Este viernes la subsecretaria de Derechos Humanos (DD.HH.), Haydee Oberreuter, y la alcaldesa de Santiago, Irací Hassler, participaron en un acto conmemorativo a 11 años de la muerte de Daniel Zamudio.

El evento fue organizado por la Fundación Zamudio, creada por la familia del joven con la intención combatir la homofobia, buscar el respeto y valoración de la diversidad en pos de la igualdad de derechos. Esto, tras el ataque de odio que sufrió en marzo de 2012 y que le costó la vida.

El crimen homofóbico del joven de 24 años marcó un hito en la legislación chilena al dar vida a la primera ley antidiscriminación, también conocida como Ley Zamudio, que sanciona penalmente a quienes cometen este tipo de actos de odio.

Daniel Zamudio

La actividad se llevó a cabo en el Parque San Borja, comuna de Santiago, donde ocurrió el crimen. La subsecretaria Oberreuter aseguró que “desde la Subsecretaría de Derechos Humanos, nuestro ministerio y el gobierno, estamos enfocando todos nuestros esfuerzos para tener un Estado que proteja la seguridad de todas las personas y especialmente de grupos que requieran una especial protección, por estar expuestos a violencia con orígenes ideológicos”.

La autoridad expresó también que desde la subsecretaría continuará el trabajo para generar instrumentos y políticas públicas para cumplir con el avance en materia de defensa de la población diversa y disidente.

“Qué importante poder encontrarnos para decir que nunca más, que nunca más tengamos que sufrir no solo como familia, no solo como organizaciones de la diversidad sino como sociedad toda, un hecho tan trágico, tan dramático como un asesinato de odio (…) de odio hacia lo diferente y eso es lo que está todavía en nuestra sociedad como un desafío pendiente y un desafío colectivo, de poder tener una sociedad donde realmente valoremos a todas las personas en nuestra diversidad”, dijo la alcaldesa Hassler.

Educación sexual

En el marco de la conmemoración, la jefa comunal recalcó la importancia de la educación sexual en el combate contra la discriminación a las comunidades diversas, señalando que “hoy que iniciamos un nuevo año escolar, hablábamos con estudiantes del liceo Manuel Barros Borgoño la importancia de una educación sexual integral, de una educación no sexista, de educación en afectividad y en género”.

Hassler aseguró que la instrucción en este ámbito es algo que está en todos los petitorios de comunidades educativas.

“Todas las comunidades buscan conocer más de sus cuerpos, de promover su autonomía, de prevenir situaciones de acoso o de abuso y eso implica hablar estos temas en conjunto”, agregó.

La alcaldesa de Santiago destacó también, en ámbitos de salud sexual, la instalación de dispensadores de preservativos en instituciones educacionales, con el fin de promover la prevención ante Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), iniciativa que estuvo dentro de las demandas de las comunidades educativas.

Para finalizar, se hizo un llamado a la unidad y al trabajo conjunto con el fin de lograr cambios desde todos los puntos de vista en promoción de igualdad y diversidad.