La U está en la pelea

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Los azules batallaron más de la cuenta, debido a la justa expulsión de Espinoza, para derrotar por la cuenta mínima a Antofagasta en el norte. Con la victoria, escalan hasta el tercer puesto del Clausura y se meten de lleno en la lucha por el título.




Un triunfo que ilusiona. Universidad de Chile derrotó a Antofagasta por la cuenta mínima y se mete de lleno en la disputa por el título. Los azules, que llevan varios torneos siendo meros espectadores de la lucha de la parte alta, recuperan el protagonismo extraviado y, a falta de cinco fechas para el cierre del Clausura, están a tres puntos del líder, Colo Colo, anticipando un cierre de torneo al rojo vivo.

El conjunto azul inició el compromiso en el norte dejando buenas sensaciones. Presión, ímpetu, velocidad y buen juego asociado. Lo que se espera del equipo. Bien parado sobre la cancha antofagastina, los de Guillermo Hoyos asumieron rápido el protagonismo y empezaron a controlar las acciones.

Pese al dominio, los dueños de casa apostaban a sacar réditos de la velocidad de sus extremos que, cada vez que la U perdía la pelota y dejaba espacios, complicaban sobremanera a su zaga que aunque ha crecido exponencialmente durante los últimos partidos, sigue evidenciando falencias en el retroceso y en la coordinación.

Las cosas comenzaron a complicarse por culpa de Gonzalo Espinoza. El volante, clave en el trajín y el ritmo de los azules en la zona media, vio la tarjeta roja cuando se jugaban recién 27 minutos. El de Constitución, con su falta de criterio habitual, le propinó una malintencionada infracción a Luis Cabrera. Expulsión merecida para un jugador que frecuentemente confunde la viveza con la mala leche.

Con un hombre menos, la U renunció a la presión, pero no al protagonismo. Punto para Hoyos, que supo reordenar a sus jugadores y les transmitió tranquilidad cuando el local, con un hombre más, creció y se fue al frente en búsqueda de mejor suerte.

Leandro Benegas y Sebastián Ubilla retrocedieron a la zona de volantes, lo que le dio equilibrio al equipo. Eso, sumado al buen nivel de Shultz y Reyes, les permitió a los estudiantiles mantener el control de las acciones.

El gol del triunfo llegó cuando el equipo aún estaba acomodándose tras la expulsión. En los pies de Felipe Mora, que ejecutó correctamente un penal bien sancionado por Carlos Ulloa.

En el complemento, ya con la ventaja, la principal virtud azul fue la paciencia. Bajó la intensidad del juego y no se impacientó cuando tuvo que esperar y resistir los embates del rival.

Antofagasta tuvo chances de acercarse al arco de Johnny Herrera, sin embargo no tuvo claridad suficiente en el último tramo de la cancha. Araos y Carvallo fueron un dolor de cabeza constante, pero no encontraron respuestas en el resto de sus compañeros.

Los santiaguinos, en tanto, también se generaron ocasiones para estirar las cifras, con Benegas como principal protagonista. Sus insalvables ripios técnicos, no obstante, impidieron que tuviera éxito frente al arco rival.

Al final, los laicos terminaron sufriendo. Como le gusta a la gente: con mucho más pundonor que buen juego. La U escala hasta el tercer puesto y sigue en carrera. Por ahora, no baja los brazos.

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