Vuelco en caso Valderrama: formalizan a receptor judicial por presunta falsificación de notificación

Autor: Leslie Ayala

El árbitro partidor había sido sancionado por realizar un remate pese a estar suspendido y alegaba que nunca fue notificado.


Un vuelco habría experimentado el caso que involucra al árbitro partidor Manuel Valderrama Escobar. La Corte de Apelaciones de Santiago lo sancionó en enero de este año por haber realizado el remate de un terreno en San Bernardo pese a haber estado suspendido, según estableció la resolución del pleno del tribunal de alzada capitalino.

Las alegaciones de defensa del árbitro judicial, castigado con una medida disciplinaria, siempre fueron que él no había sido notificado de esta suspensión. Pese a esto, la corte lo sancionó.

Tres meses después, la postura de Valderrama Escobar, quien es hijo del supremo Manuel Antonio Valderrama, fue ratificada, luego de que la fiscal María Gómez estableciera que el receptor judicial Eduardo Lobel habría falsificado la notificación al árbitro, hechos por los cuales el ministro de fe fue formalizado por la Fiscalía Centro Norte. Entre los antecedentes a considerar por el Ministerio Público estuvo la declaración de C.C.R., exesposa de Rubén Padilla, empresario involucrado en el cuestionado remate de terrenos. La mujer reveló que su otrora cónyuge le había confesado que “estaba metido en un lío para parar el remate de la propiedad de Camino a Lonquén, llegando incluso a la instancia de agredir al juez árbitro (Valderrama)” y que “debía mucho dinero por gestiones judiciales”, entre ellas haber pagado $ 1 millón a un receptor judicial para que “notificara” y así poder “parar el procedimiento”. Un informe PDI ratificó que nunca se notificó a Valderrama y que el receptor habría falsificado dicha documentación.

El abogado Juan Carlos Manríquez sostuvo que “esto ratifica que mi cliente (Valderrama) no actuó en contra de una resolución judicial y que la Corte de Santiago no tuvo todos los antecedentes al momento de sancionarlo”. Agregó que se desistieron de la apelación a la Suprema por “las mentiras que se han dicho de este caso”.

El abogado Mario Vargas, de Minera Santa Laura, oferentes en el remate, dijo que “a mi cliente se le está tratando de afectar su imagen siendo una empresa intachable”, y que como querellantes “estamos satisfechos con la formalización de Lobel, pues ratifica que el juez partidor señor Valderrama nunca estuvo imposibilitado de llevar a cabo la subasta y que solo se trató de una estrategia de los Padilla”.

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