#EntrevistasLT | Alberto “Gato” Gamboa: “Uno se puede cachiporrear que lo hizo bien”

Ex director de El Clarín, El Fortín Mapocho y fundador de La Cuarta recibió este lunes, a los 96 años, el Premio Nacional de Periodismo 2017.

“Con el corazón vibrando. No te digo sollozando ni bailando cueca por lo que obtuve, porque nuestro oficio consiste en contar la verdad y estar en el lugar preciso. Eso lo hicimos y uno se puede cachiporrear que lo hizo bien”. Con esas palabras, Alberto Gamboa (96 años), más conocido como el ‘Gato’, describe a La Tercera la sensación de ser galardonado con el Premio Nacional de Periodismo 2017.

El reconocimiento fue adoptado por la ministra de Educación, Adriana Delpiano, junto a un jurado conformado por el rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi; el rector de la Universidad Austral, Óscar Galindo; el presidente del Instituto de Chile, Luis Merino, y el premio nacional de Periodismo 2015, Abraham Santibáñez. “Nos parece que se está haciendo justicia a una trayectoria y a una persona que dedicó su vida al periodismo sin haberlo estudiado. La dictadura fue muy dura con él y, pese a eso, salió adelante para seguir aportando. Es inspirador de muchas generaciones, y con un jurado bien diverso, acordamos que fuera él”, precisó Delpiano.

Gamboa egresó de Historia y Geografía de la U. de Chile, pero su temprana colaboración en la revista deportiva La Opinión hizo que se inclinara por el camino de los medios. Gracias a su amplia trayectoria -fue director de El Clarín, El Fortín Mapocho y fundó La Cuarta- es señalado hoy como una de las mejores plumas del país. “Me consideraron uno de los mejores por copuchento y cahuinero. Esos dos factores te llevaban arriba y eras poco menos que el Papa”, cuenta.

Formó parte de la generación de periodistas destacados por el ingenio a la hora de titular. No es casualidad que haya sido la mente detrás de uno de los encabezados más recordados, una vez conocidos los resultados del plebiscito de 1988, que consultaba si debía continuar el régimen de Augusto Pinochet: “Corrió solo, llegó segundo”.

“Buscábamos siempre la relación entre los hechos y el humor. La picardía. Incluso la rabia algunas veces. Los titulares eran buenos y eso hizo que los periodistas nos pusiéramos buenos”, señala.

A los ojos de la vieja escuela

Alberto Gamboa reconoce que hoy su relación con el medio se ha transformado en una amistad cordial, que mantiene desde la lejanía. No utiliza Twitter ni maneja redes sociales, pero cree que la profesión está más sobria. “El periodismo actual es menos mentiroso, menos copuchento, y con menos copucha pierde sabor. Está más serio, se somete a las reglas actuales y no las atraviesa, cosa que antes ocurría”.

Consultado por los dos periodistas candidatos a La Moneda, Beatriz Sánchez, del Frente Amplio, y Alejandro Guillier, de la Nueva Mayoría, confesó que “no votaría por ellos. Los dos son malos y hay que buscarse un buen Presidente”, afirma.

La desconfianza alrededor de las instituciones no lo deja indiferente, por eso aconseja a los periodistas “que estén en los lugares donde se produce la noticia, para que cuenten lo que realmente ocurre, no lo que escuchan o inventan. El periodista tiene que estar metido en el saco de la gente. Salirse del saco es hablar huevadas”.

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