Escáner a los aspirantes al Congreso

Un análisis de los mil candidatos que buscan un cupo en el Congreso revela los distintos perfiles con que cada coalición quiere atraer al electorado.

Más de mil candidatos fueron inscritos ante el Servicio Electoral -988 postulantes a diputados y 141 a senadores- para conseguir un escaño en el Congreso Nacional. Una elección que estará marcada por el nuevo sistema electoral que reemplaza al binominal, disminuyendo los distritos y circunscripciones, pero aumentando el número de diputados de 120 a 155 y el de senadores de 38 a 50, y que además fija estrictas normas de cuotas a las colectividades para que al menos un 40% de las candidaturas sea llenado por mujeres.

¿Cómo resolvieron los partidos la plantilla parlamentaria con estas nuevas exigencias? La Tercera analizó 728 candidaturas presentadas por los mayores bloques políticos con representación en el Congreso, revisando edad, estado civil, profesión, género y militancia de los inscritos.

Una de las primeras sorpresas que arrojó esta radiografía: al menos un 61% de los postulantes trabajó en la última década en el aparato estatal, ya sea de planta o a honorarios. La cifra se dispara si se excluye al Frente Amplio y se considera sólo a los partidos tradicionales -PS, PPD, DC, PR, RN y la UDI-, en tal caso los candidatos que fueron funcionarios o autoridades públicas alcanza a un 75%, Y esto sólo considerando sobre quienes existe alguna información en las páginas de transparencia del gobierno.

En el PPD, el índice de candidatos al Congreso que ha trabajado o ha hecho su carrera en el Estado es de un 84%, en la DC es un 86% y en el PS, un 90%.

En materia de candidaturas independientes, el propósito de la nueva legislación era disminuir las barreras de entrada de los candidatos que corran fuera de un bloque o partido político. Según explicó el gobierno, un candidato independiente, tras reunir las firmas necesarias para postular (0,5% del número de electores que participaron en las últimas votaciones), necesitaría un 25% de los votos de un distrito de tres diputados para salir electo y un 11% de los votos en un distrito donde se escojan ocho diputados. En el sistema antiguo, un independiente requería el 30% de los votos, aproximadamente, para derrotar a las listas del binominal.

Sin embargo, analizando las candidaturas actuales, el número de independientes versus militantes de partidos aún es acotado. El total de independientes es 272, lo que corresponde a un 24% del total de candidaturas. La mayoría de ellos lo hace dentro de un pacto político y sólo 21 personas compiten fuera de todo pacto (1,8% de los postulantes).

Según el perfil de los candidatos para las elecciones 2017, el promedio de edad de los aspirantes al Parlamento es de 47 años, siendo de 49 años en el caso de los hombres y 44 las mujeres.

Al menos un 52% de ellos es casado y un 26% es soltero (sobre un 13% no hay información sobre su estado civil); las profesiones que más se repiten en el currículum son abogados, ingenieros y profesores, en el total de candidatos, y en el caso de las mujeres, también se incluyen psicólogas y periodistas.

Entre todos los postulantes analizados, un 70% registra estudios superiores, ya sea universitarios, profesionales o técnicos.

El debut de las cartas del Frente Amplio

En ocho meses, desde su creación en enero de este año, el Frente Amplio (FA) ya ha participado en las elecciones de primarias presidenciales y parlamentarias, y para la elección de noviembre próximo ha presentado 194 candidatos al Parlamento.

Pero esa lista, al igual que en los bloques tradicionales, no ha estado exenta de polémica. El cupo del ex precandidato presidencial Alberto Mayol fue la primera vez que, en su corta vida, el conglomerado se enfrentaba a una disputa de poder en su interior. Finalmente, el sociólogo competirá en el polémico distrito 10, dentro del cupo de Igualdad.

El conglomerado de izquierda, que agrupa a 13 partidos y movimientos políticos, tiene en su lista parlamentaria a 111 hombres (57%) y 83 mujeres (43%). Y la estrategia, como la han sincerado varios de sus principales dirigentes, es tener una bancada potente en la Cámara de Diputados. Por eso, de los 194 candidatos, solo 25 de ellos disputarán un cupo en el Senado.

