Corte revoca fallo que dictó prescripción de dos abusos imputados a Martín Pradenas

Martín Pradenas fue detenido por la PDI cuando se le revocó el arresto domiciliario.

Juzgado de garantía había dejado sin efecto dos delitos por los que fue formalizado el imputado del caso Antonia Barra. Tribunal de alzada consideró tratados internacionales y presunta repetición de la conducta en su resolución.




Cuando el 21 de julio la fiscalía formalizó por delitos sexuales a Martín Pradenas (28), incluida la presunta violación a Antonia Barra (20), el juez de garantía de Temuco, Federico Gutiérrez, sobreseyó dos de los cinco hechos. Se trata de supuestos abusos sexuales, uno en 2010 a una joven de 16 años y otro en 2014, a una mujer de 19 años.

Ambas jóvenes acusaron a Pradenas luego de que Antonia Barra se suicidara en octubre pasado, tres semanas después de contarles a sus amigos que el joven la había violado en Pucón.

La decisión de Gutiérrez de decretar la prescripción y luego de rechazar la prisión preventiva del imputado provocó cuestionamientos desde diversos sectores y la fiscalía, por su lado, decidió apelar.

Así, ayer la Corte de Apelaciones de Temuco analizó el caso y revocó la decisión del juez Gutiérrez. Entre los principales argumentos del tribunal de alzada se encuentra que a Pradenas se le imputa una reiteración de delitos y que en Chile se deben respetar los tratados internacionales que abordan la violencia de género.

Respecto del primer punto, la corte estableció que “la acción penal prescribe respecto de los simples delitos en el plazo de cinco años, el cual se cuenta desde el día en que se cometió el ilícito. Por otro lado (…), dicha prescripción se interrumpe, perdiéndose el tiempo transcurrido, siempre que se cometiere nuevo crimen o simple delito”. También, asegura que no es “necesario que consten sentencias firmes”.

Por esto, según el tribunal de alzada, cada delito posterior que habría cometido Pradenas ha interrumpido el plazo de prescripción de los eventuales abusos cometidos en 2010 y 2014. Y consideran que estos ilícitos “pueden ser objeto de juzgamiento a través de una misma sentencia”.

Además, indican que la decisión de sobreseimiento definitivo produce “el efecto de cosa juzgada, por lo que el estándar de convicción para acceder a tal petición debe ser a lo menos similar a aquel que se requiere para optar por una decisión absolutoria, lo que no ha ocurrido”. De hecho, dicen que, por el contrario, se han expuesto ilícitos que están correlacionados y que tienen factores comunes, “lo que justifica mantener la investigación de todos”.

Respecto del segundo eje de la resolución, la Corte de Apelaciones indicó que hay que considerar que “estamos frente a delitos sexuales que afectaron a una serie de mujeres en situaciones bastantes similares y que al respecto la normativa internacional, ratificada por Chile, como es la Convención de Belén do Pará , en su Artículo 7, entrega criterios de interpretación de las reglas de persecución penal en el sentido de favorecer la investigación de este tipo delitos y permitir el debido acceso a la tutela jurisdiccional”.

De acuerdo a la resolución, esto lo mandata también el artículo octavo de la Declaración Internacional de Derechos Humanos. Haciendo esta ponderación, señalan que no es recomendable tomar decisiones que impliquen la no aclaración de estos hechos.

Con esta resolución, el Ministerio Público puede continuar investigando a Pradenas por estos hechos.

Versiones encontradas

En los alegatos previos a la resolución, el abogado de la unidad de asesoría jurídica de la fiscalía, Claudio Beratto, cuestionó la decisión de primera instancia. Dijo que “hay un claro error de aplicación del Artículo 96 (del Código Penal), que establece la interrupción de la prescripción penal tanto del punto de vista literal de la norma como desde el punto de vista de su lógica. Desde el punto de vista de su estructura literal (…) se interrumpe la prescripción cuando el delincuente comete el hecho, no dice que sea condenado”.

El abogado de Pradenas, Gaspar Calderón, insistió en su postura, de que ambos hechos están prescritos, porque las denunciantes lo acusaron cuando ya habían pasado más de cinco años desde la presunta comisión del abuso. “La única causa que hay en Chile de interrupción de la prescripción es cometer un nuevo delito (…). Hay una discusión respecto de si Pradenas puede ser tratado como delincuente antes del juicio, pero lo más importante es si se comete o no nuevo delito”, sostuvo.

Para la penalista y académica de la U. Alberto Hurtado Joanna Heskia, la resolución de la corte es acertada. “En esta etapa procesal aún no es posible tener por prescritos los hechos. En este caso opera la interrupción de la prescripción, dado que se han denunciado hechos posteriores, los cuales deben ser investigados. La norma habla de que la interrupción opera desde que se comete nuevo delito, sin que exija, en esta etapa, condena por ellos”, indicó.

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