Derecho a la vivienda propia



SEÑOR DIRECTOR

Se ha generado un valioso debate a raíz de mi columna sobre el derecho a la vivienda, que quisiera profundizar para evitar confusiones.

No cuestiono el arriendo de viviendas sociales y creo que es una buena opción para hogares jóvenes o como fase transitoria para salir del hacinamiento. Lo que no me parece es que el arriendo sea impuesto a hogares solo por ser vulnerables, especialmente a comités que han luchado años por su casa propia, no por capricho o por un tema “cultural”, sino para dejar un patrimonio a sus hijos o afrontar una vejez con pocos recursos.

El arriendo se resuelve con subsidios, que deben potenciarse con un aval del Estado, como propusimos en la mesa convocada por el ministro Ward. Esto es más eficiente que construir viviendas estatales donde el riesgo de captura política es alto y la rotación baja. Tampoco estoy de acuerdo con concesionar suelos fiscales a empresas privadas de “multifamily” que pueden hacer sus negocios en suelos propios. Los terrenos fiscales son esperados hace años por comités de allegados en condiciones de hacinamiento y no es justo que ahora se vean forzados a arrendar.

En resumen: bienvenido el arriendo como opción, pero no como obligación, y como complemento y no eje de la política habitacional. Tenemos que trabajar para que más familias sean propietarias y que sus viviendas se valoricen con un buen diseño y ubicación, para que la plusvalía sea captada por las familias, no por el Estado ni por inmobiliarias.

Iván Poduje

Arquitecto Atisba

Miembro Consejo Nacional de Desarrollo Urbano

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