Buses interurbanos refuerzan medidas sanitarias conmiras a la apertura

22 DE JULIO 2020 PASAJEROS ESPERAN SU TURNO PARA INGRESAR AL CONTROL SANITARIO Y SALIR FUERA DE LA CIUDAD TERMINAL SUR, ESTACION CENTRAL. FOTO: JUAN FARIAS

En medio de la desescalada gradual, las empresas han sumado servicios y aplican protocolos de higiene para transporte de pasajeros en tiempos de la pandemia.




Una caída histórica, de más del 80% de pasajeros, han registrado las empresas de buses interurbanos en el país en medio de la pandemia del coronavirus, que se inició en marzo pasado.

Sin embargo, el desconfinamiento gradual iniciado por el gobierno ha llevado a que las firmas comiencen a reforzar medidas sanitarias (con miras a la desescalada), las cuales también han hecho notar que se requiere de una mayor fiscalización a los pasajeros en todos los terminales del país, más allá de la fase de transición.

Durante la pandemia, hubo 26 empresas de la Federación Nacional de Buses (Fenabus) -de un total de 120- que no dejaron de operar en este periodo, como es el caso de la empresa Pullman, que hoy traslada a un 20% de los pasajeros que antes de la crisis

El gerente de asuntos corporativos de la compañía, José Silva, señala que, entre las medidas que se han adoptado, está la instalación de túneles sanitarios en Santiago, Temuco y Antofagasta, además de la sanitización de los vehículos con amonio cuaternario. “Fuimos los primeros en adquirir 100 mil mascarillas para nuestros conductores, talleres y administrativos”, dice.

En tanto, la empresa Turbus comenzó a operar el 1 de agosto con servicios entre Santiago y Valparaíso-Viña del Mar y hacia otras ciudades, como Arica, Antofagasta, Calama, Rancagua y Puerto Montt. Tras paralizar por cuatro meses, la compañía informó que implementó protocolos como la desinfección de los ve- hículos antes de los embarques, la separación de asientos de los pasajeros mediante cortinas de PVC transparentes, además de la instalación de filtros de aire que buscan eliminar el 99% de las partículas. Otra medida apunta a que se suprimieron las paradas durante los trayectos, con el fin de llevar solo a pasajeros chequeados en las aduanas.

La empresa CIKBUS Elité, que ha tenido una caída de 95% de los pasajeros y funciona con el 50% de su flota, realiza trayectos en la zona central, norte y al sur, además de servicios al sector de la minería. Vinko Cikutovic, gerente general de la firma, explica que antes de subir, a los pasajeros se les toma la temperatura y luego pasan por un pedilubio (área para limpiar el calzado).

“Otra medida de gran impacto fue el distanciamiento dentro de los buses. Se tomó la decisión de dejar libre una fila de asientos”, detalla el gerente, por lo que la capacidad máxima de pasajeros hoy es de 29 personas (antes eran 43 pasajeros).

Además, se instalaron cortinas separadoras con material de cobre.

Para los viajes, todas las empresas exigen el uso de mascarilla, además de que disponen de alcohol gel.

Marcos Carter, presidente de la Fenabus, afirma que se han adoptado protocolos que implican un costo para un sector que “está en crisis económica, con los menores flujos de pasajeros”. Por ello, dice que la industria ha solicitado ayudas al Ministerio de Economía y se solicitó a Transportes fijar un protocolo sanitario único para buses y terminales.

Aduanas sanitarias

Desde que se inició la pandemia, las personas deben viajar con pasaporte sanitario y salvoconducto, si la persona trabaja en empleos esenciales, va al médico o a un funeral. El presidente de la Asociación de Terminales de Buses, Mauricio Candia, sostiene que las aduanas sanitarias, integradas por personal del Ministerio de Salud, chequean esta información en lugares que han demostrado ser barreras efectivas para fiscalizar y prevenir la expansión del virus: “Esperamos que estas aduanas se implementen en todos los terminales del país y no solo en Santiago, dado que aumentará la demanda de pasajeros en esta etapa”.

Dio como ejemplo que en la aduana del terminal Alameda han sido controladas 300 mil personas en los últimos meses y, de ese total, 15 mil personas fueron detectadas con sospecha de síntomas, por lo que no pudieron viajar.

La ministra de Transportes, Gloria Hutt, explica que hoy rigen severas exigencias, como el pasaporte sanitario, adicional al permiso individual o colectivo, que se exige para movilizarse, que puede ser solicitado por los conductores y auxiliares. Añade que “al ser una exigencia del Ministerio de Salud, el usuario que no lo porta y es sorprendido viajando en buses se expone a las multas establecidas en el Código Sanitario”.

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