El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha sido el primer líder en ser recibido este jueves por la presidenta de Moldavia, Maia Sandu, a la cumbre de la Comunidad Política Europea (EPC, por sus siglas en inglés) que se celebra en el Castillo de Mimi a unos 50 kilómetros de la capital moldava de Chisinau y que pretende ser una “declaración geopolítica en sí misma” de la unidad del continente europeo frente a Rusia, con la presencia de casi 50 mandatarios.

Zelenski, cuya presencia estaba sin confirmar por razones de seguridad, ha llegado a la cita pasadas las 09:30 horas (08:30 en España) y ha recorrido la alfombra roja que da entrada al Castillo sin hacer declaraciones hasta que ha sido recibido por Sandu y después acompañado hasta el interior del Castillo.

Poco después, el presidente ucraniano ha comparecido ante los medios para celebrar la celebración de esta cumbre, subrayar la unidad “histórica” entre Ucrania y Moldavia y agradecer a este país la rápida acogida de refugiados ucranianos desde que Rusia inició la invasión.

Además, Zelenski ha reiterado la ambición ucraniana de ser parte de la Unión Europea y de la OTAN, cuestiones que espera abordar de manera bilateral con varios de los jefes de Estado y de Gobierno del continente europeo reunidos en esta cumbre; incluido la “necesidad” de más apoyo de los aliados frente a la guerra, incluidos más cazas y defensas antiaéreas.

“Ucrania está lista para estar en la OTAN, estamos esperando a cuando la OTAN esté preparada para acogernos”, ha dicho el líder ucraniano antes de reclamar “garantías de seguridad” de los aliados, no sólo para Ucrania sino “para vecinos como Moldavia” y ante “potenciales agresiones en otras partes de Europa” en el futuro.

Preguntado por cuándo cree que acabará la guerra, Zelenski ha dicho que se alargará la victoria de Ucrania: “Cuando ganemos, la guerra parará. O Rusia puede acabar esta guerra antes, pueden salir de nuestro territorio”, ha zanjado.

A su llegada al mismo foro internacional, el Alto Representante de Política Exterior de la UE, Josep Borrell, ha confiado en que la presencia de “tantos líderes a pocos kilómetros de Ucrania” mande un “mensaje fuerte” de la unidad de estos países para “defender el orden internacional”.

“Rusia no está aquí no porque no queramos, sino porque Putin se ha excluido con este ataque sobre Ucrania”, ha asegurado el jefe de la diplomacia europea.

Por su parte, la presidenta moldava ha expresado el “orgullo” por acoger una cita tan relevante para el continente europeo y como señal de “apoyo” a Ucrania y la necesidad de “restaurar la paz en el continente”; al tiempo que ha incidido en que “Ucrania nos está protegiendo a todos y estamos muy agradecidos”.

Sandu ha aprovechado también para subrayar la ambición de su país de unirse a la Unión Europea, algo para lo que ha pedido a los líderes de los Veintisiete que den el paso para abrir las negociaciones “lo antes posible”, con el objetivo de que su adhesión al club comunitario sea posible “antes de que finalice la década”.