El Llanquihue en bicicleta

Un recién estrenado proyecto público-privado coordinó a hoteles, cabañas y restaurantes para que sean aliados de los ciclistas que quieren dar la vuelta al lago de manera segura y confortable. Lo probamos y funciona.

Un nuevo movimiento ha nacido en la Región de Los Lagos. Desde la cuenca del Llanquihue, tomando la Ruta V69 que conecta Ensenada, Ralún, Cochamó y Puelo, un grupo de emprendedores turísticos se organizó y creó un novedoso programa de cicloturismo que es una excelente noticia para las personas de todas las edades y condiciones físicas a las que les gusta este deporte.

La historia es así: Alianza Creativa, empresa consultora especializada en desarrollo turístico, presentó en 2015 un proyecto para incentivar el uso de la bicicleta en la ruta Interlagos -que une la Novena con la Décima región-, no solo durante el verano, sino que todo el año.

Para lograrlo había que partir por darles apoyo en ruta a los ciclistas y que estos pudieran contar con una oferta de alojamiento, alimentación e incluso asistencia técnica cada al menos 10 kilómetros. Con apoyo de diversas instituciones gubernamentales, como la Fundación Imagen de Chile, Sernatur, Indap y el financiamiento de Corfo, la idea se concretó y el movimiento bautizado como “Bike Friendly Llanquihue” ya existe en una de las rutas más atractivas del sur de Chile y permite a las personas desplazarse en dos ruedas entre lagos, volcanes y parques nacionales, con la seguridad de que siempre tendrán un refugio cerca en caso de que lo necesiten.

“El objetivo de Bike Friendly Llanquihue es darle valor agregado a la ruta escénica de Interlagos, tomando en cuenta que el cicloturismo tiene un gran potencial en Chile y en el mundo se ha transformado en una forma de viajar cada vez más apetecida. Por lo mismo, convocamos a emprendedores de la zona para que formaran parte y se involucraran de corazón, y su respuesta ha sido muy entusiasta”, cuenta Alejandro Levy, coordinador del proyecto.

Cada integrante del proyecto debió cumplir con algunos requerimientos básicos, como ofrecer zonas seguras para guardar las bicicletas, contar con una caja de herramientas, lavadora y secadora de ropa, algo clave en una zona en que llueve y el clima es bastante inestable. Cuando Levy dice que además tuvieron que vincularse “de corazón”, se refiere a que los cerca de 65 participantes (de las áreas gastronómica, hotelera y de venta, arriendo y servicios de bicicletas) tuvieron que ponerse en el lugar de los ciclistas y hacer parte del trayecto, el que va desde Ensenada a Puerto Varas, casi 50 kilómetros con una ciclovía exclusiva. “Muchos casi no llegan o quedaron agotados, pero fue un ejercicio para que empatizaran más con sus futuros clientes”, cuenta Levy.
Ahora, también se está desarrollando una aplicación móvil para que los ruteros puedan calcular distancias, seguir las condiciones del camino y conocer las opciones para detenerse.

Prueba de manejo
Para probar el servicio tomé mi bicicleta y di la vuelta al lago Llanquihue, 186 kilómetros de recorrido en cuatro días, para almorzar y dormir.

Con no más entrenamiento que el uso regular de la bicicleta por las calles de Santiago, fue un viaje hecho con calma y para disfrutar el paisaje. La primera etapa fue hacia Llanquihue y Frutillar y desde ahí a Puerto Octay. En la tercera jornada, dejé el pavimento y seguí por el camino al borde del lago, una opción que entrega un mejor paisaje, pero a la vez es más fatigosa. Desde ahí retomé la ruta oficial cerca de Las Cascadas hasta Ensenada, pasando por uno de los puntos más espectaculares –y también cansadores- del trayecto: el cruce por el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales. El último día, vino el descanso, el tramo final y ya mencionado camino que va desde Ensenada a Puerto Varas, que es bastante plano y con una flamante ciclovía.

Aunque hay algunos momentos más exigentes, en general todo el trayecto es muy llevadero para un ciclista promedio, y muy estimulante, porque los paisajes no sólo son espectaculares sino que van cambiando permanentemente y se pasa por campos de trigo y frutillas, bosques, cervecerías artesanales y haciendas lecheras, siempre con vista al volcán Osorno.

