Una sorpresa se llevó el Papa Benedicto XVI en el marco de una audiencia pública celebrada en el Vaticano, cuando personal del parque zoológico de Roma (Bioparco) le mostró un cocodrilo cubano, de la especie Crocodylus rhomfider.

Biparco cumple el centenario de su fundación y presentó el ejemplar, de 40 centímetros, que será devuelto a la isla en marzo próximo, coincidiendo con el viaje que Benedicto XVI realizará a fines de primavera.

Según informó el parque zoológico, el número de Crocodylus rhomfider se ha reducido en los últimos años en un 80% y según la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza está amenazado. Este tipo de cocodrilo vive en una pequeña zona de Cuba.

El presidente de la Fundación Bioparco, Paolo Giuntareli, afirmó que con el envió del cocodrilo a Cuba, el zoo de Roma, que pertenece a la diócesis del pontífice, quiere unirse al viaje del Papa a la isla caribeña.

CIRCO
El Papa también fue sorprendido hoy por un grupo de equilibristas, malabaristas y payasos de los circos "Medrano", "Acquatico" y el de Rony Roller, que asistieron a la audiencia papal.
Durante varios minutos, cerca de una veintena de artistas circense convirtieron el Aula Pablo VI en un improvisado circo, en medio de la atención y la sonrisa del pontífice, que aplaudió en numerosas ocasiones.

Benedicto XVI dedicó la catequesis de la audiencia a la oración de Jesús en la Ultima Cena y dijo que la misma, "en la que el Señor se expresa con sus gestos y palabras sobre el pan y el vino, comprende una doble dimensión, el agradecimiento y la alabanza que sube al Padre".

A la audiencia asistieron fieles de España, México y otros países latinoamericanos, a los que invitó a participar con fe y devoción en la Eucaristía y a unirse "más profundamente" a la ofrenda de alabanza de Jesús al Padre "y así poder transformar vuestra cruz en sacrificio libre y responsable, en amor a Dios y a los hermanos".