Conflicto inmobiliario en Recoleta escala a la Corte Suprema

El proyecto se emplaza en Bellavista, punto estratégico de la comuna.

El impasse entre el municipio y una inmobiliaria afecta a mil personas que esperan sus departamentos desde hace 6 años.


Corría 2011 cuando María José Espinoza (35) y su marido firmaban los papeles del subsidio que los ayudaría a comprar su primer departamento, el lugar donde esperaban criar a sus mellizas. “No teníamos nada, solo arrendábamos. Deseábamos nuestra casa propia, pero hoy las niñas tienen ocho años y aún no la entregan”, se lamentan.

Los cuatro conforman una de las decenas de familias afectadas por un largo conflicto entre la Municipalidad de Recoleta y la empresa Desarrollo Inmobiliario Bellavista S.A. En medio quedó una torre habitacional que sigue sin ocupantes hace seis años, a la espera del fin de una batalla judicial cuya última alternativa fue un fallo de la Corte de Apelaciones de Santiago, favorable a la firma.

El municipio fue notificado el 8 de enero. Christian Espejo, abogado de la inmobiliaria, afirma que Recoleta debería cumplir con la recepción definitiva del edificio en un máximo de 30 días. “Tuvimos que ir a la Corte para manifestar que el alcalde, Daniel Jadue, estaba haciendo una omisión ilegal al no haberse pronunciado”, sostuvo.

Sin embargo, el municipio decidió acudir a la Corte Suprema a través de un recurso de casación. “El fallo de la Corte de Apelaciones se refiere a un plazo que da a la Dirección de Obras para pronunciarse respecto a la recepción definitiva del edificio, y que nosotros estamos sosteniendo porque recurrimos de ese fallo. No está ejecutoriado y vamos a esperar”, argumentó Jimena Jiménez, directora jurídica de la municipalidad.

El conflicto surgió cuando el municipio alegó que la segunda de las tres torres contempladas en el proyecto Conjunto Armónico Bellavista no cumplía con el plan regulador, pues excede la altura permitida en al menos cuatro pisos.

“Ellos reclaman desde el plan regulador comunal, sin considerar su ordenanza local”, contraataca Francisco Walker, gerente general de Desarrollo Inmobiliario Bellavista.

Mientras tanto, la espera sigue para quienes adquirieron los 239 departamentos y que totalizan aproximadamente mil personas. Una de ellas es la exfigura televisiva Cristina Tocco (61). “Realmente me ha quitado calidad de vida, porque es muy angustiante e ingrato”, afirma. Edwin Lewis (67) y su esposa Mabela Escobar (68) compraron dos propiedades con la idea de complementar sus jubilaciones. El impasse obligó a Lewis a volver a trabajar, pese a que estaba pensionado. “De esa forma estamos sobreviviendo”, dijo.

Consultado el alcalde, Jadue defendió su rechazo. “La inmobiliaria no ha hecho las cosas como se debe”, dijo.

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