Versión chilena de la serie Modern Family muestra a su elenco

Autor: Daniela Lagos

Desde principios de mes se graba en Chicureo la producción en que trabajan 70 personas.

Es un trabajo que partió hace más de seis meses, con la adaptación de los guiones, pero que a partir de este mes empezó a tomar forma definitiva: desde el uno de abril que en el condominio Las Brisas de Chicureo se está filmando Familia moderna, la versión chilena que prepara Mega para la serie Modern family y la primera adaptación internacional de la ganadora del Emmy a Mejor Serie de Comedia en los últimos tres años.

“Es precioso, porque primero uno tiene en la cabeza el personaje original y con la adaptación se arma otro, pero después se encuentra el actor ideal y cuando se empieza a trabajar, se arma algo nuevo”, reflexiona el director de la adaptación, Diego Rougier. Su entusiasmo es compartido por el equipo y el elenco de la producción que se filma completamente en locaciones (y no en estudio) y para la que Mega compró nuevas cámaras y equipos de iluminación y audio. “Obviamente, hay muchas expectativas, porque es un proyecto súper importante a nivel de industria y también por el escenario en el que está el canal; quiere mostrar que puede hacer productos de buena calidad y con temáticas interesantes”, dice Jimena Oto, productora ejecutiva del área de ficción de Mega, quien detalla que hay 70 personas trabajando en la producción, con dos unidades de filmación.

El elenco también es numeroso: Patricio Contreras interpreta al patriarca Pepe Gallo, casado con una mujer mucho más joven (Nidyan Fabregat), quien es de ascendencia árabe y madre de un chico adolescente. Gallo, además, tiene dos hijos: Gustavo (Nicolás Saavedra), que vive con su pareja (Mario Soto) y su pequeña hija, y Paula (Mariana Loyola), casada con Juan Pablo (Alvaro Escobar) y padres de tres hijos.

En la versión chilena, la pareja gay que tiene una hija está explicado con que el personaje de Saavedra es un abogado que se encargó de los trámites para que otra pareja pudiera adoptar a una niña haitiana. Finalmente, esa adopción no resultó y él, que ya estaba encariñado con la pequeña, la adopta y la trae a Chile. “Creo que ya no están los tiempos para tener reticencia contra una pareja homosexual, además que dentro de todo es una serie bastante conservadora, en el sentido de que la familia es el gran motor y, pese a sus diferencias, se las arreglan para mantenerse siempre unidos, se aceptan y se ayudan. El amor que se tienen es a prueba de balas y eso es fantástico”, analiza Saavedra.

El y Soto se conocían desde que eran estudiantes de teatro -“éramos de distintas escuelas, pero de la misma generación”, explican- y han hecho obras juntos. Ahora son los integrantes del elenco que más tiempo pasan con María Nicol Machado, la pequeña de padres colombianos que hace de su hija y que siempre en las grabaciones está acompañada de su madre. “Ella es la estrella, una niña muy dócil y encantadora; a nosotros ya nos conoce, así que se queda en nuestros brazos”, cuenta Soto.

Machado es la menor del elenco que incluye a tres niños que son acompañados por “coach” personal que les ayuda a ensayar sus escenas y los van a buscar al colegio para llevarlos a las grabaciones, y una actriz ya egresada de la universidad, aunque interpreta a una adolescente. Se trata de Valeska Díaz (24), que ha actuado en BKN y Separados y que aquí interpreta a la hija mayor de los Letelier-Gallo. “Mientras me de el perfil para hacer estos personajes más jóvenes, no tengo problema”, comenta Díaz, hablando del desafío que significa esta adaptación: “Tenemos la responsabilidad de hacer algo muy bueno y lo más importante es que todas las actuaciones sean muy naturales, pero creo que vamos por buen camino”.

Olvidar la original

Además de todos quienes trabajan en la producción en Santiago, desde Estados Unidos se está revisando todo el material local. Los productores de la serie original han estado muy pendientes de cada etapa de la adaptación -desde el casting hasta las grabaciones-, mientras el elenco chileno ve la versión estadouniense cada vez más lejana. “Vi algunos capítulos, para entender el formato y el tono y la encontré genial, pero aquí cuando se empieza a grabar se crea un mundo propio. Además que el trabajo que hacen ellos es genial y sería una tontera tratar de imitarlos”, asegura Saavedra.

Por ahora, las grabaciones se han centrado en las familias nucleares y esta semana se registrarán las primeras escenas con todo el grupo reunido, momento que, según anticipa Fabregat, será de alta complejidad: “Cuando nos juntemos todos, va a quedar la grande porque son todos muy divertidos. Cada grupo tiene su estilo definido, su simpatía. Ya se ve como que fuera una familia de verdad”, dice sobre la serie, que aún no tiene fecha concreta de salida al aire.

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