"Código de Aguas"

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SEÑOR DIRECTOR

En edición reciente, don Juan Ariztía, agricultor del Maule, replica mis declaraciones respecto de las modificaciones al Código de Aguas. Antes que todo, valoro su planteamiento en el sentido de priorizar el consumo humano.

Me sorprenden, en cambio, sus apreciaciones acerca que recoger los imperativos del cambio climático le parecen un discurso ideológico vacío y que solo se justificaría adoptar medidas puntuales para casos como Petorca o La Ligua, sin modificar las normas para zonas en que "los acuíferos tienen disponibilidad para todos". Al respecto, recuerdo que son razones técnicas y objetivas -y no ideológicas vacías- las que han motivado la dictación de decretos de escasez en el Maule en forma casi continua en la última década.

Le recomiendo, asimismo, la lectura de los estudios termopluviométricos de la Universidad de Talca, que han demostrado, para la zona en que reside, el aumento sostenido de las temperaturas y la baja sistemática en las lluvias. Ya antes, el Informe a la Nación del (CR)2, emanado de las universidades de Chile, Austral y de Concepción, había arribado a conclusiones similares. Ambos análisis -y varios otros- prevén para un horizonte extremadamente cercano un escenario de escasez hídrica complejo, para la agricultura y para toda la población.

Comprendo sus apreciaciones como parte de la defensa legítima de intereses particulares. Sin embargo, el deber de los parlamentarios es proteger el bien común frente a un escenario de menor disponibilidad de agua, en que, contra la opinión del señor Ariztía, todos los informes científicos coinciden.

Adriana Muñoz

Senadora

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