Uno de los hitos claves en el origen del conglomerado son las manifestaciones estudiantiles de 2006 y 2011. Por eso, la mayoría de sus militantes son jóvenes que no superan los 35 años. Y los números los avalan: el promedio de edad de todos los candidatos es de 42 años, el más bajo en comparación con el resto de los pactos.

A diferencia de las dos coaliciones que han llegado al poder desde 1990, solo un 20% de los aspirantes del FA han pasado por un cargo público. De hecho, la mayoría de esos 39 candidatos tuvieron puestos de trabajo en alguno de los dos periodos de la Presidenta Michelle Bachelet. Entre ellos destacan Miguel Crispi (RD), que trabajó en el Mineduc durante este gobierno, y Cristián Cuevas (Nueva Democracia), que fue agregado laboral en España de Bachelet.

Si en las otras coaliciones las profesiones que más se repiten son las de abogado e ingenieros, en la coalición de izquierda el oficio que más se repite es el de profesor: son 22 (11%) los que tienen grado de docente. La profesión que sigue, al igual que en las otras, es la de abogado, y en tercer lugar, con ocho aspirantes, la de periodista. Al igual que la candidata presidencial del sector, Beatriz Sánchez.

Y la diferencia también se marca en el estado civil de sus candidatos. La mayoría de las cartas del Frente Amplio es soltera. De los 194, y entre los que se pudo corroborar su estado civil, 80 son solteros (41%), 59 están casados (30%) y solo cinco son divorciados.

La Tercera solicitó a todos los conglomerados el listado oficial de sus candidatos al Parlamento. Sin embargo, a diferencia de los partidos de la Nueva Mayoría y Chile Vamos, el Frente Amplio envió solo una parte de la información.

Chile Vamos: abogados, ingenieros y casados

Al ser consultados por la negociación parlamentaria que vivieron en los últimos seis meses, la mayoría de los dirigentes de los partidos que conforman Chile Vamos (UDI, RN, Evópoli y el PRI) se apuran en calificarla como “dura” y “complicada”.

A tanto llegó esa dificultad, que cerca de la fecha límite de inscripción de candidaturas, los partidos le pidieron ayuda a su carta presidencial: el ex Presidente Sebastián Piñera. Fue él quien zanjó los últimos nudos que en casi seis meses nadie pudo destrabar.

Pero si bien lo que hizo Piñera fue definir cartas más competitivas que otras, Chile Vamos, al igual que la mayoría de los conglomerados, tuvo que lidiar con el cumplimiento de la ley de cuotas. En esa línea, el conglomerado presentó 89 mujeres (42%) y 123 hombres (58%) para competir en noviembre. Entre los partidos, es Evópoli quien lleva un mayor porcentaje de mujeres entre sus aspirantes: 12 de 25 candidatos o sea, un 48%.

Y el promedio de edad de los 212 candidatos del sector no dista mucho del resto de los pactos: 47 años tiene el candidato promedio de Chile Vamos. Una media que es más baja que las listas de la Nueva Mayoría, pero que no supera al Frente Amplio (42). Tanto la UDI como RN tienen entre sus filas a candidatos que son los de mayor edad al interior del bloque, con 72 años. A pesar de eso, el partido dirigido por el diputado Cristián Monckeberg tiene en su lista al candidato más joven de la coalición, con 23 años.

Uno de los datos que más llaman la atención del perfil del candidato de Chile Vamos es su estado civil. En comparación con los demás pactos, el conglomerado de centroderecha es el que más candidatos casados lleva en sus filas. De los 212 candidatos, 70% de ellos es casado, un 17% soltero y un 9% divorciado. Y es en la UDI donde hay más candidatos que han contraído matrimonio entre los partidos del bloque: 61 de sus 87 cartas al Parlamento, o sea un 70% de los aspirantes gremialistas. En Evópoli, en cambio, el 24% de sus cartas es soltero.

Abogados e ingenieros. Esas son las dos profesiones que más se repiten entre los postulantes al Congreso de Chile Vamos. Y entre esas dos, los abogados (47) son los que predominan, al igual que en la mayoría de los pactos.

