Tras cumplir dos semanas de cuarentena en un hotel de la ciudad china, los expertos de la Organización Mundial de la Salud iniciaron este jueves la investigación por la que fueron enviados a Wuhan: descubrir el origen del coronavirus responsable de la actual pandemia.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Zhao Lijian, confirmó el final de esta cuarentena, que, según explicó, es conforme a estándares internacionales. En este sentido, aseguró que los expertos podrán ahora realizar entrevistas y análisis “in situ”, según informó la agencia Xinhua.

Durante estas dos semanas, el grupo mantuvo reuniones telemáticas para poder ir avanzando, pero el fin de la cuarentena le permitirá visitar el mercado donde podrían haberse originado los primeros casos en 2019, señalaron los medios oficiales. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores chino, los científicos también podrán asistir a seminarios y visitas sobre el territorio de Wuhan.

El equipo de la OMS llegó a China el 14 de enero. Inicialmente viajaron 13 integrantes del grupo, ya que dos más dieron positivo en un test de anticuerpos realizado antes del traslado, si bien uno de ellos pudo viajar posteriormente tras una segunda prueba negativa.

Wuhan, capital de la provincia de Hubei, es la que concentra la mayoría de fallecimientos por coronavirus del país -casi 3.900 de los 4.636 a nivel nacional-, y solo han registrado dos muertes en lo que va de 2021. Se asume que esta radical baja de decesos responde al estricto control sanitario imperante en la ciudad, la cual cumplió una cuarentena de 76 días a comienzos de 2020.

El equipo de 15 científicos de la OMS fue aprobado a fines del año pasado por el gobierno del Presidente Xi Jinping tras meses de negociación y disputas políticas por su ingreso, generando tensión entre las autoridades del gigante asiático y la OMS. Incluso Estados Unidos ha protagonizado momentos de tensión política con China por la visita, debido a que la administración del ahora expresidente Donald Trump responsabilizó a Beijing del descontrol del virus en el mundo.

En marzo de 2020, consigna el diario The New York Times, Beijing insistió en una teoría según la cual el coronavirus era una enfermedad de origen estadounidense. La versión sostiene que la pandemia se inició en China por culpa de soldados norteamericanos que visitaron Wuhan en octubre. Aunque no se presentó ningún tipo de evidencia, el canciller chino, Wang Yi, respaldó la teoría. Esto mientras Washington acusa a los gobiernos provinciales de Wuhan y Hubei de ocultar el primer brote de coronavirus en 2019, como también de no alertar al mundo del virus.

Ayer familiares de fallecidos por el coronavirus en Wuhan denunciaron que las autoridades borraron su grupo de chat en redes sociales, para que se mantuvieran en silencio mientras se realizaban las investigaciones en la provincia.

Estados Unidos, que recién se reintegró a la OMS, ha dejado en claro que considera imperativo llegar al fondo del origen de la pandemia. Esto después de que Trump acusara al organismo de estar bajo las órdenes de Beijing, motivo por el cual retiró a EE.UU. de la OMS.

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que EE.UU. evaluará “la credibilidad del informe de la investigación una vez que esté terminado”. “Es imperativo que lleguemos al fondo del brote de la pandemia en China”, insistió.

El vocero del Ministerio de RR.EE. de China, Zhao Lijan, dijo esperar que Washington “respete los hechos y la ciencia y el duro trabajo de los expertos del equipo de la OMS”. También rechazó los “prejuicios negativos” y la “interferencia política” en el trabajo de los investigadores.