El Parlamento toma el control del Brexit

Un manifestante anti Brexit y otro pro divorcio, conversan frente a la sede del Parlamento.

Ahora se podrá discutir un segundo referendo, la suspensión de la salida o un Brexit más suave.


En una nueva semana crítica para el futuro de Reino Unido, Theresa May admitió que no cuenta con el suficiente apoyo para que se vuelva a votar su acuerdo de salida con la Unión Europea en el Parlamento. Y en una nueva derrota, horas más tarde el Legislativo votó para tomar el control del Brexit y llevará a cabo una votación clave el miércoles.

“Es con gran pesar que he llegado a la conclusión de que tal como están las cosas, todavía no hay suficiente apoyo en la Cámara de los Comunes para volver a presentar el acuerdo para una tercera votación”, expresó May a los miembros del Parlamento. El controvertido acuerdo de divorcio de la UE, presentado por May, ha sido rechazado de forma categórica en dos oportunidades, el 15 de enero y el 12 de marzo.

Con el tiempo en contra, a pesar de la prórroga que le otorgó la Unión Europea hasta el 22 de mayo en caso de que se apruebe su acuerdo de salida o hasta el 12 de abril si vuelve a fallar, May quedó en una posición crítica.

Ante la falta de consenso y el riesgo que representa para Reino Unido una salida sin acuerdo, los comunes votaron por una serie de enmiendas, con el propósito de tomar el control del divorcio de la UE.

La aceptación de una de esas enmiendas le otorga a los parlamentarios el control del proceso del Brexit, permitiendo que sean ellos los que presenten alternativas a la salida en lugar del gobierno. Al mismo tiempo, las propuestas votadas en la jornada de ayer, según explicó la agencia France Presse, pueden ir desde la convocatoria de un segundo referéndum hasta la negociación de un Brexit más suave que mantenga al país dentro de la unión aduanera europea. Incluso se podría discutir suspender la ruptura. “Y aunque no sean vinculantes, políticamente sería difícil para el Ejecutivo ignorar su resultado”, señaló esta agencia.

En medio de este tenso escenario, tres secretarios de Estado presentaron anoche su renuncia, por sus desacuerdos con la posición de Theresa May.

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