Compañía Teatro de Chile pone fin a 15 años de trayectoria

Responsable de Prat, Cristo y Zoo, entre otras obras, el grupo liderado por Manuela Infante se separa. La compañía que hasta este domingo repone su más reciente obra, Realismo, en Matucana 100, se despide con el lanzamiento de su archivo digital y un libro que recorre su producción.

Tenían poco más de 20 años y una pila de sueños por cumplir. Corría 2001, y un grupo de estudiantes de Teatro de la Universidad de Chile postulaba al Festival de Dirección Víctor Jara con Prat, un montaje que incluso días antes de su estreno fue tachado de insolente y que finalmente desató consecuencias insospechadas. “Creo que nunca en la historia de ese festival llegó tanta prensa como ese día”, recuerda el actor Héctor Morales, quien por entonces encarnaba a un abatido comandante de la Esmeralda, Arturo Prat, en la que sería recordada como la primera obra de la compañía Teatro de Chile, la misma que hoy anunció su fin tras 15 años.

“La compañía cierra un proceso de significativa producción teatral y también de profunda camaradería (…) Esta es una decisión que tomamos –como hemos tomado cada una en el camino juntos– como grupo y después de mucha reflexión. Una decisión llena del cariño que tenemos por cada uno de los integrantes de la compañía y el trabajo que juntos hemos desarrollado. Hoy nos parece importante reconocer y hacer oído al hecho de que nos encontramos ante caminos diferentes que creemos importante explorar”, se lee en un comunicado firmado por sus integrantes, y de los que solo quedaban, entre los históricos, Morales, Manuela Infante y la diseñadora Claudia Yolin.

Fueron 12 obras en 15 años, además de las giras por Chile y el mundo, por escenarios de Europa, América y Asia. Entre sus trabajos más recordados están, además de Prat (2001), Juana (2004), El rey Planta (2006), Cristo(2008) y Zoo (2013) en la línea histórica, y otras como Narciso (2005), Ernesto (2010) y Multicancha (2010), que dejaron en evidencia el vuelco en la metodología del grupo hacia las corrientes y reflexiones filosóficas.

Hoy, durante la última semana en cartelera de su más reciente obra, Realismo, sobre el escenario principal de Matucana 100, las dos voces históricas del grupo, Infante y Morales, desmenuzan las razones del fin. “Básicamente se debe a un desgaste interno en la gestión”, dice el actor.  “A pesar de que varias veces se ha echado mano a los fondos concursables, éstos nunca lograron ajustarse a nuestros procesos creativos, como imagino que también ha ocurrido y sigue ocurriendo con otros grupos. Para Realismo, por ejemplo, el Fondart (otorgado en 2015, y que rondaba los $34 millones) solo cubría cuatro meses de ensayo sin derecho a réplica. ¿Cómo les decimos a los evaluadores que en ese tiempo no paramos ni un tercio de la obra? Es algo con lo que convivimos constantemente y fue convirtiéndose en un factor primordial. El medio exige que las compañías funcionemos de manera profesional, que tengamos una razón social, cuenta corriente, etcétera, pero la realidad es otra”, agrega Morales, quien por estos días dirige la adaptación al teatro de No ficción, de Alberto Fuguet, que debutará en abril en el GAM.

“Creo que todo se debe a un cansancio acumulado de sostener un sueño teatral con poco apoyo”, opina Infante. “Las compañías en Chile están sometidas a sobrevivir con muy poco, pero cuando nos ganamos el Fondart Bicentenario en 2010, parecía aparecer una luz de esperanza hacia eso que varios anhelamos, la posibilidad de conformar un elenco estable. Nos sirvió para proyectarnos, volver a soñar con que esto era posible, y aun cuando los fondos concursables han mutado en el tiempo, todavía persiste ese gran vacío que es la imposibilidad de reconocer y apoyar el trabajo de artistas de trayectoria”, agrega.

Ambos aseguran que no quedaron proyectos en carpeta. Solo algunas funciones de Realismo, que este domingo termina su temporada, y otras pocas en enero, para el Festival Santiago a Mil, cuando el montaje vuelva a su sala madre, en el CA660. “Con el tiempo también aparecieron diferencias sobre cómo hacer las cosas, además de qué hacer. La gente ha ido cambiando y los que quedamos no éramos los mismos que cuando comenzamos”, dice Infante, quien en paralelo a su trabajo con la compañía estrenó Xuárez (2015) y se dedicó a la escritura de guiones. “Después de la salida de Juan Pablo Peragallo y María José Parga, hubo colaboraciones de colegas cercanos para proyectos específicos, como fue el caso de Rodrigo Pérez en Realismo, al igual que con Ariel Hermosilla y Cristián Carvajal en otras de nuestras obras”, agrega.

“Con Teatro de Chile se va uno de los tantos intentos de sostener un grupo en el tiempo”, concuerdan Morales e Infante, quienes cuentan además que ya está disponible el Archivo digital de la compañía (http://www.archivo.teatrodechile.cl), con el detalle de todas sus obras y la cobertura en prensa nacional y extranjera. El 19 de diciembre, en tanto, a las 19.30 horas y en NAVE (Libertad 410, Santiago Centro) el grupo se despedirá de la comunidad teatral con el lanzamiento del libro Teatro de Chile. Ejercicios de Archivo, donde recopilan buena parte de su trayectoria.

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