Economistas ven poco margen de acción de Eyzaguirre

El nuevo equipo económico tendría poco tiempo para poner en marcha medidas que impulsen el crecimiento.

Dudas y hasta suspicacias generó la primera entrevista del estrenado ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre. A pesar de que enfatizó que seguirá la senda de su antecesor Rodrigo Valdés en cuanto a responsabilidad fiscal, alejarse del populismo y priorizar el crecimiento, persisten las dudas de si se comportará como el ministro de Hacienda del gobierno de Ricardo Lagos o como el de Educación de Michelle Bachelet, así como cuánta muñeca política tendrá para convencer de este camino a la Presidenta, a los parlamentarios de la Nueva Mayoría y a sus colegas del gabinete.

“Son contradictorias las palabras del ministro Eyzaguirre, porque trata de decir que se cambiaron los actores, pero se mantiene la pauta que ellos ya llevaban y en el mismo gobierno, y está bien que salgan a comunicar eso, pero no se ve nada concreto que pueda hacer para lograrlo”, dijo el economista y ex ministro de Sebastián Piñera Felipe Morandé.

“Con sus declaraciones lo veo más cercano a la ortodoxia económica, que a los cálculos políticos. Ahora hay que ver si se comportará como el ministro de hace una década o el de Educación de este gobierno”, agregó Morandé.

En esa línea, Alejandro Alarcón, economista de la Universidad de Chile, es enfático en señalar que aunque este nuevo equipo económico tenga las mismas intenciones que el anterior en cuanto al crecimiento económico, tienen poco margen para lograrlo en este gobierno. “Nicolás Eyzaguirre fue la persona que llevó adelante el famoso balance estructural, entonces yo creo que él está en una situación de muy poco margen para hacer algo distinto, porque va a perder su reputación como economista”, indica Alarcón. “Creo que está atrapado entre lo que quiere La Moneda como estrategia, que es un mensaje claramente populista, y lo que él tiene que hacer como economista, que es ordenar el tema fiscal sobre la base de un esquema que él creó”, agrega.

Por su parte, Igal Magendzo economista y socio de Pacífico Macroeconomía y Finanzas, explica que independientemente del equipo económico que esté al mando, no se puede avanzar si persiste el mismo ambiente político. “Más allá de lo que Eyzaguirre diga, el tema es el ambiente político que hay para llevarlo a cabo y el tiempo que hay de aquí al fin del gobierno para poder implementar políticas de manera racional”, dice. “Al final, el problema no fue Dominga, ya que ningún ministro ni menos un equipo completo se inmola por un proyecto en particular, el problema es el desorden político que hay, lo que impulsa a que las cosas no se hagan con la racionalidad debida”, complementa y agrega que los ministros no han sido claros respecto a lo que se refieren con que van a impulsar el crecimiento, por lo que hasta ahora no habría nada claro respecto a las proyectos que llevarán a cabo.

Asimismo, Alejandro Fernández, economista de Gemines Consultores, cree que el discurso apunta solo a una maniobra política más que llevar a cabo hechos concretos para poder sembrar una sensación de calma. Si bien explica que el nuevo equipo económico lleva solo unos días a cargo, ambos ministros estarían actuando de una forma más política que el anterior equipo liderado por Rodrigo Valdés.

“Creo que el discurso es el que inevitablemente tienen que dar para evitar consecuencias negativas mayores a las que genera el hecho mismo de haber removido al equipo económico. Pero sobre todo en lo que se refiere al crecimiento, creo que no se ha hecho nada durante estos tres años y medio, por lo que me cuesta creer que se vaya a hacer algo en los seis meses que quedan”, dice Fernández. Agrega que es evidente que los nuevos ministros tienen un peso político mayor que Valdés y Céspedes, sobre todo en el caso de Eyzaguirre que tiene mucha cercanía con la Presidenta Bachelet. “Sin duda su buena relación con la Presidenta debiera ayudarlo a hacer lo que se proponga en estos seis meses que quedan”, finaliza.

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