Otra derrota para Trump: Juez federal desestima demanda de fraude electoral en Pensilvania

(AP Photo/Susan Walsh, File)

La demanda presentada por el equipo legal del mandatario buscaba impugnar el triunfo del presidente electo, Joe Biden. Tras fracasar en la arremetida legal, ahora Trump se concentra en convencer a los legisladores locales de intervenir en la nominación de electores, una jugada que al parecer, tampoco parece encaminada al éxito.




Un juez federal emitió una mordaz orden el sábado que desestima el vano intento de la campaña del presidente Donald Trump de bloquear la certificación de votos en Pensilvania, echando por tierra las afirmaciones de numerosas irregularidades en la votación por correo.

El caso siempre fue considerado un improbable esfuerzo por impedir la investidura de Joe Biden, pero fue la mejor esperanza de Trump de afectar los resultados de los comicios a través de los tribunales, más que nada por el número de votos electorales, 20, en juego en Pensilvania. Su abogado personal, Rudy Giuliani, ingresó a la sala de una corte por primera vez en décadas para presentar los argumentos del caso esta semana pasada.

El juez federal de distrito Matthew Brann escribió en su orden que Trump había solicitado a la corte privar del derecho de voto a cerca de siete millones de electores.

“Uno podría esperar que al buscar un resultado tan alarmante, un demandante llegaría armado formidablemente con argumentos legales convincentes y pruebas fácticas de corrupción desenfrenada”, escribió Brann, tanto que la corte no tuviese otra opción más que detener la certificación incluso aunque el hacerlo afectaría a tantas personas. “Eso no ha sucedido”.

Incluso si hubiese ganado el caso en Pensilvania, Trump habría necesitado ganar otras demandas legales en otros estados donde también pidió retrasar la certificación. La campaña del presidente bombardeó los estados fluctuantes con litigios en los días posteriores a la elección al alegar fraude electoral masivo sin presentar pruebas, pero la mayoría de esos casos de antemano ha sido desestimado.

El presidente ha llevado su esfuerzo por subvertir los resultados de las elecciones de 2020 más allá de las cortes en días recientes, directo a los legisladores locales. Algunos aliados de Trump han manifestado la esperanza de que los legisladores estatales podrían intervenir en la selección de los electores republicanos.

Con eso en mente, Trump invitó a legisladores de Michigan a la Casa Blanca el viernes, esperando que una reunión en la Oficina Oval los persuadiera para hacer a un lado el voto popular que favorece a Biden por más de 154.000. Pero los legisladores emitieron un comunicado después de la reunión señalando que acatarían las leyes y el “proceso normal” de los electores. Se dijo que Trump estaba considerando hacer una invitación similar a legisladores de Pensilvania.

El tiempo se agota para Trump y su campaña, al tiempo que los estados certifican sus resultados unos tras otros, evidenciando que Biden ganó los 270 votos necesarios del Colegio Electoral para ganar la presidencia.

Brann determinó que las autoridades de Pensilvania pueden certificar los resultados de la elección que actualmente muestran que Biden ganó el estado por más de 80.000 votos. Añadió que la campaña de Trump presentó “argumentos legales forzados son méritos y acusaciones especulativas... sin el sustento de evidencia”.

“En los Estados Unidos, esto no puede justificar que se prive de su derecho de voto a un solo elector, mucho menos a todos los electores de su sexto estado con mayor población”, según el fallo. “Nuestro pueblo, leyes e instituciones exigen más”.

Trump tuiteó después del fallo que no podía comprender por qué Biden estaba formando un Gabinete cuando los investigadores del presidente habían encontrado “cientos de miles de votos fraudulentos”, una afirmación sin bases para la cual Trump no ha presentado evidencia.

Giuliani y una abogada del equipo de campaña del mandatario dijeron en un comunicado que celebraban el fallo porque les permitiría acelerar una apelación ante la Corte Suprema de Estados Unidos, donde Trump ha dicho repetidamente que siente que cuenta con jueces empáticos. Sin embargo, los jueces atendieron un caso del estado antes de la elección, sobre una extensión de tres días para el voto por correo, y permitieron la extensión pese a las objeciones del Partido Republicano.

Giuliani, un exfiscal federal y exalcalde de Nueva York, mostró su falta de práctica durante una audiencia esta semana cuando se tropezó con el significado de “opacidad”, confundiendo al juez con un juez federal en un distrito separado y provocando a un abogado contrario.

Giuliani afirmó reiteradamente ante la corte que era ilegal que los condados ayudaran a votar a la gente. El abogado contrario Mark Aronchick dejó entrever que Giuliani desconocía el código electoral de Pensilvania.

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