Escaños para pueblos indígenas



SEÑOR DIRECTOR

El 25 de octubre tendremos la oportunidad histórica de decidir si queremos una nueva Constitución y cuál será el órgano encargado de redactarla. De ganar la opción Apruebo y convención constitucional, nos encontraremos ante una oportunidad inédita, no solo porque será la primera vez que la ciudadanía, de manera paritaria, participe en la discusión y redacción de una Constitución, sino también por la posibilidad de que contemple escaños reservados para los pueblos indígenas.

Lamentablemente, a pocos días de que se realice el plebiscito, el proyecto de reforma constitucional que establece la fórmula en que se concretarán los escaños, aún no es aprobada por el Senado. La importancia de garantizar la participación de los pueblos indígenas es fundamental para dar un paso definitivo en el inicio de un diálogo político intercultural, respetuoso de la diferencia, que deje atrás la invisibilización de los pueblos indígenas y permita superar el ideal de homogeneidad que ha inspirado las constituciones anteriores.

Para ello es fundamental que el mecanismo que finalmente apruebe el Parlamento respete el principio de la autoidentificación, fijando escaños reservados en base al censo que determina que el 12,8% de la población chilena se identifica como perteneciente a un pueblo indígena y no por el registro de Conadi, de manera que se permita la verdadera representación de todos los pueblos. Es imprescindible también que los escaños sean paritarios y se sumen y no se resten al número de constituyentes de los distritos nacionales que ya se encuentran determinados, de manera de respetar las lógicas propias de representación indígena. Esta fórmula, que ha sido respaldada por la mayoría de las organizaciones indígenas que han participado en el debate y por todos los partidos políticos de la oposición, pone a Chile en la vanguardia, es respetuosa de los tratados internacionales ratificados por el país en la materia y nos permite, por primera vez en muchos años, ser optimista sobre una nueva relación entre el Estado y los pueblos indígenas que habitan este territorio.

El país espera que los parlamentarios estén a la altura en este histórico desafío.

Antonia Rivas Palma

Abogada, doctora en AntropologíaInvestigadora del Centro de Estudios Interculturales e Indígenas

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