Omar Saavedra: "La Gran Ciudad es una novela mayor del exilio chileno"

El escritor Omar Saavedra Santis lanza en Chile su libro inspirado en la Unidad Popular, originalmente publicado en 1985 en la RDA.

Brigadas de narradores que en plazas, mercados, fábricas, poblaciones, hospitales, etc., se lanzan teatralmente a relatar de memoria clásicos de la literatura universal. En total, serán mil clásicos. Tres días de la semana, de cinco de la tarde a la medianoche. Es una medida audaz para fomentar los libros ideada por el nuevo Ministerio de Artes y Cultura del recién elegido gobierno popular. Pero hay un problema: no hay dinero para adquirir los mil libros para memorizar. ¿Qué hacer? Expropiar la biblioteca de la familia más poderosa del país.

Más disparatada que audaz, la medida está en el centro de la trama de La gran ciudad, novela del escritor chileno Omar Saavedra Santis (1944) publicada 1985 en Alemania, cuando él vivía el exilio en Rostock, RDA. Relato barroco y carnavalesco inspirado en la Unidad Popular, tres décadas después es publicado en Chile en su idioma original.

“Naturalmente que esta no es la Unidad Popular ni mucho menos, pero es una reinvención media mítica de lo que es ya definitivamente un mito”, precisa Saavedra Santis, novelista, periodista y dramaturgo que en 2010 regresó a Chile y aún está reencontrándose con el país que dejó en 1974.

Padre de la actriz Catalina Saavedra, Omar es parte de una generación literaria diseminada por el mundo tras el golpe. Cercano en edad a Antonio Skármeta y Carlos Cerda, autores con los que compartió en la RDA, tuvo una dilatada carrera literaria en lengua alemana. Por ejemplo, su primera novela, Qué hago yo en este país donde todos los gatos son rubios (1982), llegó al cine como Blonder Tango, dirigida por Lothar Warneke. De La gran ciudad se lanzaron dos ediciones de 20 mil ejemplares. Poco se conoce su carrera en Chile, aunque ha publicado acá en pequeñas editoriales las novelas El último (Ed. Escaparate, 2004) y Prontuarios y claveles (Simplemente Editores, 2011) y los cuentos de Stella Artois (2013).

Novela ambiciosa y a contrapelo de lo que él llama “literatura de puñitos”, La gran ciudad mira con humor y cariño los intensos años de la UP. Ambientada en la Gran Ciudad, trasunto de Valparaíso, enfrenta las vicisitudes de dos funcionarios inexpertos a cargo de la inédita campaña de fomento del libro a las oscuras maquinaciones de un coronel de oposición. Saavedra Santis despeina los hechos conocidos, evitando el tono obvio de un exiliado militante. “El libro escapa a un realismo que se esperaba de una novela de denuncia. Produjo cierta perplejidad”, cuenta.

Dice que todo partió de un dato: “El gobierno de la UP duró mil días. En 22 meses, algo así como 700 días, la editorial estatal Quimantú publicó 12 millones 100 ejemplares, de 258 títulos. Son cifras que estremecieron al mundo cultural latinoamericano”.

Sin muchas esperanzas sobre un despegue de su carrera literaria en Chile, Saavedra Santis cree, sin embargo, que La gran ciudad “es una novela mayor del exilio, sin ninguna acentuación especial de ínfulas”. Ahí está el fondo de su mayor inquietud: “Acá hay una ignorancia y un desinterés absoluto por lo que fue la experiencia exiliar. Es la provincia más desolada y más desamparada de la humana geografía chilena”, asegura.

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