Reformas a la educación superior




SEÑOR DIRECTOR

Siempre es una preocupación que en el último tramo del tiempo legislativo se busque concretar leyes tan emblemáticas como las vinculadas a educación superior. La experiencia en esta línea no es positiva, y tal como en la hípica, colocar todas las fuerzas tratando de llegar a la meta cual tierra derecha es un riesgo importante por distintas razones. Una de las más importantes es que es tan grande el afán por llegar, que se pierden los impactos de los pasos que se van dando. Es tan loable el objetivo que no se consideran los efectos en instituciones concretas; el espíritu es regular el sistema y se parte de la premisa de que las cosas se hacen mal y que hay engaño a la base. La respuesta es una sobrerregulación: el Estado lo hará mejor e invisibiliza a quienes lo han hecho seriamente a lo largo de la historia universitaria.

Basta preguntarse cuáles son las instituciones de educación superior que han impulsado y hecho propias las políticas públicas propuestas por el gobierno, entre ellas el Pace. La respuesta es una clara manifestación del carácter público de todas esas instituciones. Sin embargo, propuestas como las que se discuten hoy, las afectan directamente, dañando sus posibilidades de desarrollo. Solo espero que nuestros parlamentarios, junto con el anhelo de llegar a la meta, tengan el propósito de construir una ley que dialogue con la realidad y potencie el sistema para transformarlo en uno de calidad y al alcance de todos.

Diego Durán Jara

Rector Universidad Católica del Maule

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