Hace 17 meses Isla de Pascua cerró sus fronteras al turismo y ha transcurrido más de un año sin casos de Covid-19. En todo este tiempo, solo residentes han entrado y salido en vuelos humanitarios, y unos pocos grupos han viajado en aviones de carga de Latam.

Eso podría cambiar desde enero. Así lo han propuesto el delegado presidencial provincial de Rapa Nui, René de la Puente; el alcalde Pedro Edmunds y el seremi de Salud de Valparaíso, Georg Hübner, que acordaron la fecha como “meta inicial” para retomar los vuelos de rutina que permitan reactivar el turismo local.

Eso, siempre y cuando se vacune el 80% de la población. Pero a la fecha, solo el 56% de los adultos en Rapa Nui ha recibido las dos dosis (poco más de cuatro mil personas), muy lejos de la realidad nacional, donde el 89% de la población objetivo ya tiene su pauta completa.

Y el panorama es tan complejo como incierto. No todos los rapanui son proclives a explotar la zona con fines turísticos. Por ello, el próximo 24 de octubre se realizará una consulta autónoma, que busca recoger la postura de los residentes sobre la reapertura.

La convocatoria es organizada por la comunidad indígena Ma’u Henua -administradora del Parque Nacional Rapa Nui-, a petición del Honui -grupo representativo de las familias de la isla-.

La única pregunta de la papeleta será: “¿Quieres abrir la isla en enero?”, con dos posibles respuestas: “Sí” y “No”. El voto será secreto y se depositará en una urna.

Entre las “consideraciones a tener presente al momento de decidir” -se lee en la invitación- están que, en el caso de abrir, “se contará poco a poco con los ingresos necesarios para mantener nuestra comunidad”. En cambio, si se mantiene cerrada, se plantea que “debemos considerar tener una forma de vida en base a nuestras costumbres ancestrales. Es decir, vivir de la tierra y sus recursos naturales”.

Sofía Faúndez, integrante del Honui, dice que “la gente en Rapa Nui está sumamente polarizada. Saben que no abrir significa que no vas a contar con recursos (...). Así que está la dualidad. Si yo abro, seguro que me voy a contagiar. El riesgo está porque no se está vacunando la gente. Es terrible la duda: si abro nos vamos a enfermar, pero si no abro, corro el riesgo de no seguir surgiendo”.

Acelerar la vacunación

La campaña de vacunación, eso sí, está avanzando más rápido -advierten las autoridades- desde el 30 de septiembre, cuando la Seremi de Salud publicó el nuevo protocolo que regula el traslado de residentes desde Isla de Pascua al continente.

La resolución, que no considera turistas, establece para poder viajar los requisitos de Pase de Movilidad, una declaración jurada, un PCR negativo y cumplir una cuarentena de 5 días, entre otras consideraciones.

Para alcanzar la meta del 80% antes de enero y aprovechar el turismo de verano, 544 rezagados tendrían que colocarse la primera dosis antes del 15 de noviembre, para recibir la segunda dosis 28 días después.

Para ello, de lunes a viernes habría que vacunar a 26 personas por día, casi el doble de lo registrado las últimas dos semanas (entre el 1 y el 13 de octubre), cuando, en promedio, 14 personas se pusieron la primera dosis.

Al respecto, el alcalde Edmunds señala que la meta “está sujeta a la reacción de la comunidad a la vacunación y la cantidad de contagios que presente el continente”, e invita a vacunarse “porque se acaban (los programas) ProEmpleo, el IFE y los beneficios sociales. Tenemos que volver a trabajar. La economía depende del turismo”.

Otras “piedras de tope”

Aparte de la consulta autónoma y el bajo porcentaje de vacunados, el delegado presidencial agrega que hay otras dos “piedras de tope” en el regreso del turismo.

Una es la toma en el sector del acceso al aeropuerto por parte de la familia Roe, que reclama la propiedad donde está emplazado el terminal. El tema está en manos de Bienes Nacionales, que está evaluando posibles salidas al conflicto.

Una tercera piedra es el equipamiento del hospital. De la Puente señala que “no hay ninguna capacidad hoy día de soportar un brote del virus en la isla”.

El requerimiento de camas críticas para el hospital, agrega, se ha planteado desde el inicio de la pandemia, pero que el diálogo ha sido lento, lo que “no es lo más feliz, pero hemos estado en conversaciones. Hay un plan para poder equiparlo”, señala.

El alcalde, a su vez, sostiene que “desde el primer día fue implementado un hospital de campaña (hoy desarmado). Pero requiere concentradores de oxígeno (...). Esto lo estamos conversando con el ministro (Enrique Paris), que ya dio la orden de compra”.

Edmunds, además, detalla que el Ministerio de Salud ya llevó la semana pasada a la isla “una ambulancia, acorde a los tiempos, que puede tratar a una persona con Covid”.

Por ahora, lo que queda es aguardar los resultados del domingo.