La trastienda del cartel

pañales

Esta semana se conocieron detalles de la delación compensada que CMPC entregó a la Fiscalía Nacional Económica (FNE) en marzo de 2015. En ella, la Papelera reconoce haber participado en dos colusiones: una entre 2001 y 2011 con SCA en el mercado del tissue, y otra entre 2002 y 2009 en el negocio sanitario con Kimberly-Clark.




El negocio tissue

Guerra de precios

A principios del año 2000 se lanzó al mercado la marca propia de papel higiénico Acuenta por parte de la cadena de supermercados Distribución &Servicios D&S, hoy Walmart, lo que desató una guerra de precios entre las requeridas respecto de la venta de su principal producto comercializado. Este hecho habría motivado los primeros contactos entre ejecutivos de CMPC y la entonces Pisa, hoy SCA.

Primera reunión

A mediados del año 2000, Gabriel Ruiz-Tagle, entonces dueño de Pisa (hoy SCA) y Jorge Morel Bulicic, gerente general de CMPC Tissue a la época, se reunieron en más de una oportunidad en el restaurante del Club de Golf Las Brisas de Chicureo. En esas reuniones acordaron subir los precios, poniendo término a la guerra de precios existente, y en adelante, mantener estables las participaciones de mercado de CMPC y Pisa en el negocio masivo, utilizando los porcentajes que cada empresa tenía antes de que estallara la guerra de precios: 76% para CMPC y 24% para Pisa, sin considerar a otros competidores.

coordinar el acuerdo

Posterior a las reuniones iniciales se realizaron varias más -al menos tres- para implementar el acuerdo. Estas reuniones tuvieron lugar en el cuartel de bomberos ubicado en Avda. Apoquindo 8115, Las Condes (conocido como la "Bomba Alemana"). A esos encuentros asistieron, además de Ruiz-Tagle y Morel, los gerentes comerciales de la época: Cecilia Häberle, de CMPC, y Miguel González, de Pisa.

Planilla "Bomba"

Para controlar el cumplimiento del acuerdo se utilizó una planilla, que los ejecutivos de CMPC denominaron "Modelo" o "Bomba", en alusión al lugar en que se reunieron. Permitía monitorear bimestralmente las participaciones en el canal de supermercados y farmacias. La planilla era actualizada con los datos del informe Retail Index, de Nielsen.

La ejecución

Las reuniones para ejecutar el acuerdo colusorio se llevaron a cabo entre ejecutivos de alto rango de ambas compañías: Cecilia Häberle, Eduardo Serrano, Alejandro Nash, Felipe Álamos, Cristián Rubio, José Luis Aravena y Fernando Riquelme, de CMPC. En representación de Pisa, en tanto, participaron Miguel González, Felipe Baraona y Eduardo Hola. Los encuentros del cartel se realizaron en hoteles de la capital, tales como Director, Marriott, Intercontinental y Radisson.

E-mail y fin de la colusión

Entre 2007 y 2008, ejecutivos de CMPC enviaron listas de precios vía electrónica a los ejecutivos de SCA, a través de una cuenta Hotmail creada para ejecutar el acuerdo. Luego, contrataron celulares de prepago y reemplazaron los correos electrónicos por la entrega personal de las listas de precios, que denominaron "parte de matrimonio". Con la implementación del acuerdo en el canal masivo, CMPC y SCA lograron mantener sus participaciones de mercado estables en el tiempo y afectar los precios de venta a público de sus productos durante al menos 10 años. Ejecutivos de ambas empresas seguieron informándose y coordinando alzas de precios hasta mediados de 2012.

El negocio sanitario

En su delación compensada, CMPC sostiene que con Kimberly-Clark "habrían existido acuerdos de alzas de precios, intercambios de información de alzas de precios, coordinación de participación en actividades promocionales y acuerdos de posicionamientos relativos de precios que habrían afectado al negocio tissue y que se habrían alcanzado en relación con acuerdos que afectaron al negocio sanitario".

