¿Cuál es la principal deuda de Chile con las mujeres?

Foro: Aton, Agencia Uno, Archivo

Diez destacadas representantes de distintos ámbitos relatan en primera persona cuál es, a su juicio, el principal desafío del país de cara a la igualdad de género. Derechos salariales, derribar el machismo, terminar con la violencia, son algunas de sus exigencias primordiales.


Trabajo como un derecho

Bárbara Figueroa, sindicalista

“Hay muchos desafíos pendientes. Hemos dado buenas señales con la Reforma Laboral y las cláusulas de género, pero faltan más y mejores condiciones para incorporarnos con pleno derecho al empleo, no solo como política para romper círculos de violencia desde la autonomía económica, sino entenderla como parte de un soporte de desarrollo para el país. Si Chile quiere ser desarrollado, tiene que incorporar más mujeres a la fuerza laboral y con mejores sueldos. Se requieren más y mejores garantías de derecho para incorporarnos al trabajo, con mejores salarios, valorización del trabajo de las mujeres, sobre todo en las áreas o profesiones donde principalmente se desarrollan mujeres y que hasta el día de hoy son las profesiones o áreas peor pagadas en nuestro país.

Otro desafío país es la corresponsabilidad en la crianza, garantizando el derecho a salacuna para padre y madre”.

Defender derechos humanos

Esperanza Silva, actriz

“Las autoridades deben esforzarse en tomar y generar conciencia sobre la real importancia que tiene construir una sociedad con niñas y mujeres que puedan nacer, crecer, estudiar, amar y trabajar sin complejos y sin el peso específico de los estereotipos añejos que rigen las supuestas diferencias de roles y capacidades.

La responsabilidad de generar este cambio cultural no es exclusiva de estadistas, políticos o legisladores, soy una convencida de que las grandes transformaciones son producto de movimientos pequeños, pero persistentes. Somos las mujeres las que debemos hablar, patalear y trabajar en redes para educar a nuestro entorno y convivir en un mundo donde las diferencias ni siquiera sean tema, donde lo que se defienda sean los derechos humanos, no los derechos de género. Solo así podremos enfocarnos en ser mejores personas, que es lo que importa”.

Deconstruir la cultura machista

Izkia Siches, médica

“Son múltiples y es deber tanto de hombres como de mujeres seguir avanzando en políticas para deconstruir la cultura machista arraigada en Chile. Debemos eliminar la discriminación y violencia de género. Hoy, la principal deuda está en los derechos laborales de las mujeres, donde hemos tenido escasos avances. La brecha salarial, la seguridad social, el acoso, el doble rol dentro del hogar y que la maternidad siga siendo un eje transversal de discriminación. En salud, vemos cómo la precarización laboral de las trabajadoras impide que desarrollen su vida de manera digna y saludable. En Chile seguimos viviendo en un lugar hostil para ser mujer y a las médicas también nos toca vivirlo. Por eso lanzamos la campaña #EnSaludTambién, para visibilizar la discriminación a las mujeres en el sistema de salud. El primer paso es ver la discriminación de género, hasta hoy normalizada”.

Incluirlas en todos los aspectos

María Teresa Ruiz, astrónoma

“Los hombres serán más felices y la sociedad mejor cuando tengamos a las mujeres incorporadas a la construcción de esta sociedad. La lucha por abrir nuevos espacios para las mujeres debe ser considerado no solo un tema de mujeres, como si fuera una defensa gremial, sino un tema de toda la sociedad, hombres y mujeres. Incluir a las mujeres y sus talentos en los distintos aspectos del desarrollo del país, la ciencia, la economía, la productividad, la enseñanza, es necesario para las mujeres y el país. No podemos tener el 50% de sus talentos desechados sin aportar. Muchas veces las mujeres se restan de estudiar o trabajar porque las condiciones no son las mejores, tenemos tremendas diferencias salariales y hasta maltrato, porque se considera que su aporte es menos importante que el que de los varones en las mismas tareas, cuando la realidad muestra que las mujeres son más productivas”.

No más críticas a las mujeres

Denisse Malebrán, cantautora

“La sociedad tiene una crítica instalada contra las mujeres que hace que las mujeres se sientan culposas. Antes de cambiar leyes para que estemos más cerca de la igualdad, que ganemos lo mismo que los hombres, que las isapres no nos cobren ocho veces más, creo que debemos dejar de tratarnos mal entre nosotras mismas y que la sociedad nos deje de criticar.

Siempre se cuestiona a la mujer, porque si trabaja mucho deja a los hijos solos, si tiene un cargo o una ocupación que la lleve a permanecer fuera de su casa por mucho tiempo o a viajar, la pregunta es siempre con quién deja a los niños, quién te los cuida, pero a los hombres no les preguntan eso. Si trabaja mucho es trabajólica, o descuida a los niños. La peor ofensa que nos pueden decir es ser mala mamá.

