Ennio Vivaldi, rector de la Universidad de Chile: "El estallido responde a la pérdida de instituciones que eran clave en la cohesión nacional"

Ennio Vivaldi

El académico reflexiona sobre la crisis, la violencia y el rol que en todo el escenario actual juega esta casa de estudios. También se refiere a las críticas a su par de la UDP, Carlos Peña, quien abordó el papel de la juventud en las manifestaciones: "En la universidad, cada cual puede plantearse", dice.




La casa central de la Universidad de Chile está en una de las zonas de mayor tensión en las protestas, y sus paredes son hoy un diario mural de las demandas. "A amplios sectores no les gusta este modelo", reflexiona el rector Ennio Vivaldi. ¿Cómo salir de la crisis? El académico pide que las autoridades garanticen a la población que su opinión mayoritaria se traducirá en mejoras para sus vidas.

¿Qué es este estallido social para usted?

Es la expresión de un gran descontento, un sentido de frustración. Responde a la pérdida progresiva de ciertas instituciones que eran clave para la cohesión nacional. Destacaría la destrucción de la educación pública. Quedamos con una sociedad que no tiene valores compartidos. Lo que fueron instancias de valores, como la educación, se transforma en mercancía, en una sociedad que sobrevalora los alcances materiales. Eso genera ambiciones imposibles de resolver. Esta es una sociedad diseñada para la frustración permanente y ahora vemos la búsqueda de un sentido común para la sociedad, de algo que nos aúne.

¿En qué se refleja esa pérdida valórica?

Por ejemplo, en la educación superior hace tiempo que el énfasis dejó de ser cómo uno se transforma en un ciudadano del mundo, cómo se logra una visión de la vida y de los valores, y se redujo a un trato casi mercantil. No cabe duda de que en este modelo, quienes puedan mantener el statu quo lo van a hacer.

¿Cómo se sale de la crisis?

Hay dos cosas clave. La primera es que los ciudadanos sean consultados, no se me ocurre que cada persona no tenga la oportunidad real de expresarse. Y la segunda es dar una garantía hoy de que aquello que resulte mayoritario del intercambio de ideas y debates que hay en el país, de verdad sea implementado en un cambio.

¿Cómo puede aportar a eso la Universidad de Chile?

Haremos un encuentro universitario, con cabildos en cada facultad. Se recogerán las opiniones y se resumirán como un aporte de la universidad para resolver la crisis. Los ejes que ordenarán ese encuentro son la Constitución y la democracia, los derechos humanos y las desigualdades en Chile. Además, iniciamos una consulta a la comunidad, en la que preguntamos sobre la importancia de una nueva Constitución.

Me imagino que para usted una nueva Constitución sí es una solución...

Pienso que es una absoluta necesidad.

¿La Asamblea Constituyente es la vía para eso?

Estoy abierto a discutir eso. Sería cuidadoso, porque represento a la institución. Pero, al hacer constituciones, en el mundo se privilegia o el sistema de expertos o la Asamblea Constituyente, y para la desconfianza que tenemos, se debe garantizar algún grado de expresión de la población.

¿Cree que el gobierno está dispuesto a cambiar el modelo?

No me corresponde juzgar a las autoridades, me gustaría ser propositivo y hacer aportes desde la universidad. Pero los chilenos nunca hemos tenido la oportunidad de decir si nos gusta, a medias o no nos gusta, este modelo tan extremo que se implementó en Chile en una dictadura. El país tiene el derecho de plantearse alternativas de modelos de desarrollo legítimos. Hay demasiadas señales de que a amplios sectores no les gusta este modelo.

La violencia ha sido parte de este estallido, ¿cómo se explica?

La violencia hay que encuadrarla en la idea de derechos humanos, nadie tiene derecho a ejercer violencia sobre otra persona. La sociedad también tiene que responsabilizarse por generar lumpen, que no surge solo, sino que tiene que haber factores sociales que lo posibilitan, como la mala distribución de la riqueza, la educación y los valores. Entonces, cuando lamentemos el accionar del lumpen, veamos también qué factores de la sociedad han permitido que esto se genere.

Al rector Carlos Peña, de la UDP, se le criticó por la forma en que se refirió al rol de los jóvenes en la crisis. ¿Qué le parece?

Respecto de la juventud, esta debe ser entendida en el contexto histórico en que vive y no se la puede juzgar al margen de los valores que ha tenido Chile, sobre todo cuando estos jóvenes crecieron y las oportunidades que tuvieron. ¿Qué se les dijo que era el éxito y el fracaso? Para hablar de la juventud, hay que tener una mirada más amplia. Y respecto de las críticas al rector Carlos Peña, desde luego que en la universidad cada cual puede plantearse y en la historia del pensamiento es casi una regla que lo que era minoritario, al final terminó siendo aceptado por todos. Por eso, creo que hay que cuidar que las opiniones minoritarias se expresen.

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