Dos atletas, una maratonista y un velocista son una de las particularidades de las cartas de Chile Vamos. Erika Olivera, destacada deportista, es candidata de la lista de RN y competirá por el distrito 9. El otro es Sebastián Keitel, quien compite por Evópoli en el distrito 8 de Maipú.

Los candidatos funcionarios

Una de las críticas que más ha usado la ex Alianza y ahora Chile Vamos ha sido la de criticar a los funcionarios que se han mantenido en el Ejecutivo a lo largo de los cinco gobiernos de la centroizquierda desde el regreso de la democracia. Sin embargo, ahora Chile Vamos enfrenta su primera elección tras haber llegado a La Moneda con Piñera en 2010 y la eterna crítica ahora se puede ir en su contra.

De los 212 candidatos, 149 -o sea un 66%- de ellos trabajó como funcionario público (casi en su totalidad en el gobierno de Piñera), fue autoridad o actualmente ostenta un cargo de representación popular. Solo un 30% de ellos, 64 candidatos, nunca ha pasado por un cargo de gobierno o de elección popular.

El 75% de los candidatos de RN ha pasado o por alguna repartición pública durante el gobierno de Piñera o ha sido autoridad. Solo 22, un 25% del total de las cartas de ese partido no tienen experiencia previa en política o en algún puesto estatal. Solo en Evópoli, como no existía ese partido durante el gobierno de Piñera, la cifra de candidatos que fueron funcionarios públicos o autoridades llega a un 32%.

PS-PPD-PC-PR: 79% trabajó en el Estado

La Fuerza de la Mayoría bautizaron al pacto que respalda la candidatura del senador Alejandro Guillier, y que está conformado por el PC, el PS, el PPD y el PR. El conglomerado presentó un total de 207 candidatos, 58% hombres y 42% mujeres, cumpliendo con la ley de cuotas.

El partido que dirige Guillermo Teillier fue el que más avanzó en términos de paridad: de las 32 cartas comunistas, 17 son hombres y 15 mujeres, logrando un equilibrio de 53% frente a un 47%. Más lejos se ubican los socialistas, que alcanzaron un 58% de hombres y un 42% de postulantes mujeres. Mientras que el PPD, que durante los últimos meses manifestó su dificultad interna para encontrar candidaturas de mujeres, presentó finalmente una lista con un 60% de hombres y un 40% de mujeres, el piso mínimo que exige la ley.

Según una revisión de sus antecedentes en las páginas de Gobierno Transparente, al menos el 79,2% de los postulantes (164 casos) ha trabajado en el Estado en la última década, 13% se ha desempeñado sólo en el mundo privado y sobre un 8% no hay antecedentes. De esa cifra, al menos 46 casos (22%) ya han trabajado en el Congreso como diputados o senadores.

Del desglose, en el PS el 90% de sus postulantes ha pasado previamente por organismos estatales y en el PPD la cifra es de un 84%. En el Partido Radical el índice de ex funcionarios públicos o autoridades de gobierno es de un 68%. El Partido Comunista, que se integró al gobierno sólo en esta administración, registra un índice más bajo, donde el 63% de sus candidatos ha sido funcionario público.

El candidato de mayor edad

El promedio de edad de la plantilla de la lista del oficialismo es de 51 años, mayor que el promedio de todas las otras candidaturas, que es 47 años. El candidato del bloque de menor edad tiene 26 años y el de mayor edad es el ex intendente del Biobío Jaime Tohá (PS), de 79 años, quien quiere ser diputado por Concepción. De todos los candidatos que se presentan a estas elecciones a la Cámara Baja, él es el de mayor edad.

Un 47% es casado, según la información del Registro Civil, un 21% soltero y un 8% divorciado, pero de un 24% no hay información disponible sobre estados civiles.

