El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha hecho un llamamiento a “evitar la violencia” y “respetar el derecho de asamblea pacífica” en el marco de las protestas desatadas en Pakistán a raíz de la detención del ex primer ministro Imran Jan en el marco de un caso por presunta corrupción.

“El secretario general pide a las autoridades (de Pakistán) que respeten el debido proceso y el Estado de Derecho en los procedimientos abiertos contra el ex primer ministro Jan”, ha señalado el viceportavoz de Guterres, Farhan Haq, durante una rueda de prensa.

Las movilizaciones, que arrancaron el martes tras la detención de Jan, se han saldado hasta ahora con ocho muertos, cerca de 290 heridos y más de 1.900 detenidos, entre ellos varios altos cargos del partido opositor Pakistan Tehrik-e-Insaf (PTI).

Ante esta situación, el Gobierno paquistaní ha ordenado el despliegue del Ejército en la capital, Islamabad, y otras ciudades, incluida Lahore, capital de la provincia de Punyab. Durante su comparecencia el miércoles ante el tribunal, Jan dijo temer por su vida y reclamó que se le dé permiso para ser atendido por su médico personal.

El ex primer ministro se encuentra bajo custodia a medida que las autoridades investigan su implicación en un caso de corrupción derivado de la supuesta entrega de unos terrenos a la Universidad Al Qadir a cambio de la devolución de una cantidad de dinero incautada en Reino Unido al empresario paquistaní Malik Riaz.

Jan fue cesado en octubre de 2022 a través de una moción de censura en el Parlamento, aprobada después de que el Tribunal Supremo revocara la decisión del entonces primer ministro de disolver el Parlamento y anunciar elecciones anticipadas tras la negativa de la Presidencia del órgano legislativo a celebrar la votación en primera instancia. En noviembre, resultó herido de bala tras ser tiroteado durante una protesta contra el nuevo Gobierno, encabezado por el primer ministro, Shehbaz Sharif.