El primer encuentro

Primera reunión: Según la Papelera, ejecutivos de Kimberly-Clark y CMPC Tissue habrían participado de reuniones y conversaciones telefónicas para acordar subir el precio de productos sanitarios, principalmente a pañales de bebé. También se anunciaban anticipadamente alzas de precios. La primera cita habría ocurrido en 2002 en el ex Hotel Carrera y en ella habrían participado el gerente general de Kimberly-Clark Chile, Gonzalo Eguiguren, y el gerente general CMPC Tissue Chile, Eduardo Serrano. Ahí acordaron mantener conversaciones para competir "sin destruir los niveles de precios".

Definición del acuerdo

El año 2002 y 2003 habrían ocurrido las reuniones de coordinación. Aquí se les sumó Cecilia Häberle, de CMPC. En ellas se habrían acordado alzas de precios relativos respecto de pañales para bebés. Luego existieron otros encuentros, donde habrían participado Sebastián Buzeta y Carolina Valdivieso por Kimberly-Clark, y Cristián Rubio y Felipe Álamos por CMPC Tissue. A fines de 2006 se habría acordado que para el segmento premium de pañales existiría un posicionamiento relativo de la marca Babysec de CMPC por debajo en un 4% de la marca Huggies de Kimberly-Clark.

En una oportunidad, el año 2008 o 2009, a propósito de una guerra de precios entre ambas compañías, los ejecutivos de CMPC Tissue y Kimberly-Clark, Rafael Schmidt y Tomás Izcue, se habrían reunido para "indagar la posibilidad de poner fin a una guerra de precios", dice el texto. Esto habría ocurrido en un café del Parque Arauco y Alto Las Condes.

Los "intentos" con P&G

CMPC sostiene que de acuerdo a los antecedentes recabados, los acuerdos entre Kimberly-Clark y CMPC Tissue "habrían sido esporádicos, en un ambiente general de competencia y fuertes variaciones en las participaciones de mercado". En el caso de la Papelera, entre el año 2000 y 2014 su participación en el negocio sanitario creció de 0% a alrededor de 30%, esto a costa de Kimberly-Clark y Procter & Gamble. La delación de CMPC relata que respecto de esta última compañía, "si bien en la investigación no se ha encontrado evidencia de acuerdos, habría habido intentos puntuales por parte de Felipe Álamos de contactar a sus ejecutivos y también intercambios de información, a través de terceros, relativa a alzas de precios".

Fin de la colusión

"Se desconoce la fecha exacta en que estas conductas habrían terminado", dice la delación compensada de CMPC. Sin embargo, sostiene que "con posterioridad a la partida de Gonzalo Eguiguren de Kimberly-Clark el año 2009, no se habrían mantenido los contactos descritos entre ambas empresas. Esta semana, Eguiguren habló con La Tercera y negó tajantemente haber participado en alguna colusión. "Niego absolutamente haber participado o tenido algún acuerdo de alzas de precios o conocimiento respecto del mismo; como también niego haber tenido intercambio de información de alzas de precios; y menos aún haberme coordinado en la participación de actividades promocionales que afectaran al negocio de pañales", dijo Gonzalo Eguiguren.

Último hito

En alguna oportunidad, dice la Papelera, en una reunión social, el año 2010 o 2011, Rafael Schmidt, de CMPC Tissue, le habría reclamado en tono de broma a Tomás Izcue, de Kimberly-Clark, por sus bajos precios. A ello este último habría respondido que era CMPC la que tenía los precios bajos, informando que Kimberly Clark ya había subido el precio de los pañales. Esto, luego habría sido comentado en reuniones internas de CMPC Tissue en las que se discutían políticas de precios para el negocio sanitario."No han aparecido antecedentes de la investigación que indiquen que con posterioridad a estos últimos episodios relatados se hayan mantenido conversaciones, reuniones, acuerdos o coordinaciones entre ejecutivos de Kimberly-Clark y (CMPC) Tissue", dice la delación compensada.

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