La frustrada visita al penal de Angol que terminó con un violento atentado

Cinco camiones fueron incendiados en uno de los atentados registrados en la Ruta 5.

Interior se querelló por ataques ocurridos el miércoles. Hechos de violencia rural han caído un 16% en lo que va del año.




“Libertad a los PP. mapuches en huelga de hambre. ¡Angol!”. Este fue uno de los textos encontrados la madrugada del miércoles en la Ruta 5 Sur, en La Araucanía, en una de las jornadas más violentas de los últimos meses. Siete camiones fueron quemados en dos atentados en la carretera.

El primero de los ataques se registró a las 6.35 horas, cuando un grupo de encapuchados atacó dos camiones y un bus con pasajeros, en la comuna de Ercilla. Para aclarar este hecho, la fiscalía solicitó el registro de las cámaras de seguridad que existen en la carretera. Eso sí, un dato llamó la atención de los investigadores: huyeron por caminos interiores.

En el segundo de los atentados, los investigadores ya tienen más camino avanzado. Según se ha establecido, este hecho tuvo su origen cuando una caravana de autos en que viajaban comuneros iniciaron un viaje a Angol, para visitar a siete reos en la cárcel de la comuna. Sin embargo, cuando intentaron ingresar a la comuna, los policías que estaban en el cordón sanitario les prohibieron la entrada. ¿Por qué? Angol está en cuarentena total desde el 28 de abril (termina este viernes a las 22.00), dado que mantiene a más de 118 personas contagiadas de coronavirus, siendo la segunda comuna con más infectados en la región, tras Temuco.

Ante la negativa de las autoridades para visitar en la cárcel a los comuneros presos -quienes están en huelga de hambre desde mediados de abril-, iniciaron su retorno. En el camino, en el kilómetro 560 de la Ruta 5 Sur, en la comuna de La Esperanza, se encontraron con cinco camiones. Ahí decidieron bloquearles el paso e iniciar el atentado.

El fiscal Carlos Bustos explicó que “según el relato de víctimas y testigos, un grupo de 15 personas comenzó a lanzar piedras desde una caravana, intimidando a las víctimas e incendiando los camiones que se transportaban”.

Ambos atentados causaron la preocupación del gobierno y el subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli, en Temuco, presentó dos querellas contra los responsables. Se invocaron los delitos de incendio, homicidio frustrado y ley de armas por el ataque de la caravana. En esta acción legal se relata que “transitaban dos camionetas, una de ellas marca Mitsubishi, modelo L.200, color blanca, que mantenían banderas mapuches en su pick up, momento en que uno de los individuos, con su rostro descubierto, se asoma por la ventana de una de las camionetas, le apunta con un arma de fuego y efectúa un disparo en su contra, que impacta en el vidrio delantero, costado izquierdo del camión”.

Respecto del atentado que afectó al bus, el gobierno se querelló por colocación de artefacto de carácter terrorista. En este texto, se indica que los atacantes “se encontraban con su rostro cubierto y con armas de fuego largas, quebrando el vidrio del copiloto con las armas y obligando a descender al conductor, para luego arrojar un líquido y encenderle fuego. El bus en esos momentos se encontraba en llamas, con sus (cuatro) pasajeros abajo. Los sujetos, a su vez, efectuaron disparos en contra de los vehículos de carga”.

Galli señaló que “el incendiar un camión en la carretera es un delito. Las demandas sociales no tienen nada que ver”.

Violencia rural

Los atentados en la zona han experimentado una baja en lo que va del año. Según los antecedentes de la Fiscalía Regional de La Araucanía, entre enero y mayo, los casos por violencia rural disminuyeron en un 16%, en comparación al mismo periodo de 2019.

En Temuco, el subsecretario Galli se reunió con el intendente de La Araucanía, Víctor Manoli; los generales de zona y de control de orden público de Carabineros, Marcelo Araya y Carlos Gonzales; el prefecto inspector de la PDI Domingo Silva y el jefe de la defensa nacional, general Luis Sepúlveda.

El gobierno, explicaron, ha aumentado los patrullajes preventivos, enfocados en anticiparse a los atentados. El objetivo, explicó Galli, es “anticiparnos a esos hechos, y eso incluye la generación de información, ser capaces de tener vigilancia y monitoreo, capacidad de tener reacción rápida”.

Sin embargo, la propuesta del Ejecutivo también encontró críticas. Luciano Rivas, presidente de la Multigremial de La Araucanía, sostuvo que “la estrategia que se ha planteado por parte del Ministerio del Interior no funciona. Hay que dar seguridad a quienes están trabajando y terminar con la impunidad que reina en la región”.

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