Opinión

El Estado y el impulso al desarrollo científico


Señor director:

Uno de los argumentos por el cual se incorporó la restitución del 100% de los recursos de subsidio para investigación, más un impuesto del 5% sobre ventas, si es que una tecnología desarrollada con fondos de investigación básica se llega a comercializar, es que es necesario retribuir al Estado el aporte realizado. Sin embargo, éste ya recibe una retribución por este aporte a la ciencia.

El fomento a la ciencia, tecnología, conocimiento e innovación genera un impacto positivo en la sociedad en los ámbitos académico, económico, social y ambiental. De hecho, esto impulsa la generación de nuevos empleos, la activación económica, la competitividad y la formación de capital humano, entre otros aspectos clave para las economías mundiales, que buscan transitar hacia el desarrollo y el mercado de trabajo especializado.

No nos parece que la mejor forma de impulsar los desarrollos científicos sea exigiendo una devolución del subsidio asignado para investigación más un 5% de los ingresos obtenidos por venta. Además, esta devolución no significaría un aporte sustancial en términos económicos para el erario estatal. Sumado a lo anterior, necesitaríamos un mecanismo de recaudación de los fondos, lo que haría aún menos atractivo recibirlos de vuelta, considerando el gasto que debiese hacer para mantener tal dispositivo y la agilidad que perdería el Ministerio.

Una buena forma de retribuir al Estado es con los mismos productos o servicios ya transferidos. Una vacuna gratuita o una tecnología que permita energizar viviendas sociales a muy bajo costo, son algunos casos concretos de innovaciones que hemos impulsado como institución, y que creemos presentan una retribución real, duradera y sustentable para toda la sociedad. Este valor agregado es mucho más amplio que solo aquello que podría capturarse como devolución de dinero.

Álvaro Ossa Daruich
Director de Transferencia y Desarrollo
Pontificia Universidad Católica de Chile

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