Brasileños salen a las calles en protestas organizadas por Twitter

Para hoy están convocadas una serie de manifestaciones en varias ciudades de Brasil. La oposición apoya las marchas.


Sólo han pasado poco más de dos meses desde que Dilma Rousseff inició su segundo mandato y su gobierno sufre una severa crisis. La Presidenta brasileña se enfrenta a duras críticas por la situación económica, la inflación, la crisis hídrica y la gigantesca trama de corrupción descubierta en la empresa estatal Petrobras. Por estas razones, el malestar de los brasileños ha ido en aumento.

El domingo de la semana pasada cientos de personas se manifestaron con "cacerolazos y bocinazos" en las calles de 15 capitales del país, mientras Rousseff daba un discurso por televisión. El rechazo también se evidenció el martes en Sao Paulo, cuando fue recibida en medio de "abucheos" en una actividad en el Salón de la Construcción, y hoy se enfrentará a una serie de protestas en su contra cuyo tema principal es decir "fuera Dilma". Eso sí, el viernes algunos sindicatos se manifestaron a favor de la gobernante.

Los organizadores estiman que decenas de miles de personas saldrán a las calles para expresar su malestar hacia Rousseff y el Partido de los Trabajadores (PT). Especialmente en la ciudad de Sao Paulo, donde se espera una convocatoria de 200 mil personas. Según la prensa local, las manifestaciones se realizarían en al menos 200 ciudades en todo Brasil.

La mayoría de las protestas convocadas a través de Twitter y Facebook, tienen como objetivo hacer un llamado de atención al gobierno por el caso de Petrobras, por el que están siendo investigados 47 políticos, por estar supuestamente involucrados en sobornos y lavado de dinero. La mayoría de partidos oficialistas.

Se espera que en las protestas de hoy participen una serie de grupos de distinto color político. Tal es el caso del movimiento Vem Pra Rua (Ven a la calle), creado por un grupo de empresarios simpatizantes del ex candidato presidencial Aécio Neves (Psdb) en las elecciones del año pasado. Ellos se declaran "indignados con nuestra clase política" y su meta es "instar al pueblo brasileño a salir a la calle en busca de un país mejor".

Aunque también existen grupos más radicales que asistirán a la marcha para pedir un juicio político de la mandataria. La popularidad de Rousseff cayó 19 puntos en febrero (23%). Brasil Libre exige un juicio político contra Rousseff. Este movimiento está integrado por jóvenes que defienden el liberalismo económico. "Brasil no es de los políticos corruptos que utilizan nuestra riqueza para perpetuarse en el poder. ¡Es hora que demandemos la destitución de la Presidenta Dilma Rousseff!", señalan en un comunicado de Facebook. Incluso hay grupos que apoyan un golpe de Estado.

Los partidos de oposición también han dado su el visto bueno a la jornada de protestas. En entrevista con La Tercera, el cientista político y profesor de la Universidad Federal de Pernambuco, Marcus André Melo, explicó que un juicio político contra Rousseff es poco probable. Aunque la Presidenta se enfrenta en estos momentos a una "tormenta política perfecta, que es la combinación de un escándalo de corrupción, una crisis económica, las manifestaciones callejeras y la pérdida de apoyo en la legislatura", dijo.

Respecto a las manifestaciones, este experto fue lapidario: "(Dilma es) una de las gobernantes más débiles de Brasil en 30 años de gobierno democrático. Su popularidad es triste y no tiene claro el mandato. El PT ha perdido 18 escaños en el Congreso en las últimas elecciones y ahora sólo controla el 14% de los escaños en la Cámara de Diputados.

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