Así como en la mayoría de los pactos políticos, “abogado” es la profesión que más se repite en los currículum de los candidatos de la izquierda, en 20 casos, pero también entran con fuerza “profesor”, en 13 casos, y “sociólogo”, en 10 ejemplos. También postulan por esta lista cinco “actores”: Roberto Poblete, Ramón Farías, Álex Zisis, Carolina Marzán y Flor Domínguez; dos músicos: Jorge Coulon, de Inti Illimani, y Amaro Labra, de Sol y Lluvia, quienes postulan por el PC; además de un humorista, Juan Carlos “Palta” Meléndez, quien va en cupo radical.

Aunque la amplia mayoría son militantes de los partidos, la lista también incluye 40 candidatos independientes, que representan un 19% del total.

DC: 84% profesionales y edad promedio de 50 años

Al analizar con detención la nómina de los candidatos presentada por la Democracia Cristiana, un antecedente salta a la vista casi de forma automática:el alto número de abogados y profesores que integra su lista parlamentaria.

Elegir a sus 116 candidatos no fue tarea fácil para la DC. Luego de intensas negociaciones, la falange no logró sellar un acuerdo con el Partido Radical para presentar una lista conjunta. El hecho provocó un quiebre en la Nueva Mayoría, tras lo cual la DCoptó por formar un pacto parlamentario con la Izquierda Ciudadana (IC) y el Movimiento Amplio Social (MAS). Estos dos últimos partidos no fueron incluidos en esta revisión.

¿Cuál es el perfil de los candidatos elegidos? Con un promedio etario de 50 años, la DCrespaldó la carrera parlamentaria de una joven de 24 años, la de menor edad de sus filas. Yen contraste, apoyó la de una mujer de 87 años: Oriele Zencovich, quien compite al Senado por Valparaíso, la candidata al Senado más longeva del país, según el Servel.

Otro antecedente que revela esta radiografía a los aspirantes al Congreso de la DCes su nivel de estudios. Es así como el 84% de los candidatos,es decir, 98 de ellos, obtuvo un título universitario o profesional. Sólo siete postulantes (6%) no tienen profesión, y en 10 casos no se logró obtener su información académica.

De todos los abanderados falangistas, un grupo de 30 completaron sus estudios universitarios en Derecho, lo que la convierte en la principal carrera de quienes buscan llegar por primera vez al Parlamento. Y también de un grupo de nueve candidatos que aspiran a ser reelectos o retornar al Congreso, como es el caso de la ex ministra del Trabajo Ximena Rincón, quien en noviembre de 2016 renunció a su cargo ministerial y ahora peleará su cupo.

La segunda profesión que agrupa al mayor número de candidatos es la docente. En total, son 19 los profesores que se presentan para competir en estas elecciones, entre los cuales destaca la también ex ministra de Educación Yasna Provoste, y los diputados en ejercicio José Miguel Ortiz y Mario Venegas.

La revisión de las trayectorias profesionales de los 116 postulantes al Parlamento da a conocer otro antecedente relevante:100 de ellos trabajaron, en los últimos 10 años, en un empleo remunerado por el Estado. En otras palabras, el 86% de los postulantes fue funcionario público. Solo el 9% de ellos (10 casos), según los registros del sitio web de Gobierno Transparente, no tuvo relación contractual con el Estado.

Estado civil y equidad

La revisión de los candidatos de la DC permite concluir que el 59% de los cupos respaldados por el partido fue entregado a hombres. Los otros 48 cupos,es decir, el restante 41%, se concedió a mujeres.

El estado civil de los abanderados de laDC se compone principalmente por casados, quienes alcanzan el 60% (70 candidatos). Los solteros, en tanto, llegan al 28% (32 casos), mientras que los divorciados representan el 12% del total (14 casos).

Zoom al distrito 10

La Empresa de Comunicación Estratégica Azerta, en conjunto con las universidades Andrés Bello y Queen Mary, de Londres, han realizado un proyecto llamado “Candidaturas Chile”, en el cual están analizando el perfil de todos los candidatos que postulan al Congreso.

En este caso, analizaron al nuevo distrito 10, que agrupa a las comunas de Providencia, Ñuñoa, Santiago, Macul, San Joaquín y La Granja y que elige a ocho diputados. El distrito se ha vuelto uno de los principales atractivos a observar en las próximas elecciones, sobre todo por las enconadas peleas que tuvieron ahí los partidos para designar a sus candidatos.

