Vaticano expulsa del sacerdocio a excardenal de EE.UU. por abusos

El excardenal Theodore McCarrik

El arzobispo emérito de Washington, Theodore McCarrick, es la figura católica de mayor rango que recibió una condena de este tipo recientemente.


En una decisión que ha sido calificada como histórica y a solo cinco días del inicio de la cumbre sobre “la protección de menores en la Iglesia” en Roma, el Vaticano anunció ayer la expulsión del sacerdocio del excardenal y arzobispo emérito de Washington Theodore McCarrick, acusado de abuso.

A través de un comunicado, el Vaticano informó que la decisión la tomó la Congregación para la Doctrina de la Fe, después de considerar a McCarrick, de 88 años, culpable de abusos a menores y adultos con la agravante de abusos de poder.

Por este motivo le impuso la pena de la reducción al estado laical, que prevé la prohibición de administrar los sacramentos, vestirse como un sacerdote y la suspensión de cualquier tipo de sueldo.

Se trata del máximo castigo contemplado en el derecho canónico y McCarrick se convierte en la figura católica de mayor rango que recibe una condena de este tipo en los últimos tiempos. La pérdida de la púrpura por parte de un cardenal tiene un único precedente en la historia de la Iglesia Católica y se remonta al 13 de septiembre de 1927.

McCarrick fue ordenado cardenal por Juan Pablo II. Fue arzobispo de Washington entre 2000 y 2006 y, según explica la agencia EFE, se convirtió en uno de los hombres más influyentes de la Iglesia Católica en Estados Unidos. Sin embargo, en julio del año pasado, un hombre aseguró al diario The New York Times que el excardenal había abusado de él cuando era menor de edad y que la situación se había prolongado supuestamente durante dos décadas. A esta acusación se sumaron otras más. Ante esto, el Papa Francisco ordenó una investigación sobre el caso, apartó al arzobispo del Colegio Cardenalicio y le ordenó que permaneciera alejado de sus funciones y recluido hasta que se aclararan en un juicio canónico las acusaciones.

Sin embargo, el arzobispo y ex nuncio en Washington, Carlo María Viganó, acusó en una carta al Papa Francisco de haber encubierto durante años los abusos de McCarrick e incluso pidió su renuncia.

En una columna la directora de la entidad “observatorio” de abusos BishopAccountability.org, Anne Barrett Doyle señaló que “una vez más, a la luz de publicidad negativa, el Papa Francisco es impulsado finalmente a hacer lo correcto”. “La noticia llega con años de retraso. Es desalentador el tiempo que le toma al Papa castigar a los malos obispos”, añadió.

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