Los trayectos descritos no duran más de dos horas y media, por lo que hay tiempo suficiente para recorrer las distintas localidades que hay en el camino y descansar o disfrutar con calma las paradas y la cálida acogida que están ofreciendo los distintos participantes que se han sumado al proyecto. Destacan las excelentes cabañas “Mirador de Llanquihue”, entre Llanquihue y Frutillar, propiedad de una familia chileno-brasileña donde me ofrecieron una exquisita feijoada que podría revivir a un muerto, o la histórica Posada del Colono en el sector de Las Cascadas, que pertenece a una de las familias alemanas fundadoras de la zona, donde probé un inolvidable almuerzo lleno de anécdotas de la zona, acompañado de un excelente budín de coliflor y puré de castañas con crema de postre, hecho a mano por la dueña de casa, Emma Baeza.

Otras opciones son el generoso buffet con ensaladas de la huerta, la carne de chanchos y corderos criados ahí mismo y la repostería alemana del restaurante Rancho Espantapájaros, en la ruta entre Frutillar y Puerto Octay, o el salmón en punto perfecto de cocción del relativamente nuevo restaurante Kaweskar, cerca de Ensenada, que además ofrece un menú balanceado especial para ciclistas.

Las posibilidades de alojamiento también son variadas en servicio y precio. En Puerto Octay, por ejemplo, está el hostal El Zapato Amarillo, que tiene piezas compartidas para mochileros y también cabañas privadas de madera con techo cubierto de pasto silvestre, en medio de un campo con jardines muy bien cuidados, con un look alpino, reflejo de sus dueños, un matrimonio suizo-chileno que tras una larga temporada en Europa volvió a armar su propio local.

Otra opción muy recomendada son las cabañas Anulén, de Ensenada, escondidas en medio de un bosque de árboles nativos que incluye coigües, canelos, tepas, mañíos, ulmos y ciruelillos. Aquí la sustentabilidad es regla y, por lo mismo, funcionan solo con energía solar, y los televisores y aparatos electrónicos son visitas no gratas. Pero cualquier ansiedad tecnológica se pasa en las cubas con agua caliente instaladas en medio del bosque, que relajan los músculos para poder seguir pedaleando. Con más de 180 kilómetros a cuesta volví a Puerto Varas con la sensación de que con más tiempo podría haber seguido sin dificultades hasta Puelo. La ruta está disponible para quien quiera tomar el amable desafío, más todavía sabiendo que hay un grupo no pequeño de lugares que esperan a los ciclistas con los brazos abiertos.

LOS SOCIOS
Estos son algunos de los lugares que participan en Bike Friendly Llanquihue.

Puerto Varas
Mama Hostel. Contacto: Maximiliano Pacheco. contacto@mamahostels.cl
Campo Kutral. Contacto: José Opazo. Joseopazo@gmail.com

Llanquihue
Cabañas Mirador Llanquihue. Contacto: Cecilia Bessa o Soledad Cabrera mirador.llanquihue@gmail.com
Camping Bambach. Contacto: Alberto Bambach. Abwer2008@hotmail.com
Hostal Río de Agua Viva. Contacto: Carolina Shaus carolashaus@gmail.com

Frutillar
Bike Break Antuquelén. Contacto: Marian Vargas
info@antuquelenlodge.com
Cabañas Angélica. Contacto: María Angélica Baeza.
hospedajeangelica@yahoo.es

Puerto Octay
Hostal Zapato Amarillo. Contacto: Nadia Muñoz. info@zapatoamarillo.cl
Hotel Haase. Contacto: Teresa Pailalef.
info@hotelhaase.cl

Cascadas
La Posada del Colono. Contacto: Emma Baeza laposadadelcolono@hotmail.com
Lodge Las Cascadas. Contacto: Jaime Quinteros lodgelascascadas@gmail.com

Ensenada
Cabañas Anulén.
Contacto: Enrique Troncoso.
info@anulen.cl
Biosfera Volcánica Lodge. Contacto: Cristián Pincheira. contacto@biosferavolcanicalodge.cl

Ralún
Cabañas de Ralún.
Walter Hernández. Walter3814@hotmail.com
Camping Eco Ralún. Contacto: Cristián Cea.

Cochamó
Hostel La Bicicleta. Contacto: Sixto Almonacid. labicicletahostel@gmail.com
Patagonia Nativa. Contacto: Cristian Cea. cochamo@patagonianativa.com

Puelo
Andes Patagonia. Contacto: Coca Reyes. cocareyes@andespatagonia.cl
Puelo Siempre Verde. Contacto: Pablo Zúñiga. contacto@puelosiempreverde.cl

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