Por eso, revisaron las características de las 42 cartas que postulan por ese distrito, comparando a las 35 que cuentan con información pública sobre sus estudios, área y casas de formación.

¿Cuál es el perfil de los candidatos? De acuerdo a la información recopilada, tras obtener información del 78% de los postulantes, se puede establecer que el 3% de los candidatos terminó enseñanza media, sin ningún tipo de estudios posteriores certificados.

El 46% sólo cuenta con una carrera profesional o licenciatura en universidades. El 51% de los candidatos tiene un posgrado, ya sea diplomado, magíster o doctorado, lo que corresponde al 56% de los candidatos con estudios superiores completos.

Respecto de las carreras profesionales, el sondeo pudo determinar que el 29% de los candidatos estudió Leyes. El 6% estudió una carrera relacionada con Ciencia Política o Administración Pública y el 12% estudió otras carreras de ciencias sociales, siendo Sociología la carrera más reiterada.

El 9% estudió algún tipo de Ingeniería, el 3% estudió Medicina, el 6% estudió Pedagogía o carreras relacionadas con la educación; el 3% estudió Economía, el 6% estudió otras carreras relacionadas con la salud, como por ejemplo Tecnología Médica, y el 26% estudió otro tipo de carrera profesional, siendo Periodismo y Medicina Veterinaria los más frecuentes.

Las alma mater que más se repiten en este distrito son la Universidad de Chile, donde cursaron sus estudios 16 de los candidatos, y la Pontificia Universidad Católica, donde estudiaron otros seis. Entre las privadas hay exalumnos de la Universidad de los Andes, de la Universidad del Desarrollo y de la Universidad Central.

En las casas de estudios en el extranjero, en el caso de los que cursaron algún posgrado, se menciona en el documento a Rosa Oyarce (candidata RN), quien declara cursar un diplomado y pasantía en Baylor College of Medicine de Houston; el ex ministro Luciano Cruz-Coke (Evópoli), quien estuvo en The Lee Strasberg Theatre Institute, Nueva York; Alberto Mayol, quien cursó un posgrado en teoría sociológica en la Universidad Complutense de Madrid. También el DC Nicolás Muñoz estudió en New York University School of Law, y Luis Larraín, quien va en cupo Evópoli, quien viajó a cursar una maestría en relaciones internacionales en el Instituto de Estudios Políticos de París. En tanto, Tito Monje ese especializó en teoría e historia del arte en la Universidad de Barcelona.

De 35 candidatos analizados en el distrito, 18 cuentan con algún posgrado (ver infografía).

Las apuestas del PRO, Amplitud y Ciudadanos

con 55 candidatos, Amplitud se juega sus cartas para obtener cupos en el Congreso. Con 46 años de edad promedio de sus candidatos, el partido respaldó las candidaturas de 35 hombres (64%) y 20 mujeres (36%). Del total de aspirantes al Parlamento que presentó en su lista, 41 de ellos cuentan con estudios universitarios o profesionales. Dos de ellos aún se encuentran cursando sus carreras, según los antecedentes aportados por el partido.

Dentro del mismo pacto se encuentra Ciudadanos, la agrupación liderada por el ex ministro de Hacienda y actual candidato al Senado Andrés Velasco.

Esta colectividad presentó una nómina de 30 candidatos. De ellos, 18 son hombres (60%) y 12 son mujeres (40%) que competirán por un escaño en el Parlamento.

El Partido Progresista (PRO) es otra de las tiendas que se alista para la batalla por un cupo en el Congreso. El partido fundado y que respalda la candidatura de Marco Enríquez-Ominami, presentó una lista con 142 candidatos. De ellos, 80 son hombres (56%) y 62 (44%) candidaturas fueron ocupadas por mujeres.

El domingo 19 de noviembre se elegirá a 155 diputados, que estarán distribuidos en 28 distritos electorales. En el caso del Senado, se elegirá con un sistema proporcional a 23 senadores de regiones impares.

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