Nicolás Castillo la rompe en México

El delantero ya se ganó a sus compañeros en Pumas, con cuatro goles en seis partidos jugados. "Durará poco acá, porque va a regresar pronto a Europa", destaca el defensa Gerardo Alcoba.

Así como en Pumas están felices con él, en Universidad Católica lo extrañan. El cuadro de la UNAM parece haber encontrado al delantero que hace rato buscaba. Y es que Nicolás Castillo se ha convertido rápidamente en un jugador indiscutible. Llegó tras lograr el bicampeonato con los cruzados, donde aportó 24 goles en ambos torneos, y en México, al menos en sus primeros partidos, no ha perdido su poder de fuego.

En su último juego fue la figura de la cancha, luego de anotar dos tantos para la remontada ante el Tijuana, equipo que vencía 0-3. En el país Azteca, el ariete ha encajado perfecto en el conjunto que dirige Juan Francisco Palencia. Ya suma cuatro goles en seis partidos disputados, a sólo uno del colombiano Dorlan Pabón (cinco goles), quien lidera la tabla de artilleros. Este registro lo consiguió en 535 minutos. Ayer por la tarde, la liga confirmó su segunda conquista ante Tijuana.

Siguiendo con sus estadísticas, una de las que más destaca es la cantidad de balones recuperados (33), siendo el cuarto centrodelantero en esa lista. Además es el segundo “9” con más tiros directos al arco (8). Hay que considerar que el chileno ha jugado un partido menos, por suspensión.

El ex cruzado fue expulsado en el mismo encuentro en el que anotó su primer gol. Su temperamento también ha dado que hablar en México. En sus seis partidos ha cometido ocho faltas y ha sido amonestado con una tarjeta amarilla y una roja. Aunque para el plantel de los Pumas, su manera de ser en el campo no genera complicaciones. “Los jugadores ganadores son así, temperamentales. Me gusta su personalidad”, dice el defensa uruguayo Gerardo Alcoba a La Tercera.

“Es un jugador como todos los sudamericanos. Tiene sangre. La expulsión no fue por indisciplina, fue por querer darlo todo. Tiene un temperamento fuerte. Nosotros no queremos perder ningún partido. Vamos a muerte para ganar”, expresa el capitán del equipo, el paraguayo Darío Verón, quien jugó Copa Libertadores con Cobreloa en el 2003.

En la cancha, Castillo se entiende con sus compañeros. Tiene un total de 142 toques de balón. Son 77 los pases que ha realizado, entre los cuales 50 han sido completos y 27 incorrectos, llegando a un 64,9% de efectividad.

“Estamos muy contentos con Nico. Es un futbolista muy profesional. Muy buena gente. Está demostrando la calidad que tiene, con goles. A él se le nota una confianza enorme para seguir trabajando y haciendo cosas importantes en Pumas”, dice Verón. Y añade: “Se adaptó muy rápido. Entendió el juego, por suerte. Después de mucho un delantero como Nico llegó a Pumas. También nosotros lo recibimos con los brazos abiertos”.

Esta adaptación instantánea ha sorprendido en Norteamérica. De hecho, Alcoba ya predice un futuro para el goleador: “Me parece que durará poco en México. Va a regresar pronto a Europa”. El uruguayo cree que Castillo está para las grandes ligas. “No nos olvidemos que tiene 23 años. Es muy joven aún y parece un jugador experimentado”, dice. El zaguero profundiza su idea: “Volverá a Europa. De lo contrario, estará muchos años acá, en un gran fútbol”, sentencia.

El anterior paso del cruzado por Europa comenzó con un sabor dulce, pero se amargó por diferentes motivos. En el Brujas de Bélgica, el delantero disputó 39 partidos, en los que anotó 13 dianas. Luego fue prestado al Mainz 05 de Alemania, donde en un entrenamiento se rompió los ligamentos de la rodilla derecha y sólo jugó un encuentro. En Italia las cosas no serían muy diferentes. Era el esperanzador fichaje del Frosinone, que competía por primera vez en la división de honor, pero el futbolista sólo alcanzó a disputar seis partidos.

Esta vez, el guión parece estar escrito por el mismo Castillo, que se convierte en figura en México. Mientras es añorado en la precordillera, donde los goles parecen haberse esfumado.

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