Si tiene muchos hombres es puta. Pero a ningún hombre lo criticarían por eso”.

Relevantes como la naturaleza

Bárbara Saavedra, ambientalista

“La sociedad tiene múltiples desafíos pendientes no sólo con sus mujeres, sino con su naturaleza. En el caso de las mujeres, las que, a pesar de conformar poco más de la mitad de la población nacional su valoración y representación en espacios socio-culturales-económicos-políticos- de nuestro país es siempre minoritaria, precaria o simplemente inexistente. Tal como ocurre con el patrimonio natural chileno, el que a pesar del gigantesco valor que tiene para generar bienestar, su inclusión en el diseño del desarrollo nacional es prácticamente inexistente.

En la base de estos problemas, sin embargo, se encuentra al mismo tiempo su solución: la de reconocer que la construcción de un futuro de bienestar común debe partir reconociendo la relación de dependencia mutua que tienen las mujeres y la naturaleza con la generación de sociedades sanas y futuros amables y sustentables para todos y todas”.

Desterrar toda la violencia

J. van Rysselberghe, senadora

“Estamos en deuda con las mujeres de nuestro país, y las que trabajamos en política tenemos el deber de seguir avanzando en derechos y la igualdad que nos merecemos, que, además, nos hemos ganado con creces.

El primer acto de reconciliación pasa necesariamente por el respeto, partiendo por el más elemental, que es el de desterrar todas las diferentes formas de violencia que se ejercen en el ámbito familiar, laboral o cotidiano, en contra de un número importante de chilenas y extranjeras que viven en el país.

Este respeto es el punto de partida fundamental para que tengan sentido los esfuerzos que se vienen realizando por erradicar las discriminaciones arbitrarias que se dan en otras áreas, como por ejemplo, en el nivel de remuneraciones que recibimos para un mismo cargo en relación a los hombres”.

Ser reconocidas como iguales

Natalia Valdebenito, comediante

La igualdad de género y el respeto hacia las mujeres son temáticas habituales que la comediante Natalia Valdebenito aborda en sus espectáculos. Por eso, no duda en opinar sobre las deudas que la sociedad tiene con las mujeres.

“¿Desafíos pendientes? Todos. Reconocer a la mujer como un igual es básico y aún no sucede. Hasta cuándo somos las víctimas de situaciones de violencia, nos ponen en tela de juicio. El desafío es entender el feminismo como la posibilidad de mirarnos de igual a igual”, dice la comediante, que a partir del 30 de marzo presentará su espectáculo Sin Miedo en el Teatro Oriente, en la capital.

Valdebenito reconoce que durante el último tiempo han existido algunos avances en la sociedad, pero advierte que aún no se está ni cerca de solucionar el déficit de igualdad en que se vive.

Que no nos miren como débiles

Carolina Rodríguez, boxeadora

Tras dos años y medio de receso, debido al nacimiento de su hija, la boxeadora Carolina “Crespita” Rodríguez regresa al ring el próximo 23 de marzo. Mientras se prepara para su retorno, la deportista hace una pausa para referirse a los desafíos pendientes de la sociedad con la mujer, un tema que le inquieta y preocupa.

“Lo que tiene pendiente la sociedad con nosotras es el respeto, que no somos un objeto sexual. Da lo mismo cómo nos vistamos, no tenemos que sentirnos discriminadas y que no nos vean solamente para eso”, explica Rodríguez.

La deportista agrega que la mujer no es débil como algunas personas creen. “La debilidad no está en la fuerza física, sino que en la fuerza mental. Esas son las dos principales cosas que nos debe la sociedad”, plantea la boxeadora, que en 2005 dejó su trabajo para dedicarse por completo a esta actividad.

Valorar más su trabajo

Camila Vallejo, diputada

“Como país tenemos dos grandes desafíos: erradicar la violencia contra mujeres y valorar su trabajo. Hemos avanzado en lo primero con la presentación de la ley de violencia integral. Es urgente aprobarla. Donde estamos muy atrasados es en los derechos como trabajadoras. A las que trabajan remuneradamente se les paga menos, lo hacen en peores condiciones y nos cargan el costo de la maternidad.

Además, las trabajadoras no remuneradas, las dueñas de casa, las que cuidan ancianos o enfermos no tienen jubilación, no existen para el sistema laboral o previsional y, sin embargo, su trabajo diario e invisibilizado es fundamental. Ya lo planteaba Gladys Marín cuando fue candidata a la presidencia: las dueñas de casa deben tener una jubilación. Es lo justo. Junto con políticas de Estado, es fundamental que los hombres se involucren en las tareas de crianza, cuidado y labores domésticas, no porque “ayuden”, sino porque es lo que corresponde”.

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