Exitoso proceso de vacunación

Chile superó los 5 millones de vacunados y lidera a nivel mundial en ritmo de inoculación diaria, un dato que no solo valida la estrategia utilizada, sino que deja al país en una posición expectante de cara al futuro.



Más de 5 millones de chilenos ya han recibido la primera dosis de la vacuna contra el Sars-Cov2. La cifra se superó casi dos semanas antes de la fecha prevista en la planificación del proceso y representa un tercio del total de personas que deben recibir la inoculación, considerando que los menores de edad no están incluidos en esta primera etapa del plan de vacunación. Un hito especialmente relevante no solo porque tiene a Chile a la cabeza en el ranking mundial de vacunación diaria por cada 100 personas -con una tasa de 1,53 por cada 100, muy por encima, por ejemplo, de Estados Unidos, que tiene una tasa de 0,73 por cada 100 personas y se ubica tercero-, sino porque se ha logrado en poco más de 80 días desde que fue inoculada la primera persona en el país y 42 desde el inició de la vacunación masiva. Además, más de 2 millones 100 mil personas ya recibieron sus dos dosis.

Además de la acertada gestión del gobierno que permitió asegurar el arribo de las dosis necesarias para llevar a cabo el proceso -en los próximos días se espera la llegada de un nuevo cargamento de 4 millones de dosis adicionales-, se logró activar una red a lo largo de todo el país, apoyada en el sistema público de salud y en las municipalidades que ha demostrado ser altamente efectiva. Chile tiene una larga tradición de eficiencia en sus programas de vacunación, pero el actual representaba un desafío mayor por su magnitud y urgencia, y el país ha demostrado estar a la altura. Al margen de cambios puntuales en el calendario, se logró fijar un proceso, con fechas definidas y grupos prioritarios que ha funcionado, apoyado en parte importante en la actitud de la ciudadanía que ha concurrido en forma responsable a los puntos de vacunación.

El éxito alcanzado por Chile resulta aún más destacable al observar que en otros países con niveles de desarrollo superiores, como es el caso de Estados Unidos o las naciones que integran la Unión Europea, el panorama es radicalmente distinto. En la UE no solo están muy rezagados con el total de personas que han sido inoculadas, sino que además enfrentan serios problemas de suministros de vacunas. No solo la presidenta de la Comisión Europea reconoció que el bloque no podrá cumplir con la estrategia de vacunar al 70% de la población antes del verano boreal, sino que además evalúa intervenir la producción para acelerar los procesos de entrega de dosis, una prerrogativa que la UE no utiliza desde la crisis del petróleo de los años 70. Además, se decidió reevaluar la adquisición de la vacuna rusa, Sputnik V, descartada inicialmente.

En momentos en que tanto Chile como Europa enfrentan un recrudecimiento de los casos, que obligó a que países como Italia volvieran a adoptar las mismas medidas de confinamiento de los primeros días de la pandemia, el avance en el proceso de vacunación en el país representa una clara ventaja de cara al futuro. Al ritmo actual no parece improbable que para julio próximo ya esté vacunada el total de la población objetiva, lo que permitirá al país recuperar gran parte de la normalidad perdida. Si bien es cierto que para superar la pandemia se requiere de un compromiso global sin el cual el planeta no podrá superar la emergencia, el avance de Chile lo deja, indudablemente, en una posición expectante de cara al futuro.

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