Heridos y 100 disparos: la violenta tarde en el cuartel policial de La Granja

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Efectivos de la PDI se constituyeron en el cuartel de La Granja para avanzar en las pesquisas ordenadas por la fiscalía. Se revisaron cámaras y se levantó evidencia.

Un grupo de cerca de 300 personas atacó con armas de grueso calibre el recinto de Carabineros. Las pistas apuntan a que se trataría de bandas de narcotraficantes.




"A esta hora Tenencia Rivera López se mantiene bajo fuego, personal policial resguardado en la unidad, gran cantidad de clave 25 (disparos) a dicha unidad, al momento dos lesionados por clave 25, de igual forma carro policial blindado (en la comisaría) recibe alrededor de 100 disparos".

Este es el mensaje que a las 20.00 de la tarde del jueves comenzó a llegar a las distintas unidades del país, en que se daba cuenta de un violento ataque a un cuartel de Carabineros ubicado en La Granja, por parte de un grupo de desconocidos. Finalmente, fueron tres los policías que quedaron heridos a bala: el mayor Cristián Castelli, quien recibió un disparo en la espalda, fracturándole tres costillas; el sargento Rodrigo Bustos, quien sufrió una fractura de cráneo por arma de fuego; y el carabinero Manuel Aravena, quien quedó internado por un trauma cervical.

Si bien la jornada terminó de una manera violenta, no fue la tendencia del día en las inmediaciones de la comisaría. Poco antes del ataque, un grupo de mujeres interpretó de manera pacífica "Un violador en tu camino", del colectivo Lastesis.

El coronel Juan Narbona, jefe de la Prefectura Sur de Carabineros, explicó que "lamentablemente, después de la performance que teníamos como actividad proyectada en el sector de la tenencia, se exacerbaron los ánimos en la población y empezamos a recibir insultos por parte de los pobladores, los cuales primero fueron con objetos contundentes para luego derechamente nuestra unidad ser atacada con armamento de grueso calibre y ráfagas de munición".

El ataque, según detalló un informe policial, también incluyó el levantamiento de "barricadas incendiarias y agresiones con elementos contundentes, artefactos incendiarios y uso de armas de fuego, contra Carabineros y del cuartel policial".

¿De dónde salieron las armas? Fuentes policiales señalaron que la respuesta sería clara: grupos de narcotraficantes.

Según explicaron, se trata de una manera de aprovechar este tipo de manifestaciones pacíficas para hacer destrozos y desviar la atención policial.

Además, explicaron que estos grupos buscan "alejar" la presencia de Carabineros de las poblaciones. Hasta este viernes, la policía uniformada registraba más de 220 ataques a distintas comisarías del país. Desde el 18 de octubre, explicaron, no hay día en que alguna unidad policial no sea atacada.

El fiscal jefe de la unidad de Delitos Violentos Sur, Christián Toledo, explicó que "esta es línea investigativa que tenemos que seguir. Cuando me constituí esa misma noche en el lugar, se revisaron distintas imágenes que daban cuenta del uso de armamento automático, y hay que determinar quiénes son esas personas y si están ligadas o no con el narcotráfico".

Carabineros, en tanto, también utilizó sus armas para repeler el ataque, especialmente con las escopetas antidisturbios. "Estaba en riesgo de vida nuestro personal y la ley nos faculta para poder defendernos", dijo el coronel Narbona.

Gobierno se querella

En tanto, el intendente metropolitano, Felipe Guevara, anunció que el gobierno se querellará por el delito de Ley de Seguridad del Estado, para aplicar las máximas sanciones a los responsables del ataque.

Guevara explicó que "en este ataque participó una turba de 300 personas, que agredieron disparando munición de alto calibre a carabineros. Estos ataques, lo que buscan es expulsar al Estado de los territorios en los cuales estamos instalados y eso no va a ocurrir".

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