Funa a la PSU, balas y un atropello: la semana de violencia en Pudahuel

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Las manifestaciones en el sector sur de Pudahuel se intensificaron el martes pasado.

La comisaría de la comuna se ha transformado en el blanco de las protestas, que recrudecen en las noches y preocupan a las autoridades.




Durante la mañana del pasado martes, en las inmediaciones de decenas de colegios del país se registraron manifestaciones que tenían como objetivo interrumpir la normal rendición de la Prueba de Selección Universitaria (PSU). Uno de estos episodios ocurrió en las cercanías del Colegio Gerónimo de Alderete, en la comuna de Pudahuel, donde un hecho marcaría el transcurso de la semana.

A las 11.55 de ese día, una patrulla de Carabineros atropelló a un joven de 24 años y no se detuvo para prestarle auxilio. Según indicó la policía uniformada a través de un comunicado, esto se debió a que mientras el vehículo circulaba con visibilidad reducida -los vidrios de la patrulla estaban quebrados- el joven se cruzó en el camino y no pudieron evadirlo. Asimismo, explicaron que no se detuvieron porque en ese momento estaban siendo atacados, pero que de inmediato dieron aviso radial para que el manifestante fuera atendido.

Esta versión, sin embargo, no ayudó a apaciguar los ánimos en la zona. Ese mismo día comenzaron las violentas manifestaciones que, hasta el cierre de esta edición, contabilizaban tres noches en el sector Pudahuel Sur. El principal blanco del ataque ha sido la 55° Comisaría Cabo Vera, embestida por piedras, bombas molotov e, incluso, disparos. Esto ha desatado severos enfrentamientos entre personal policial y manifestantes, que no dan señas de apaciguarse.

Uno de los episodios más graves ocurrió durante la noche del miércoles, cuando a las 21.35 una bala impactó en el codo derecho del sargento segundo Sergio Sepúlveda, de la dotación de Fuerzas Especiales (FF.EE.). De acuerdo a Carabineros, el uniformado "se encontraba prestando apoyo en el lugar".

Algunos vecinos del sector también han acusado que el actuar policial derivó en una verdadera "batalla campal" en la zona y que uniformados han utilizado escopetas antidisturbios y bombas lacrimógenas en exceso, además de los carros lanza gases y lanzaguas.

En el marco de estas últimas acusaciones, ayer el alcalde de Pudahuel, Johnny Carrasco, se reunió con consejeros del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), para solicitar asistencia tanto para los vecinos como para el joven lesionado. Además, el edil se reunió con 60 dirigentes vecinales para buscar una salida al conflicto.

"Son entre 500 y 800 las personas que se han reunido cada noche, no sabemos si eso va a continuar", dijo el edil.

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Grupos de encapuchados protagonizan los desórdenes.[/caption]

Desde Carabineros y el gobierno respaldaron la acción de la policía uniformada. El general director de la institución, Mario Rozas, señaló que "hemos recibido ataques muy violentos. Todo lo que nosotros hemos desplegado en cuanto a personal y recursos logísticos ha sido de forma proporcional. Y, por cierto, estamos haciendo uso de un derecho que la ley nos entrega, que es defendernos. Quienes atacan un cuartel no es la comunidad, son delincuentes".

Asimismo, el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, señaló que "el gobierno está de parte de los vecinos, de parte de la seguridad, de la tranquilidad y del orden público. Tal como lo está Carabineros y todas las instituciones de la seguridad y del orden público, y nosotros creemos que tal como lo debiesen estar los alcaldes, cuyo deber es estar del lado de los vecinos que quieren vivir en paz".

Carrasco, a su vez, rechazó estos dichos y planteó que "él está diciendo que estoy del lado de los delincuentes. Es lamentable, porque yo rechazo todo tipo de violencia. Pero así como me opongo a que se ataque una comisaría, también me opongo a que se ataque a familias del sector que no tienen nada que ver con estos hechos y se están llenando de bombas lacrimógenas".

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