Por qué los brasileños y argentinos sufren en el "infierno" de Calama

Jorge Sampaoli busca aprovechar el mal rendimiento de ambas selecciones jugando en altura. "Ellos sufren", recuerda Rodrigo Pérez.

Argentina y Brasil le temen a la altura. Ambas selecciones, cada vez que visitan a Bolivia en La Paz sufren con el calor y los 3.650 de elevación.

El mejor ejemplo de lo complicado que resulta para los argentinos visitar la altura quedó reflejado en las clasificatorias que entregaban cupos a Sudáfrica 2010. En aquella oportunidad, el combinado que conducía Diego Maradona cayó 6-1 ante Bolivia, en una derrota que está archivada como las más dolorosas de la escuadra trasandina.

Es por esto, que Jorge Sampaoli, en el búnker de Juan Pinto Durán, estudia recibir a Brasil y Argentina en Calama. El casildense quiere inscribir el nuevo estadio del norte de Chile ubicado a 2.275 metros sobre el nivel del mar, como alternativa para ser locales en las próximas Eliminatorias. 

Pero, ¿cuáles son las razones por las que Brasil y Argentina sufren en Calama?

Rodrigo Pérez defendió a la selección chilena y jugó gran parte de su carrera en Cobreloa. La idea de jugar en Calama es avalada por el ex defensor, pero adelanta que “hay que tener cuidado porque no es llegar e ir a jugar en la altura”.

“Es sabido que los argentinos y brasileños sufren en Calama. Es complicado. Pero ojo que los seleccionados nacionales también pueden sufrir . Tiene que haber una preparación”, dice el retirado futbolista.

Respecto a las ventajas deportivas que se pueden obtener, Pérez agrega que “los brasileños y argentinos no están habituados a jugar en esa altura. Se ahogan, se cansan y uno puede marcar diferencias físicas. Todos los organismos reaccionan diferente, pero yo conocí a gente que le da sueño”. “La pelota es más liviana y sale más rápido, pero no todos los jugadores están capacitados para jugar en climas de este tipo”, agrega.

En lo que se refiere a la parte médica, Pedro Oñate, ex kinesiólogo de la Selección durante el proceso de Claudio Borghi, adelanta los síntomas que afectan a un futbolista que no está preparado para jugar en la altura.

“A ellos (argentinos y brasileños) siempre les ha afectado la altura. Tienen poca costumbre y les afecta mucho el recibir menos oxígeno”, comienza diciendo Oñate.

Además, agrega que “cuando uno sube a la altura, me refiero a que pasa los 2.000/2.100 metros, uno empieza a disminuir la capacidad de oxígeno que reciben las células. El organismo empieza a producir distintos efectos a nivel fisiológico”.

En relación a las reacciones de los futbolistas, el ex kinesiólogo de Colo Colo adelanta que “algunas personas sufren el ‘mal de la altura’, como se conoce. Esos síntomas son dolores de cabeza, naúseas, debilitamiento del organismo. Disminuye la capacidad física del jugador”.

Sin embargo, Oñate adelanta que se debe realizar una preparación para ir a jugar a Calama, ya que no todos los chilenos pueden enfrentar sin problemas la altura. El kinesiólogo repasa su trabajo en Colo Colo y recuerda que David Henríquez sufría cada vez que había que jugar en el norte de Chile.

“Hay que prepararse. Existen dos tipos de preparación: viajar el día antes o con una semana de anticipación. En el anterior periodo de la Selección, antes de viajar a jugar a La Paz, utilizamos las cámaras hiperbáricas de la FACH, que ayudan a simular un lugar con poco oxígeno. Eso te ayuda a acostumbrarte”. “En Colo Colo habían jugadores que sufrían con la altura. David Henríquez se baja del avión en Calama y empezaba con dolores de cabeza”.

De paso, agrega que “siempre será favorable aprovecharse de todos estos mínimos detalles para sacar ventajas de los rivales. Es sabido que los argentinos y brasileños sufren en Calama”.

La “Roja” comienza a realizar los trámites para inscribir a Calama para las próximas eliminatorias, buscando aprovechar la altura del norte de Chile. La última palabra la tiene Sampaoli.

 

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