Estudio revela fuga de familias con hijos desde isapres

Análisis de Superintendencia de Salud muestra un recambio caracterizado por el ingreso de jóvenes con más recursos y sin hijos.


Un claro recambio en las características de la cartera de afiliados a isapres detectó el estudio de la Superintendencia de Salud. De acuerdo con el análisis, que comparó el mes de diciembre de los años 2007 y 2017, familias numerosas y con menor poder adquisitivo abandonaron el sistema, mientras que se detectó un ingreso masivo de jóvenes, sin hijos, y con mayor ingreso económico.

“Se retiran del sistema personas de menor renta, mayor edad y mayor número de cargas que aquellas que ingresan”, sostiene el estudio, que plantea que “en la práctica, el recambio se produce desde familias consolidadas más pobres hacia cotizantes jóvenes con mayor poder adquisitivo y pocas cargas”.

Como explicación a este cambio, el análisis sostiene que “podría atribuirse al encarecimiento sostenido del sistema isapre, que hace inviable para las familias más pobres y numerosas su permanencia en el largo plazo”.

El director del Instituto de Salud Pública de la U. Andrés Bello, Héctor Sánchez, acota que “la gente que se retira no está en condiciones de pagar el plan. Son las personas con menor renta, por lo que no soportan el aumento de los precios”. Añade que los afiliados que ingresan al sistema son “personas más jóvenes, mujeres en edad fértil y que luego de tener a sus hijos se retiran, porque no están en condiciones de pagar y les conviene Fonasa y comprar un seguro complementario. Les sale mucho más barato”.

Gonzalo Simón, gerente de desarrollo de la Asociación de Isapres, explica que esto responde a que la cartera del sistema es el reflejo del mercado laboral. “Por eso se va dando que grupos familiares que fueron creciendo en el tiempo y cuyos ingresos no fueron incrementándose de manera proporcional, no puedan permanecer en el sistema. Eso se podría deber a que el mercado laboral no están haciendo que las remuneraciones aumenten en una cantidad tal que permita a esas personas seguir pagando la cobertura de las isapres”, asevera.

Cambios etarios

La presencia de beneficiarios de la tercera edad en isapres ha crecido fuertemente en la última década. Se trata de un grupo que hace un mayor uso del sistema de salud, pues demandan en promedio 64,6 prestaciones al año, es decir, 2,9 veces más que los beneficiados de menor edad.

Para Simón, esto “es el resultado natural de la evolución de la situación de salud de los individuos, en el sentido que vamos envejeciendo, la salud se va deteriorando y, por lo tanto, necesitamos más accesos a atenciones de salud”.

Según Victoria Beaumont, gerenta de Altura Management, en la actualidad Chile tiene una población “envejecida”, ya que la tasa de natalidad ha experimentado un progresivo descenso en el país en las últimas décadas. “Y como las carteras van envejeciendo, en el futuro el sistema de salud nos va a salir más caro a todos por igual”, pronostica.

Sánchez agrega que como la masa de usuarios presenta este creciente envejecimiento, el escenario apunta a “un sistema enfermo que va en permanente deterioro. En definitiva, si no se hace algo, no tendrá mucha viabilidad”.

Para la Superintendencia de Salud “el envejecimiento de la población constituye un desafío no sólo para el sistema isapre sino para todo el sistema de salud en su conjunto, debido a que los costos de salud asociados a esta etapa de la vida son muy elevados. Esta situación puede combatirse o controlarse a través de políticas sanitarias que fortalezcan las acciones de promoción y prevención en salud”.

#Tags


Seguir leyendo