¿Cuál es el radio de alcance de los protocolos?

Marcha femenina desarrollada el pasado 16 de mayo.

Mineduc impulsa que las universidades se hagan cargo también de situaciones ocurridas fuera de los planteles.


La mayoría de los protocolos para abordar casos de abuso o acoso sexual se refieren a situaciones ocurridas dentro de la institución y, en algunos casos, se consideran también hechos que se producen en las prácticas profesionales. A juicio del Ministerio de Educación (Mineduc), estos instrumentos, que permiten regular las investigaciones y proteger a las víctimas, debieran tener entre sus contenidos mínimos un ámbito de aplicación que incluya “conductas realizadas al interior y fuera de la institución por sus miembros”, según se indicó en una presentación realizada hace algunas semanas.

Verónica Retamal, coordinadora de Universidades de la División de Educación Superior del Mineduc y vicepresidenta de la Mesa para la Equidad de Género del ministerio, indicó que “creo que las universidades en sus protocolos, en distinto grado, tienen que hacerse cargo de aquellas acciones que ejecuten miembros de su comunidad fuera de los recintos institucionales, y que dañen gravemente a otros miembros de la misma, vulnerando bienes jurídicos protegidos, porque el término de comunidad viene de común-unión, de gente que es capaz de vivir respetando ciertas reglas”.

Retamal agregó que “si yo tengo un transgresor con una conducta violenta, igual ese miembro es parte de la comunidad y no puedo obviar que tiene conductas violentas, sin considerar que su interacción en los espacios diarios con la víctima produce una revictimización. No es separable la actuación de una persona dentro o fuera de un recinto”.

La representante del Mineduc enfatizó que “todos los protocolos deben contar con mecanismos de prevención, de manera de educar a los miembros de la comunidad educativa para que acciones como estas no ocurran”.

Carmen Andrade, directora de la Unidad de Género de la U. de Chile, explicó que si una denuncia “involucra a profesores o funcionarios en situaciones que ocurren dentro o fuera de la universidad se investiga y, eventualmente, se sanciona”. En cambio, si se trata de acoso entre estudiantes, la docente explica que incluye “actividades internas o relacionadas con materias académicas, como deportivas o prácticas”, excluyendo acciones fuera de ese ámbito.

Andrade añadió que “este reglamento estudiantil está en revisión actualmente”.

En tanto, en la U. de Santiago, la vicerrectora de Vinculación con el Medio, Karina Arias, explicó que la normativa interna aborda situaciones ocurridas dentro de la universidad o de instituciones relacionadas, como, por ejemplo, los establecimientos de salud que funcionan como campos clínicos. También se incluyen acciones en relación a egresados o a personas que trabajan en empresas contratistas. “No se incluyen situaciones, por ejemplo, ocurridas entre estudiantes en fiestas u otras actividades académicas fuera del plantel, pero se está evaluando cambiar el reglamento de convivencia estudiantil que rige a los alumnos e incluir esas situaciones”, indicó.

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