El viernes se tomó la decisión de poner en pausa las sesiones del Comité de Gestión de Riesgo de Desastres (Cogrid) nacional que se venían desarrollando en dependencias del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), en la calle Beauchef de Santiago. Pese a ello, el rebrote de siniestros el viernes en Coronel y Tomé, en Biobío, y en Victoria, en La Araucanía, obligó a postergar esa medida.

Tras el Cogrid de este lunes, la ministra del Interior y Seguridad Pública, Carolina Tohá, informó que hay 266 incendios activos (el domingo eran 260) y son 73 los siniestros en combate.

Dificultades para adquisición de retardante

La secretaria de Estado dijo que se espera que continúen trabajando los apoyos internacionales que colaboran con los brigadistas e informó que hay dificultades para la adquisición del retardante que se usa en el combate de las llamas en terreno. En esa línea, se solicitó formalmente la permanencia de los equipos brasileños que cumplieron el periodo de tiempo que originalmente establecieron para trabajar en Chile y se haría una gestión similar con otros equipos internacionales como los de México, Francia y Portugal.

Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, más de 850 brigadistas han llegado al país para prestar colaboración en la emergencia.

Por otro lado, se están haciendo también gestiones para conseguir, a partir de la ayuda internacional, más disposición de retardante. Los países que han colaborado no tenían disponibilidad y se debe concretar la compra con complicaciones por falta de stock o deficiencia en la calidad del producto ofrecido. Hay un proveedor en California, Estados Unidos, que cumple con los estándares y se trabaja para cerrar con ellos un trato y traer lo antes posible el producto a Chile para contar con reservas suficientes. Este año ya se han utilizado 317 mil litros de material retardante y el promedio en años anteriores era de 170 mil litros. Hay disponibles 115 mil.

“El foco de la atención se ha ido concentrando en las regiones de Biobío y La Araucanía y la verdad es que en las últimas horas en particular en Biobío”, informó Tohá.

La mañana del martes 31 de enero, la Dirección Meteorológica de Chile emitió una alerta por un evento de altas temperaturas extremas que se desarrollaría desde la tarde del jueves 2 y hasta la tarde del sábado 4 de febrero entre las regiones Metropolitana y Los Ríos. El primer día de febrero, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) declaró una alerta temprana preventiva para el reforzamiento de la vigilancia en esas regiones, debido a los incendios forestales. Al día siguiente sectores del sur ardieron.

De acuerdo a los reportes del gobierno, a la fecha un total de 554 siniestros han arrasado esta temporada con 436 mil hectáreas. En el momento crítico de la emergencia se llegaron a quemar 40.800 hectáreas en 24 horas.

Según el reporte de este lunes, en base al levantamiento de información que han desarrollado los municipios afectados, hay hasta ahora un total de 1.985 casas que fueron destruidas por el fuego.

Situación en cada región

Tras el retorno a sus labores habituales de los ministros de enlace de La Moneda en Ñuble y La Araucanía, el gobierno decidió mantener una autoridad en terreno para que realice labores de coordinación. De esta forma, el subsecretario de Agricultura, José Guajardo, asumirá esa tarea en Ñuble y el subsecretario de Prevención del Delito, Eduardo Vergara, lo hará en La Araucanía.

Para los próximos días, las autoridades estarán especialmente atentas a la situación en O’Higgins y Maule.

“En la Región de Ñuble la situación está mucho más tranquila que en días anteriores. En este momento los incendios que tenemos en combate son menos que los incendios controlados, o sea, han ganado por lejos los controlados a los en combate, cosa que no había pasado en el período anterior”, detalló la titular de Interior.

Tohá precisó que este lunes no se reportaban situaciones de incendio que estén amenazando viviendas o población en esa zona.

“Desde el punto de vista técnico, las condiciones no son de alerta roja, sin embargo, se va a mantener vigente la alerta roja, porque la condición de los próximos días y el entorno de la región, tanto por su cercanía con Biobío como con Maule hacia el norte, no nos permite bajar la guardia”, expuso la secretaria de Estado.

Respecto a Maule, dijo que “sigue preocupando” el incendio en Río Blanco. El siniestro sigue avanzando, con menor rapidez, y existe la posibilidad de que pueda volcarse por algunas laderas en las que se intensifique.

“Se ha estado trabajando fuertemente, especialmente ocupando retardante, que lo que hace es lograr que el incendio avance más lentamente. Se ha ocupado una gran cantidad de este recurso y se ha pedido hoy día que se asegure la provisión para los próximos días en caso de que este incendio cobre nueva fuerza”, planteó la ministra.

Respecto a la Región del Biobío la inquietud es mayor.

“El incendio Santa Ana, que ha sido el mayor incendio que hemos tenido en el transcurso de esta emergencia, sigue dando gran preocupación. La razón principal de ello, para los que no conocen la zona, es que este es un incendio que atraviesa un sector muy amplio, un incendio alargado, que tiene una extensión de cerca de 100 kilómetros, y en el entorno del incendio hay muchas zonas densamente pobladas, entonces la evolución del viento puede llevarlo a ir a una dirección u otra, donde siempre hay a poco andar la posibilidad de toparse con zonas densamente pobladas. Las más preocupantes han sido las de Coronel en los últimos días, pero a veces ha estado la preocupación de que evolucione hacia el lado de Chiguayante, o hacia el lado de Hualqui, en un minuto incluso estuvo la posibilidad de Lota, y eso lo que ha significado, es una destinación bien importante de recursos en los últimos días para ir a reforzar esa zona”, expuso la ministra Tohá.

Trabajan en la región 46 brigadas con 678 personas. Hay 19 aeronaves de Senapred y la Corporación Nacional Forestal más 17 naves de la Corporación Chilena de la Madera (Corma) despegadas y equipos técnicos especializados en el análisis de la estrategia de combate del fuego. Desde Ñuble se están redestinando recursos a la zona.

“En el caso de La Araucanía, la situación está bastante más controlada. Se ha reforzado mucho el trabajo de vigilancia en la zona. En los últimos días se dispusieron cuatro puntos de vigilancia en zonas más riesgosas, donde hay tanto riesgo de conductas negligentes como de posibles actos intencionales. En todos los lugares donde se han puesto estos puntos de vigilancia no ha habido aparición de nuevos incendios, pero se mantiene el foco de alerta, porque la preocupación está siempre en el rebrote de incendios existentes o también que pueden aparecer nuevos”, especificó la ministra del Interior.

La autoridad precisó que a la misma fecha el año pasado se habían registrado ya 416 siniestros forestales y este año suman 223.

“Es decir, como cantidad de incendio hemos tenido menos incendios, sin embargo, estos incendios se han ubicado en las cercanías de zonas pobladas y algunos de ellos han alcanzado dimensiones más grande que los años anteriores. Entonces no estamos viendo una proliferación en cantidad de incendios, pero sí estamos viendo incendios más destructivos, que avanzan más, terminan ocupando mayor extensión y se ubican en lugares más cercanos donde hay población y, por lo tanto, generan daño en pérdidas de vidas, en personas lesionadas o pérdidas de casas. Es algo que hay que analizar en detalle cuando se hagan las evaluaciones de esta emergencia”, advirtió.