La Tercera

Informe del Minsal revela alza de extranjeros notificados por VIH/Sida

En 2017 hubo 629 casos de inmigrantes contagiados, que representa el 19% del total nacional. En 2010 era el 2,3%. Expertos cuestionan medidas adoptadas por el gobierno. Desde el Ministerio de Salud aseguran que hay políticas de atención de salud enfocadas en los inmigrantes. Además anunciaron nuevas estrategias preventivas.

Un informe elaborado por el Ministerio de Salud (Minsal) reveló un antecedente hasta hoy desconocido para médicos y expertos especializados en el tratamiento del VIH/Sida: cuál es la cantidad de extranjeros a nivel nacional notificados por portar el virus.

El documento, al que accedió La Tercera, muestra el alza que ha experimentado en los últimos ocho años el contagio de chilenos y de extranjeros. Asimismo, detalla cuáles son las regiones donde se focalizan los casos, las edades y el sexo de quienes están afectados por esta enfermedad. El informe, que recoge cifras entre 2010 y 2017, además cuantifica los casos de pacientes contagiados que pertenecen a alguna etnia (ver infografía).

Una muestra del panorama nacional de infectados por el virus VIH/Sida lo entrega el Instituto de Salud Pública (ISP), único organismo en Chile habilitado para confirmar los casos tanto del sistema estatal como de los recintos de salud privada. Según los registros del ISP, en 2017 hubo 5.813 casos de VIH confirmados, el número más alto de contagios de los últimos ocho años.

Situación en inmigrantes

Al revisar lo que ocurrió en el sistema de salud estatal, el informe elaborado por el Minsal entrega el primer detalle de contagios de chilenos y extranjeros.

Solo en 2017, según el reporte, hubo 3.291 casos notificados en el sistema de salud público, de los cuales 2.661 corresponden a notificaciones a chilenos y otros 629 pacientes; es decir, el 19% a ciudadanos extranjeros. El caso restante entró en la categoría de “desconocido”.

Esta cifra representa el mayor incremento de notificaciones de chilenos y extranjeros de los últimos ocho años, según los registros del Minsal. En 2016, de acuerdo con el reporte, hubo 2.993 casos, de los cuales 2.560 eran chilenos y 433 extranjeros (14,5%). En tanto, en 2015 el número llegó a 2.809 casos, de los cuales 2.516 corresponden a chilenos y 282 a foráneos (10%). El incremento sostenido cobra especial relevancia al comparar lo que ocurría en 2010: ese año se notificó a 1.747 personas, de las cuales solo 41 eran ciudadanos de otro país (lo que equivale a un 2,3%).

Para el doctor Alejandro Afani, inmunólogo y director del Centro de VIH del Hospital Clínico de la U. de Chile, “esta es la primera vez que tenemos cifras oficiales que hablan sobre qué está pasando con los inmigrantes en nuestro país. Y desde luego es preocupante ver que ha habido un incremento desde el año 2010”. Según el facultativo, “efectivamente está aumentando la infección. Chile tiene una incidencia, que es la tasa de nuevos casos, de 0,29 por 1.000 habitantes, que es la más alta de toda la región, y eso es preocupante”. Y añadió que “es importante y urgente acelerar las políticas de prevención y de diagnóstico del VIH. Es importante incrementar a la brevedad, a nivel masivo en todo el país, el diagnóstico en toda la población, en jóvenes y extranjeros”.

La doctora Claudia Cortés, vicepresidenta de la Sociedad Chilena de Infectología, atribuye el aumento de los nuevos casos de sida a las “malas campañas de prevención. El testeo (del virus) no ha aumentado, no es que haya más casos porque la gente se está testeando más y estamos encontrando casos perdidos, eso todavía no ocurre. Si los casos siguen aumentando es porque no ha funcionado lo que se ha hecho”, señala.

Respecto de los casos de extranjeros infectados con el virus, la experta plantea que “hay un grupo que llega a Chile porque en sus países tienen problemas de abastecimiento de drogas. Migran para tratarse, como es por ejemplo el caso de venezolanos”.

Estrategia del Minsal

Para conocer qué medidas adoptará el gobierno para enfrentar este problema de salud nacional, La Tercera contactó al Ministerio de Salud. Por escrito, miembros del Programa Nacional de Prevención y Control de VIH/Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), detallaron parte de la denominada “prevención combinada que aborda la temática del VIH desde la suma y complementariedad de distintas estrategias promocionales, educativas, preventivas, biomédicas y terapéuticas”.

Respecto de la situación de los extranjeros portadores de VIH, desde el programa detallaron que “son múltiples los factores socioculturales, económicos y políticos, tanto en los países de origen como de destino, que inciden en el riesgo y vulnerabilidad frente al VIH de las personas migrantes: normas sociales y culturales, barreras lingüísticas, pobreza, que genera acceso insuficiente a la información relativa a la prevención y a los servicios de salud”.

Agregaron que el gobierno implementó regulaciones para facilitar el acceso de la población migrante a la salud. Entre ellos se encuentra una resolución del 12 de diciembre de 2014, sobre “Atención de salud de personas inmigrantes”. Este documento “ha hecho posible que también accedan en forma creciente a los servicios de salud disponibles vinculados al VIH/Sida y las ITS”.

Sobre las medidas preventivas que adoptará el gobierno para controlar la expansión del virus, desde el organismo detallaron que incentivarán el “autocuidado, especialmente en los jóvenes, a través de mayor exposición de la población a campañas de comunicación social, proyectos de prevención y disponibilidad de preservativos, incluyendo el condón femenino, que se incorpora por primera vez como una política pública financiada por el Ministerio de Salud”.

Asimismo, anunciaron que el Minsal “por primera vez está analizando la inclusión en las políticas públicas de lo que conoce como Profilaxis Preexposición al VIH-PrEP, que es el uso de antiretrovirales como mecanismo de prevención, para reducir el riesgo de adquirir la infección por VIH”.

Según el organismo, la campaña masiva que por ley realiza cada año el gobierno para prevenir la enfermedad se encuentra en proceso de licitación y estará orientada a población de jóvenes entre 15 y 29 años de todos los grupos socioeconómicos, y focalizada a población de diversidad sexual entre 19 y 39 años.

VIH en pueblos originarios

Del análisis del Minsal también es posible conocer la situación de personas que pertenecen a una etnia, un aspecto que según expertos es poco abordado por las autoridades de salud.

Sobre este punto, el documento detalla que de los 21.284 casos notificados en el sistema público entre 2010 y 2017, un total de 763 personas dijeron pertenecer a una de las distintas etnias que hay en el país.

Para la doctora Carolina Chahin, encargada de la Unidad de Infectología del hospital Hernán Henríquez Aravena, Región de la Araucanía, los casos de VIH que afectan a personas de etnia mapuche tienen diferencias significativas con el resto de la población.

“Normalmente el paciente mapuche llega con una enfermedad más avanzada que el paciente no mapuche. De los pacientes que se mueren en el primer año de control, más de la mitad de ellos son mapuches. Ellos tienen una expectativa de vida un año menor que los pacientes no mapuches”, detalla la infectóloga.

Según la doctora Chahin, en Chile “no existe investigación respecto a este tema. No hay focalización en estos grupos desde el punto de vista de las políticas públicas. Ni siquiera hemos hecho un diagnóstico sobre la prevalencia en las comunidades mapuches. Sabemos cuál es la prevalencia de la población general en Chile, pero no sabemos si este grupo tiene una prevalencia mayor o menor”.