Tras las legislativas se pone en marcha la carrera por la Casa Blanca 2020

Foto: EFE.

Donald Trump, que ya comenzó a hacer campaña para las próximas presidenciales, advirtió a los demócratas si la Cámara Baja inicia investigaciones en su contra.


“Fue un gran día, un día increíble. Anoche el Partido Republicano desafió la historia para ampliar nuestra mayoría en el Senado. Esta elección marca el mayor avance en el Senado del partido de un Presidente en su primer mandato desde por lo menos (el mandato de John F.) Kennedy en 1962”. Con ese tono triunfalista -que ya era previsible por sus tuits- el Presidente de EE.UU., Donald Trump, celebró el resultados de las elecciones legislativas del martes, con miras a la campaña para los comicios presidenciales de 2020, que comenzó ayer mismo.

Tal como vaticinaban las encuestas, los demócratas recuperaron el control de la Cámara de Representantes (hasta ayer con 221 escaños) luego de ocho años de hegemonía republicana (que obtuvo 196). Los demócratas ganaron 26 escaños, principalmente en los suburbios, impulsados por el sentimiento antiTrump de las mujeres y las minorías.

Si bien anhelaban que la Ola Azul bañara al Capitolio, no les fue posible concretar la apuesta en el Senado, donde los republicanos mantuvieron su liderazgo con 51 asientos, frente a 46 de los demócratas. Incluso los conservadores les arrebataron tres escaños tradicionalmente demócratas (Indiana, Dakota del Norte y Missouri), a los que Trump visitó -a veces más de una vez- durante sus actos de campaña de cara a estas elecciones legislativas.

De hecho, uno de los desafíos de los republicanos, explicaban los expertos, era definirse respecto de su relación con Trump. Para el analista de la cadena Fox (cercana al mandatario) David Bossie, las perspectivas de Trump de ser reelegido en 2020 “lucen mejor que nunca”. “Los estadounidenses quieren una economía vibrante y buenos trabajos, altos sueldos, una frontera segura y mejor seguro de salud. Los demócratas deben escuchar a los estadounidenses en lugar de obstruir”, dijo.

Así, los analistas concordaban en que los resultados de estos comicios dan muestra de que Estados Unidos se encuentra profundamente dividido, si bien permiten una suerte de equilibrio de los poderes. Según un análisis de CNN, la nueva cámara controlada por los demócratas “plantea un problema peligroso para el Presidente que ahora debe prepararse para la experiencia de ser supervisado desde el Capitolio, a través de comités demócratas, que han prometido restringir su poder, algo que los conservadores nunca hicieron”.

Esto podría significar un revés para que Trump lleve adelante la gestión de proyectos que fueron clave en su campaña presidencial, como la reforma sanitaria y el muro con México. En este sentido, Nancy Pelosi, exlíder de la Cámara de Representantes y que ahora podría ocupar el mismo puesto, dijo que “no se trata de los demócratas y los republicanos, sino que de restaurar los sistemas de controles y equilibrios de la Constitución en la administración de Trump”.

“El mayor impacto será que la mayoría demócrata en la Cámara Baja va a lanzar muchas investigaciones sobre la administración de Trump y es probable que descubran bastante corrupción. Por lo tanto, esas investigaciones pueden ser dañinas para Trump”, explicó a La Tercera, John Pitney, profesor del Claremont McKenna College.

En este sentido, el mandatario lanzó ayer una advertencia con relación a una investigación sobre sus finanzas o su gobierno. “Ellos pueden jugar ese juego”, dijo. “Si eso ocurre (y me investigan), vamos a hacer lo mismo (contra los demócratas desde el Senado), y el gobierno se paralizará, y les echaré la culpa”, agregó.

Con el control del Senado, el gobierno de Trump estará libre de restricciones para los inminentes cambios en el gabinete, debido a que esta Cámara es la que los confirma. Un rol similar juega en la ratificación de jueces.

Al respecto, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, dijo ayer que su “principal prioridad” al frente de esa cámara es “continuar confirmando el mayor número de jueces posible”. Algo que ha ocurrido de forma inusitada desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, al enviar a dos magistrados conservadores al Tribunal Supremo y confirmar a otros 82 jueces para cortes federales.

“Ahora los republicanos van a aprobar leyes populares en el Senado, que los demócratas no aprobarán en la Cámara de Representantes. Espero que ellos agreguen enmiendas a leyes que reduzcan impuestos. Probablemente los demócratas no aprueben esa ley, pero le permitirá a los republicanos ganar respaldo en sus distritos”, señaló Pitney.

Para los analistas los demócratas sí podían estar esperanzados por sus resultados con los gobernadores, porque ganaron siete estados que estaban en manos de republicanos. Pero Bossie matiza ese punto. “Trump no fue solo importante para el Senado, sino que también fue un factor clave en varias exitosas carreras de gobernadores, algo que será crítico a medida que comencemos a mirar hacia los swing states para las elecciones de 2020”, dijo Bossie.

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