo, la denunciante no asistiría.

La prensa estadounidense informó ayer que la abogada de Blasey Ford, Debra Katz, que también ha defendido otros casos de mujeres tras el estallido del movimiento #MeToo, manifestó que “una audiencia el lunes no es posible”. “Como saben, ella ha estado recibiendo amenazas de muerte que han sido denunciadas al FBI y ella y su familia han sido obligadas a abandonar su hogar”, escribió Katz al Comité. En el escrito la abogada deja en claro que “ella desea testificar”, pero siempre y cuando “podamos acordar términos que sean justos y que garanticen su seguridad”.

Según constata The New York Times, el escrito de la defensa de Blasey Ford descartaría una investigación por parte del FBI que se proponía como condición clave por parte de la defensa y de los demócratas para efectuar una audiencia en la que la profesora testificara. La carta de la defensa sugeriría que Blasey Ford podría declarar sin las pesquisas del FBI.

Una investigación del FBI en un caso similar ya sucedió en 1991, cuando la abogada Anita Hill acusó al entonces candidato a la Corte Suprema, Clarence Thomas, de agresión sexual. En ese entonces, la investigación fue ordenada por el Presidente George H. Bush, y el FBI envío sus conclusiones a la Casa Blanca. Sin embargo, Hill perdió la batalla ya que se consideró que sus alegatos eran infundados y Clarence Thomas, afroamericano de 70 años, aún ocupa su puesto en la Corte Suprema.

Pero hoy, 30 años después de ese episodio, la historia es distinta. El Senado cuenta con 23 senadoras y cuatro integran el Comité Judicial de la Cámara Alta. Además, el movimiento #MeToo ha incidido en que muchos republicanos sean más cautos con su posición frente a la credibilidad de la acusación.

Cerca de 600 mujeres que estudiaron en el colegio al que asistió Blasey Ford firmaron una carta de apoyo al testimonio de la profesora. Además, en menos de un día, una recaudación de fondos de GoFundMe para Christine Blasey Ford recaudó más de US$ 125.000. El dinero será destinado a cubrir los costos del proceso, y cualquier exceso será donado a organizaciones de mujeres.

Blasey Ford no sólo tuvo que huir de su vivienda luego de que su dirección fuera divulgada en redes sociales, sino que una multitud se instaló afuera de su casa en Palo Alto. Así, tuvo que contratar seguridad privada, mientras que su correo electrónico fue hackeado e incluso sus hijos han recibido amenazas.

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