Ricardo Bitrán, PhD. en Economía de la Salud: “Hay que tener cuarentenas focalizadas en las personas mayores”

El experto destaca la gestión del país, pero afirma que hay que generar un plan para este grupo, que tiene una probabilidad de morir 10 veces mayor.




Al economista Ricardo Bitrán, la pandemia lo sorprendió en medio de varios proyectos ligados a salud. Y es que de esta área ha hecho su especialidad. Actualmente, asesora a los gobiernos de Ecuador y Guatemala en el fortalecimiento de la estrategia de combate contra el VIH/sida, y a Etiopía en una reforma al sistema sanitario. Bitrán ve con buenos ojos las políticas públicas que se han implementado para contener el Covid-19 en el país. “Anticipo que no va a ser necesario comenzar a priorizar qué pacientes van a una UCI por urgencia por coronavirus y qué pacientes no (...). Pero no hay que cantar victoria”, comenta.

-¿Cómo evalúa la gestión de la pandemia?

-Con respecto al mundo, Chile lo ha hecho muy bien. En términos sanitarios, y comparado con España y Estados Unidos, por ejemplo, muy bien. El país se preparó oportunamente y tomó en serio la evidencia científica respecto de la amenaza que significaba este virus, y comenzó a tomar medidas, de manera comparativa, bastante prematuras para anticiparse y prepararse para lo que venía. El resultado de lo que ha hecho Chile ha sido comparativamente muy bueno en el nivel internacional.

-¿Qué ventaja tiene el país para no llegar a un colapso de la red?

-Se ha mantenido más o menos estable la tasa de personas que demandan un cupo en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), y la cantidad de contagios por millón de habitantes es relativamente baja, comparado con esos otros países. Lo que podría cambiar esa situación es que se relajen las cuarentenas, de manera que aparezca un aumento en la proporción de la población que se contagia. Y en particular, que la población que se contagie en ese momento sea mayor de 70 años, y resulte en una cantidad absoluta de personas que van a requerir de camas UCI.

-Los adultos mayores han resultado la población más afectada...

-Según las cifras oficiales, las personas mayores de 60 años tienen 10 veces más probabilidades de morir si contraen el coronavirus, que los menores de 60 o 70. Por lo tanto, yo creo que lo que corresponde ahora es una política de cuarentenas focalizadas en ellos, en especial en quienes tengan enfermedades crónicas.

-¿Como operaría?

-Las personas sobre 60 años debieran quedar en confinamiento, cuidadas por un pariente, y el gobierno debiera fijar una remuneración por esta labor.

-¿Y cuando eso no es factible?

-En esos casos, los adultos mayores debieran ser llevados a establecimientos semejantes a un hogar de ancianos, cuidados por personal que adhieren a reglas de cuarentena estrictas. Ese personal, por ejemplo, podría trabajar un mes seguido, sin salir. Después, descansar por un mes, y ser reemplazado por personas de un segundo turno que, antes de ingresar, se sometan a un test.

-¿Se puede financiar algo así?

-Este plan de salvamento produciría un ahorro de vidas, que es lo más importante, y tiene un costo mucho menor que la alternativa, que es no hacer una cuarentena focalizada hacia los mayores y vulnerables. Sin discriminación de nivel socioeconómico, debieran usarse recursos públicos para despacharles, por ejemplo, mercadería, víveres, para que se puedan alimentar apropiadamente durante este período y no se vean forzados a salir.

-¿Qué le parecen las cuarentenas dinámicas, la estrategia de “administrar la pandemia”?

-Me parece que nos estamos acercando al peak de la epidemia. Pero puede venir otra ola y su tamaño es algo respecto a lo cual, como país, tenemos control. Va a depender de las políticas que se apliquen. La política de cuarentenas flexibles debiera continuar e incluir confinamientos obligatorios para adultos mayores y vulnerables. Si de pronto los test demuestran, con confiabilidad estadística, que se está produciendo un rebrote importante, y se puede predecir que eso va a terminar copando capacidades del sistema de salud, en ese caso, puede que sea aconsejable hacer una cuarentena en un lugar en específico nuevamente.

-¿Queda atrás la idea de una cuarentena total?

-No es viable en ninguna parte. Aquí lo más importante es salvar la vida de las personas, y ha habido mucho debate si acaso los economistas están privilegiando la plata, mientras que los expertos en salud, a la gente. No existe esa dicotomía, esa es una simplificación de las cosas que no ayuda a comprender qué hacer y qué es lo mejor para la sociedad. Cuando hay una cuarentena universal, se empiezan a producir otros problemas que no solo dañan la economía, sino también la salud de las personas.

-¿Estamos lejos de los casos de España, Italia y Estados Unidos?

-En Chile no hay más pacientes esperando camas de UCI de las que hay disponibles. Yo creo que eso en Chile no va a pasar. Hay unos 390 pacientes en cuidados intensivos, y, entiendo, el doble de camas disponibles. Y considerando que estos pacientes han oscilado las últimas dos semanas entre 360 y 389, estabilizándose, y dado que existen 570 ventiladores mecánicos disponibles, creo que es poco probable que las cifras excedan la capacidad. Pero no hay que cantar victoria, porque al mismo tiempo se están relajando las políticas de cuarentena, para que el país retome sus trabajos y continúe sus actividades.

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